El nuevo eje energético entre Ankara y Moscú, para el relanzamiento del “Turkish Stream”
de Iigar Gurbanov

Erdogan vuela a Moscú para encontrarse con Putin y  aflojar las tensiones después del abatimiento del jet ruso en Siria. Economía y energía están en el centro de la discusión. El objetivo común de relanzar el gasoducto. El Estado de emergencia permite al gobierno superar eventuales oposiciones en el Parlamento. Por gentil concesión de la Jamestown Foundation.


Estambul (AsiaNews)- Hoy el presidente turco Recep Tayyip Erdogan está en Rusia para reunirse con su homólogo Vladimir Putin, con el cual entiende “relanzar” los ligámenes entre Moscú y Ankara en los mínimos históricos en los meses pasados después del abatimiento del jet ruso en los cielos sirios. Para Erdogan es el ´primer viaje al extranjero después del intentado golpe de julio pasado.

Una visita que llega en un momento delicado en el plano internacional y las tensiones crecientes entre Turquía y el bloque occidental (EEUU y Unión europea). Antes de dejar el país, Erdogan definió como “un amigo” y prometió abrir una “nueva página” en las relaciones con Rusia. Detrás de las declaraciones de fachada y de los buenos propósitos, hay enorme intereses en tema de economía y comercio. Entre éstos, el nacimiento del controvertido Turkish Stream, rechazado por Washington, para llevar el gas ruso a Europa eludiendo a Ucrania (y los intereses americanos).

A continuación os proponemos un análisis en materia publicado por la Jamestown Foundation

El 27 de junio pasado el presidente ruso, Valdimir recibió una carta del homólogo turco Recep Tayyip Erdogan, que expresaba el deseo de Turquía de reiniciar las relaciones con Rusia (Kremlin.ru, 27 de junio).

A vuelta de correo el vocero de la Gazprom Sergey Kupriyanov anunció la disponibilidad de la compañía a dialogar con Ankara para la construcción del gasoducto “Turkish Stream” (RT, 27 de junio). Mientras tanto el Premier turco Binali Yildirim expresó el apoyo del gobierno de Ankara al proyecto (Sputnik News, 15 de julio). El vice- Premier ruso Arkady Dvorkovich afirmó que Turquía confirmó el propósito de volver a conectar el diálogo con Rusia para la construcción del Turkish Stream (News.az,, 26 de julio). Alexander Medvedev, vice administrador delegado de Gazprom, agregó que fueron suscritos los términos del acuerdo entre los gobiernos serán sancionados y firmados por los mismos Putin y Erdogan durante un encuentro en programa en agosto en San Petersburgo (TASS, 26 de julio).

La construcción del Turkish Stream debajo del Mar Negro, en la frontera con Grecia y Turquía, fue anunciada en el año 2014 durante la visita de Putin a Turquía y ratificada por un memorándum de entendimiento (MoU) entre la empresa turca BOTAS y la rusa Gazprom [Kremlin.ru, Gazprom.com, 1 diciembre de 2014]. Sin embargo, los dos frentes luego no lograron dar vida a un acuerdo intergubernamental. No fueron concedidos los permisos para la construcción en mar abierto en aguas territoriales turcas, para obras de ingeniería y mensura  [Oxfordenergy.org, febrero de 2016].

