Hong Kong recuerda el inicio de Occupy Central. Card. Zen: La lucha continúa
de Victoria Ma
Miles de personas se congregaron en el sitio, símbolo de las protestas, para conmemorar el primer lanzamiento de gases lacrimógenos contra los manifestantes, ocurrido un año atrás. Los católicos celebran una misa para “pedir al Señor la fuerza necesaria para continuar la batalla por la democracia”. Apoyo a los cristianos de Wenzhou, víctimas de la demolición forzada de iglesias y cruces.

Hong Kong (AsiaNews) – Una multitud de habitantes de Hong Kong hoy observó los 15 minutos de silencio en Admiralty, en las cercanías de la sede del gobierno central, para pedir nuevamente una mayor democracia en el territorio. El silencio comenzó a las 17.58 hs (hora local).

El evento fue organizado por una coalición de grupos, que van desde el Frente Popular hasta organizaciones estudiantiles, y se prolongó por dos horas. La idea que fundamentó el acto fue conmemorar el momento en el cual el año pasado la policía lanzó los primeros gases lacrimógenos contra los manifestantes, lo cual derivó en la gesta del movimiento “Occupy Central” también conocido como el “movimiento de los paraguas”. En 79 días, los manifestantes bloquearon diversos sitios simbólicos en el centro de Hong Kong.

En la ceremonia estuvieron presentes los tres fundadores de Occupy Central, el obispo emérito Card. Joseph Zen, los diputados demócratas del Consejo Legislativo y los líderes de los estudiantes. Benny Tai, uno de los inspiradores de Occupy, dijo que el movimiento fue “un punto de partida” y que la población local “necesita construir mayores redes democráticas”.

En dicha ocasión agregó: “pareciera que no se alcanzó objetivo alguno. Pero la generación entera  [de los estudiantes ndt] tiene una visión distinta de la democracia”. Tai luego invitó a los presentes a “no dejar de luchar”.

Algunas horas antes del evento, aproximadamente 200 católicos del territorio participaron en una misa celebrada para conmemorar el primer aniversario del movimiento. La celebración eucarística se realizó en las cercanías de las oficinas del gobierno central y los presentes rezaron a Dios para que les conceda la fuerza para continuar la batalla por una verdadera democracia. Además, fueron recordados quienes sufrieron durante los días de los enfrentamientos.

La función fue presida por el p. Franco Mella, misionero del Instituto Pontificio para las Misiones en el Extranjero, asistido por su co-hermano el p. Gianni Criveller. Estaban presentes el card. Zen, el pastor protestante Chu Yiu-ming y el reverendo Hans Lutz.

Desde el 28 de septiembre de 2014, justamente el p. Mella presidió cada día una misa en las zonas ocupadas de Admiralty. Después del desalojo por parte de la policía, continuó celebrando el domingo con el grupo católico “Yellow Umbrella Christian Base Community” (“Comunidad cristiana de base de los paraguas amarillos”).

En su homilía, el Card. Zen recordó que el inicio de la protesta coincidió con un domingo: “El p. Mella estaba aquí y celebró la primera misa de los ocupantes. Nosotros hemos recibido una misión, combatir para obtener justicia en la sociedad. Nuestro compromiso en el movimiento es por el Señor, aunque no tengamos armas para estar frente a grandes fuerzas”. El prelado recordó luego que los fieles tienen el deber de llevar la paz a la sociedad, pero subrayó que la paz se funda en la justicia y en el perdón.

Los presentes rezaron, por lo tanto,  por una verdadera democracia en Hong Kong, y para obtener justicia. También recordaron a quienes sufren por las demoliciones de iglesias en Wenzhou.

No obstante la masiva presencia de policías, miles de personas llegaron a la zona y expresaron su propia decisión de continuar la batalla por la democracia. Al mismo tiempo, otros grupos organizados marcharon para expresar su “oposición” al movimiento de los paraguas y pedir la detención de los líderes.

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