Papa: renueva el acto de consagración a la Virgen de Fátima
Las "tres realidades que se ven "mirando a María". "Dios nos sorprende, Dios nos pide fidelidad, Dios es nuestra fuerza". "¿Dejo realmente entrar a Dios en mi vida? ¿Cómo le respodo?. "Soy un cristieno a "sollozante" (de a ratito), o soy cristiano siempre", frente a una "cultura de lo provisorio, de lo relativo", y en cocreto, se "agradecer, alabar por lo que el Señor hace por nosotros", todo es su don; ¡Él es nuestra fuerza"!

Ciudad del Vaticano (AsiaNews)- Delannte de la imagen de la Virgen llevada a la plaza de San Pedro desde Fátima, el Papa Francisco hs renovado el Hecho de Consagración a María. "Acto que hacemos con confianza, estamos seguros que cada uno de nosotros es precioso a tus ojos y nada te es extraño. Celebramos en ti-dijo- las grandes obras de Dios, que jamás se cansa de agacharse con misericordia sobre la humanidad, afligida por el mal y el pecado, para curarla y para salvarla. Recibe con benevolencia de Madre el hecho de Consagración que hoy hacemos con confianza, delante de esta , tu imagen, muy querida por nosostros. Estamos seguros que cada uno de nosostros es precioso a tus ojos y que nada te es extraño de todo lo que hay en nuestros corazones"

Nos dejamos alcanzar por tu dulcísima mirada y recibimos la consoladora caricia de tu sonrisa. Custodia nuestra vida entre tus brazos: bendice y refuerza todo deseo de bien; reaviva y alimenta la fe, sostén y e ilumina la esperanza; suscita y anima la caridad; guía a todos nosotros por el camino de la santidad. Enséñanos tu mismo amor de predilección por los pequeños y los que sufren, por los pecadores y los perdidos de corazón: reúne a todos bajo tu protección y a todos consíganalos a tu dilecto Hijo, Nuestro Señor Jesús.

El Acto se realizó al finalizar la misa celebrada por la "Jornada Mariana", en ocasión del año de la fe. Una jornada empezada ayer, cuando llegó a Roma la estatua de La Virgen de Fátima y que hoy ha visto en la plaza de San Pedro a más de 100 mil personas.

A ellos , durante la misa, el Papa ha hablado de las tres "realidades" que se ven "mirando a María", "una de las maravillas del Señor". "Dios nos sorprende; Dios nos pide fidelidad, Dios es nuestra fuerza". "Realidad" que han llevado  Francisco a invitar a reflexionar si "¿dejo realmente entrar a Dios en mi vida? ¿cómo le respondo?" o soy un cristiano de a ratitos,o soy un cristiano siempre", frente a la "cultura de lo provisorio, de lo relativo", que "entra también en el vivir la fe" y si, en concreto se "agradecer, alabar por lo que el Señor hace por nosotros", porque "todo es un don suyo" ¡Él es nuestra fuerza!

Entonces, la primera "realidad", es que "Dios nos sorprende". "Dios nos sorprende; y es justamente en la pobreza, en la debilidad, en la humildad que se manifiesta y nos dona su amor y nos salva, nos cura y nos da la fuerza. Pide sólo que sigamos su palabra y confiemos en Él. Esta es la experincia de la Virgen María: delante del anuncio del Angel, no esconde su maravilla. Es el estupor de ver que Dios, para hacerse hombre, ha elejido justo a ella, una simple muchacha de Nazaret, que no vive en los palacios del poder y de la riqueza, que no ha hecho cosas extraordinarias, pero que sí estaba abierta a Dios, sabe confiar en Él, si bien no todo lo entiende:"He aquí la sierva del Señor: suceda en mísegún tu palabra " (Lc. 1,38) Dios siempre nos sorprende, rompe nuestros esquemas, pone en cisis nuestros proyectos, y nos dice confía en mí, déjate sorprender, no tengas miedo,sal de ti mismo y ¡sígueme!

"Hoy preguntémonos todos si tenemos miedo de aquello que Dios podría preguntarnos y aquello que nos pide. ¿Me dejo sorprender por Dios, como ha hecho María, o me cierro en mis propias seguridades, en mis propios proyectos? ¿Dejo realmente entrar a Dios en mi vida? ¿Cómo le respondo"?

