Masacre de Kumming, una vigilia para recordar los 29 muertos y los más de 130 heridos
Un centenar de personas se reunió en modo espontáneo en la estación donde sucedió la masacre. Los agresores han irrumpido armados de machetes y bastones, golpeando en modo indiscriminado a los presentes. Para Beijing los responsables son "independentistas" de etnia uighura, pero no hay pruebas que den crédito a esta tesis.

Kunming (AsiaNews/Agencias)- Esta noche un centenar de personas organizó una vigilia con velas en la estación ferroviaria de Kunming (provincia de Yunnan), donde el 1 de marzo pasado se consumó el sanguinario ataque contra los pasajeros y los viajadores diarios. Hombres y mujeres vestidos de negro y a cara descubierta han agredido a los presentes con machetes y bastones hiriendo a más de 130. Entre los heridos en modo grave, también una mujer embarazada de 6 meses. Según las autoridades chinas los responsables "independentistas de Xinjiang", de etnia uighura. Sin embargo no existen pruebas contra ellos.

La masacre sucedió a las 22,30 del sábado. La estación de Kumning, capital de Yunnan, es una se las más pobladas de toda china. Las fuerzas del orden describieron la masacre como "un ataque terrorista bien organizado": los agresores habría iniciado a golpear a los presentes en modo indiscriminado, pegándoles en el pecho, en el cuello y en la cabeza. Cuatro de ellos-tres hombres y una mujer- murieron en el lugar, alcanzados por los golpes de la policía. Una mujer sospechosa fue arrestada y se encuentra en el hospital.

Más de 100 personas han participado en modo espontáneo en la vigilia de qyer a la noche. Un hombre de 53 años se dijo "estar muy triste" por lo que sucedió, pero exhortó al gobierno a dar respuestas sobre los problemas en Xinjiang. "Nadie jamás nos ha dicho por qué hay tanta tensión allí-declaró el hombre- ¿Qué hizo nuestro gobierno para que haya tanta rabia?"

La etnia uighura vive en la región autónoma septentrional de Xinjiang, es de lengua turca y de fe musulmana, y lamenta una fuerte represión lingüística, cultural y religiosa por parte del gobierno central chino. En los últimos años sucedieron números enfrentamientos violentos entre las dos partes: Beijing sostiene que en el área vivan extremistas islámicos independentistas; los activistas locales acusan a las autoridades chinas que provocan tensiones étnicas con el excesivo control y con las políticas "racistas" contra la comunidad.

El presidente Xi Jinping declaró que el gobierno "hará de todo" para aclarar lo sucedido y para asegurar a los culpables contra la ley "con severidad, según cuánto prescribe la ley". Los gobiernos de Francia, EEUU y Japón han condenado unánimemente el ataque y expresado el pésame a las víctimas.

Ban Ki-moon, secretario general de la Onu, dijo que "no hay justificaciones por el asesinato de víctimas civiles inocentes".

El ataque sucedió pocos días antes de dos momentos "calientes" para la política china: la apertura de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPCh), prevista para hoy y de la Asamblea nacional del pueblo (Anp, el Parlamento chino), el próximo 5 de marzo.

 

 

CINA_(f)_0303_-_Kunming.jpg