El dolor de los musulmanes por la muerte del P. Jacques Hamel, contra la “enfermedad del islamismo”
de K.Abderrahmani - H. Drouiche

Entre los musulmanes franceses domina la condena del gesto “vil y bárbaro” que asesinó al sacerdote de Saint-Etienne-du-Rouvray, y se solicita una vigilancia para que el islam no sea tomado como “rehén” del islamismo. Hace tiempo que Daesh viene predicando que debe ser destruida la “zona gris”, en la que los musulmanes se encuentran con los occidentales, negando toda posibilidad de diálogo y coexistencia entre islam y occidente e islam y cristianos. 


París (AsiaNews) – El ataque terrorista a la iglesia de Saint-Etienne-du-Rouvray, cerca de Ruan; el asesinato y el degollamiento del sacerdote que estaba celebrando la misa, el P. Jacques Hamel, de 86 años; la toma de rehenes en un lugar sagrado, ha provocado gran dolor en las comunidades musulmanas francesas. Ayer, a pocas horas del atentado, el Consejo Francés del  culto musulmán condenó el gesto “vil y bárbaro”, pidiendo una cohesión y unidad entre todos los franceses.

Entre todos los mensajes que han llegado a AsiaNews, publicamos los de dos amigos de larga data: el del imán de Nimes, Hocine Drouiche, vicepresidente de los imanes de Francia; el de Kamel Abderrahmani, joven estudiante universitario argelino en Francia. Con valentía, ellos no tienen temor de acusar al islamismo, “mal del siglo”, que “toma al islam como rehén”, y piden a todos los musulmanes “moverse” y llevar a cabo gestos de unidad con los demás franceses y con las otras religiones.  

Es precisamente esta coexistencia lo que el islamismo quiere destruir.  En una editorial publicada en Dabiq (la revista del Estado islámico), a principios de 2015, se alentaba a una “extinción de la zona gris”, esa zona en la que viven muchos musulmanes de Occidente, entre la luz y la oscuridad, entre el califato y el mundo de los infieles.  

Según el EI urge que los musulmanes se decidan a abandonar el mundo occidental y a pertenecer  al califato de un modo neto, destruyendo toda posibilidad de diálogo. En esta ruptura maduró el gesto de Adel Kermiche, de 19 años de edad, uno de los que atacaron la iglesia, que fue muerto por la policía. Las iglesias, con su acogida a todos, y el dolor de los musulmanes por las víctimas cristianos son parte de esta “zona gris”, son el objetivo que el EI se propone abatir, pero también conforman la base para la reconstrucción de la sociedad, un elemento de resistencia a la barbarie, incluso a aquella predicada en nombre de Dios.

 

Una vez más, las fuerzas oscurantistas asestan un golpe, y esta vez ha sido asesinado un sacerdote. De modo salvaje, él fue decapitado en nombre de Dios. Para cometer semejante acto, se precisa ser un integrista, un fundamentalista, un energúmeno…No hay que tener miedo de decirlo.  El islamismo es el mal del siglo. Es una enfermedad que no solamente es capaz de cambiar las técnicas para el asesinato, sino también de “mejorarlas” para asesinar incluso más.

Como joven musulmán que soy, hago un llamamiento a todos los musulmanes que no adhieren a esa ideología, a combatir esta ideología con todos los medios posibles. Es una ideología que constituye, ante todo, un peligro para ellos mismos.  Recientemente, en Afganistán, los mercenarios de esta ideología cometieron un genocidio: 70 musulmanes fueron asesinados.  Unos días antes, en Irak, más de 200 personas fueron masacradas. Esta ideología ha superado todo límite. Incluso ha atacado los lugares sagrados del islam: Medina, y esto ocurrió incluso antes de atacar una iglesia de los cristianos. Es tiempo de que los musulmanes se muevan.  

Todas mis condolencias para las familias cristianas que están de luto. 

                                                                                                                                                           Kamel Abderrahmani

 

 

Acabo de saber acerca del odioso ataque que han sufrido nuestros hermanos católicos, así como del asesinato de nuestro hermano sacerdote de Ruan. Presento mis condolencias a las familias de las víctimas y a la comunidad católica de Francia y del mundo entero.

Es un ataque contra nuestros hermanos católicos, contra Francia, contra la unión nacional y contra el islam y los musulmanes… Condeno con firmeza este ataque horrible ocurrido en un lugar santo, (un lugar que) es respetado por la religión musulmana y por todas las religiones. La situación se torna cada vez más trágica y difícil. Pido a todos los franceses que estén vigilantes, conscientes, y permanecer unidos.   Pido a todos los imanes y a los responsables musulmanes, sin excepción, reunirse, poner a un lado los conflictos, y reaccionar con fuerza, condenando con firmeza y con claridad este acto inhumano, y permanecer conscientes,  para que el islam no sea un rehén en manos de los extremistas y de los ignorantes.          

  Hocine Drouiche

 

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