"El segundo punto es "recordarse siempre de Cristo, perseverar en la fe; Dios nos sorprende con su amor, pero pide felicidad en seguirlo. Pensemos en cuántas veces nos entusiasmamos por algo, por alguna iniciativa, por algún compromiso, pero luego, frente a los problemas, hemos tiredo la toalla. Y esto lamentablemnte, sucede también en las elecciones fundamentales, como aquella del matrimonio. La dificultad de ser constantes, de ser fieles a las decisiones tomadas, a los compromisos asumidos. A menudo es fácil decir "sí", pero no se logra responder este "sí" cada día".

"María dijo su "sí" a Dios, un "sí" a Dios, un "sí" que revolucionó su humilde existencia en Nazaret,pero no fue el único, es más fue solo el primero de tantos "sí" pronunciados en momentos de alegría, como también en aquellos momentos de dolor, tantos "sí" culminados en aquel de la Cruz. Hoy hay tantas mamás, piensen hasta que punto llegó le fidelidad de María a Dios: ver a su único Hijo en la Cruz". "Destruida por el dolor, pero fiel y fuerte".

"¿Soy un cristiano de "a ratitos", o "soy un cristiano siempre"? La cultura de lo provisorio, de lo relativo entra también en el vivir la fe. Dios nos pide ser fieles, cada día, en las acciones cotidianas y agrega que, también si algunas veces no somos fieles, Él siempre es fiel y con su misericordia no se cansa de tender la mamo para levantarnos, para darnos coraje para retomar el camino, de volver a Él y decirle nuestra debilidad para que nos de fuerza". "Esto es un camino definitivo, siempre con el Señor, también con nuestras debilidades, nuestros pecados, jamás ir sobre los caminos de lo provisorio, esto mata, la fe es definitiva, como aquella de María"

"El último punto: Dios es nuestra fuerza. Pienso en los diez leprosos del Evangelio curados por Jesús: van junto a Él, se paran a una cierta distancia y gritan :"Jesús, maestro, ten piedad de nosotros(Lc 17,13) Están enfermos, necesitan ser curados, necesitados de ser amados, de tener fuerza y buscan a alguien que los cure. Y Jesús responde liberándolos a todos de su enfermedad. Impresiona ver que sólo uno vuelve a agradecer y alaba a Dios por su curación. Jesús mismo lo nota: diez han gritado para obtener la curación y sólo uno uno volvió para gritar su gracia a Dios y reconocer que Él es nuestra fuerza. Saber agradecer, saber alabar por cuanto el Señor hace por nosotros.

"Miremos a María: luego de la Anunciación, el primer gesto que cumple es de caridad hacia una anciana pariente,Isabel, y las primeras palabras que pronuncia son :"MI alma magnifica al Señor", el magnificat, un canto de alabanza y de agradecimiento a Dios no sólo aquello que ha obrado en ella, pero por su acción en la historia de la salvación. Todo es un don; si podemos entender que todo es don de Dios , cuánta felicidad habrá en nuestro corazón. "Él es nuestra fuerza". Dar gracias es tan fácil, sin embargo ¡cuán difícil!"¿Cuántas veces damos gracias en familia?"."Es una de las palabres clave de la convivencia: permiso, discúlpame, gracias, si en la familia se dicen estas tres palabras, la familia va adelante". "¿Cuántas veces damos las gracias a quien nos ayuda, nos está cercano, nos acompaña en la vida? ¡A menudo damos todo como descontado! ¡Y esto sucede también con Dios!

"Invoquemos la intercesión de María, para que nos ayude a dejarnos sorprender por Dios, sin resistencias, a ser hijos cada día, a alabarlo y agradecerle porque Él es nuestra fuerza".

El acto de consagración realizado hoy por el Papa Francisco es continuación de los que hizo Juan PabloII. El primero fue programado para el 7 de junio d 1981, en Santa María la Mayor. Ausente el Papa, a causa del atentado del 13 de mayo, fue transmitida la oración que él había preparado para la ocasión. El acto fue renovado en Fátima el 13 de mayo de 1982 y repetido eel 25 de marzo de 1984 en Roma en la plaza de san Pedro, en unión espiritual con todos los obispos del mundo, comprendidos los obispos ortodoxos rusos.

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