Bangkok, el ejército convoca a la ex primer ministro. Prohibición de expatriación y amenazas de arresto para los políticos
Junto a la ex Primer Ministro Yingluck, otros 100 políticos de primer plano comparecieron delante de los vértices militares. Cerradas las escuelas y oficinas. La crisis de Tailandia preocupa a la Onu y a las cancillerías occidentales, los Usa amenazan con cortar los fondos. Economía y turismo en riesgo. Fuente de AsiaNews en Bangkok: "El golpe de Estado más duro de los últimos años". Situación más tranquila en el norte.

Bangkok (AsiaNews)- Los militares protagonistas del golpe de Estado de ayer en Tailandia, han convocado a la ex primer ministro Yingluk Shinawatra- junto a otros 100 políticos de primer plano, miembros del gobierno y al líder de la oposición Suthep Thaugsuban- para coloquios urgentes. Mientras tanto fue emitido una orden de prohibición de expatrio contra 155 personas, entre los cuales exponentes de los principales partidos, que no podrán abandonar el país. El golpe de mano decidido ayer por el ejército-que suspendió la Constitución, asumió el control de la nación, prohibiendo las manifestaciones y arrestando activistas y jefes del pueblo-después de meses de enfrentamientos políticos entre la mayoría filo-Thaksin (las Camisas rijas) y la oposición (las Camisas amarillas), que han ocupado los centros neurálgicos de Bangkok. El 20 de mayo los militares han declarado la ley marcial, impuesto la censura sobre los medios y después de 48 horas, asumido el control de la nación con el golpe de Estado. Una operación llevada a término después de 2 días de coloquios entre las varias fracciones políticas que, como los negociados de las pasadas semanas, concluyeron en nada de hecho. 

Las diplomacias internacionales y las cancillerías de Occidente manifiestan preocupación por el precipitarse de la situación en Tailandia. El secretario general de la Onu Ban Ki-moon auspicia un pronto retorno a "los principios constitucionales, civiles y democráticos". El secretario de estado Usa, John Kerry afirma que "no hay justificación" que explique el golpe de Estado y amenaza con suspender los 10 millones de dólares de ayuda al País. Un duro golpe para la economía nacional, cuyos índices marcan de hace tiempo saldos negativos, preocupa en particular el sector del turismo, con un flujo de visitadores que ya decayó en un %% en los primeros meses de 2014 respecto al del año pasado. El crecimiento de Producto interno bruto (Pib), hipotizado en un primer momento entre el 3 y el 4%, desciende al 1,5/2,5%. 

Sin embargo los militares prosiguen en su obrar, con el jefe de las Fuerzas Armadas, general Prayuth Chan-Ocha que se proclamó Primer Ministro. Él mismo subrayó que las tropas están asumiendo el control para "restituir al País lo más pronto posible a la normalidad". Además del toque de queda y la clausura de las escuelas y oficinas, los militares amenazan de bloquear  internet y redes sociales en el caso vengan utilizados para fomentar desórdenes o divisiones. Todos las concentraciones que han animado por largo tiempo algunos lugares símbolo de la capital fueron desarticulados.

Una fuente diplomática de AsiaNews en Bangkok, que pide el anonimato por seguridad, confirma que "está todo cerrado y en manos de los militares, que han impuesto la ley marcial". Los grupos que animaban la protesta, Amarillos y Rojos, "fueron dispersados, la recreación terminó". En todas las provincias, prosigue la fuente, fueron reunidos los gobernadores y los intendentes, que "han recibido instrucciones sobre cómo comportarse" por el responsable militar de la zona. Permanecen altos los temores de posibles enfrentamientos entre soldados y exponentes radicales de las Camisas rojas-cercanos a la ex primer ministro Shinawatra- "enfurecidas por el enésimo alejamiento de un gobierno" elegido a través de las urnas y no se excluyen "nuevas maneras de secesión del norte". La información está en manos de los militares, que como primer artículo de la Constitución provisoria y de emergencia establece que no se debe mencionar al rey ni a la familia real, que permanecen elementos inviolables e intocables de la vida político-institucional en Tailandia. "Los militares han cerrado las fronteras-refiere un diplomático, de hace años en el País asiático- y es evidente que se trata de un golpe de Estado más duro de los hasta ahora asistí hasta ahora". Sin embargo, este "no resolverá la crisis, será sólo un momento de calma y podría en realidad alimentar el fuego de los ánimos aún más. Lamentablemente la clase política y dirigente no ha hecho jamás el esfuerzo de educar al pueblo a la democracia, sino que prevalecieron lógicas de sumisión y obediencia"

Se respira un aire distinto en el norte, donde la situación parece por el momento más calma como no cuenta el p. Valerio sala, misionero del Pime (Pontificio Instituto para las Misiones Extranjeras) y vice párroco en el centro católico del Espíritu santo en Mae Suaj, pueblo de la provincia de Chiang Rai. "Por las calles no se ven muchos militares- cuenta- las escuelas están cerradas y se quieren evitar las reuniones, pero se trata de vivir normalmente y tranquilamente. En realidad, entre la población es aún mayor la preocupación por el terremoto de inicio de mayo y se trata de mantener invariada la rutina de todos los días.

Desde 1932 hasta hoy, los militares thai han hecho al menos 12 golpes de Estado, el último de los cuales el de ayer para poner fin a la crisis político-institucional que ha golpeado a la segunda más importante economía asiática. La situación precipitó en diciembre pasado, cuando la primer ministro Shinawatra- acusada por sus detractores der un "títere" en manos de su hermano Thaksin, multimillonario exilado para escapar a una condena de 2 años por corrupción-disolvió el Parlamento y llamó a elecciones anticipadas. En los primeros días de mayo un tribunal ordenó la remoción de la primer ministro y 9 ministros por abuso de autoridad y poder; la Shinawatra está además investigada por un sistema de subsidios para la producción del arroz, que habría causado un agujero de billones de dólares en el balance del Estado. Los opositores piden reformas políticas, nuevas elecciones y "el fin del régimen Thaksin", los cuales por otro lado han ganado las elecciones políticas desde el 2001 hasta hoy contando con un vasto sostén popular en el norte y en el nordeste.

 

 

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