Si bien en el pasado Gazprom acordó otorgar un descuento del 10,25% sobre el precio reservado a BOTAŞ, dicho acuerdo finalmente nunca fue aplicado. Por eso, la empresa BOTAŞ intentó llevar adelante una causa contra Gazprom ante la Corte Internacional de arbitraje. Rusia quería ligar el “descuento sobre el precio” con la “construcción del gasoducto” (prerrequisito del Turkish Stream), mientras que Turquía quería discutir los dos aspectos  en sedes separadas [Hurriyet Daily News, 11 septiembre de 2015; Independent Turkey, 20 de marzo]. En septiembre de 2015 Gazprom anunció el alcance de un acuerdo con sus  socios turcos, en base al cual ellos trabajarían solamente en primera línea (entre Rusia y Turquía) del Turkish Stream, reduciendo la envergadura total del gasoducto de 63 millardos de metros cúbicos (bcm) al año a 32 bcm  [Novinite, 7 septiembre de 2015; Interfax, 8 octubre de 2015]. Luego del accidente del jet ruso ocurrido el 24 de noviembre [ver EDM, 3 diciembre de 2015], el ministro ruso de Energía,  Alexander Novak, declaró la suspensión de ulteriores negociaciones, en cuyo centro estaba la cuestión del Turkish Stream [RT, 2 diciembre de 2015].

Más allá de las ambigüedades inherentes al Turkish Stream, la rusa Gazprom, la italiana Edison y la griega DEPA han firmado un MoU en febrero acerca del transporte del gas natural a través del Mar Negro, desde Rusia a través de naciones terceras llegando a Grecia, y desde Grecia a Italia, utilizando un inter-conector Turquía-Grecia-Italia (ITGI). El 29 de febrero el administrador delegado de Gazprom,  Alexei Miller, discutió con el presidente Putin sobre las perspectivas vinculadas a la implementación del proyecto “Poseidón” (la idea de un conducto offshore ligada al ITGI bajo las aguas del Mar Jónico), pensado en un primer momento para transportar el gas desde Azerbaiyán hasta Grecia y hasta [Gazprom.com, 24, 29 de febrero].

El plan es conectar los gasoductos del ITGI y del Turkish Stream en la frontera entre Grecia y Turquía. Sin embargo, aún no queda claro cuál será el trayecto a través del cual el gas ruso llegará hasta Grecia. No obstante ellos, el gasoducto Poseidón ya ha sido incluido en la lista de la Unión Europea de los “Proyectos de interés común” (los PCI, que gozan de un facilidades financieras, de realización, etc.). El proyecto ha recibido todas las autorizaciones necesarias para su construcción y operatividad, así como la exención por al menos 25 años del acceso al gasoducto de partes terceras [Eur-lex.europa.eu, 1ero  enero; Igi-poseidon.com, 1ero  agosto].

Exceptuando al ITGI, el gasoducto “Tesla” en fase de estudio –también incluido en la lista de PCI de la UE en el 2016- puede ser considerado una extensión del Turkish Stream para llegar a Austria desde Grecia, pasando por Hungría, Serbia y Macedonia (casi el mismo trayecto del difunto South Stream ruso). En el 2015 Hungría, Serbia, Macedonia y Grecia discutieron la factibilidad del mismo firmando una MoU para la construcción de Tesla  [Vedomosti, 18 agosto de 2015]. El diario turco Sabah en aquel tiempo escribió que la UE expresó su total apoyo a los “tres proyectos energéticos que son de vital importancia para el Turkish Stream” [Daily Sabah, 19 noviembre de 2015].

Sin embargo, la posición de Estados Unidos sobre la cuestión ha sido mucho más rígida. En mayo de 2015, el Representante Especial de la Energía del Departamento de Estado de Estados Unidos Amos Hochstein durante una visita a Atenas, dijo que "el Turkish Stream no existe. Vamos a ponerlo bien en claro, y  centramos nuestra atención en lo que realmente importa, el Tap [gasoducto Trans-Adriático] sobre la que ya se han puesto de acuerdo" [RT 8 de mayo de 2015] .El Tap es el tramo final del corredor meridional del gas ( Sgc), que permitirá llevar el gas natural de Azerbaiyán a través del sur del Cáucaso, Turquía y los Balcanes a los mercados europeos, evitando completamente Rusia. En la reunión que se celebró en febrero del Sgc Advisory Council (en Bakú) Hochstein dijo que "South Stream, Turk [ish] Stream, North Stream (dos) son meras adaptaciones a los proyectos políticos de dudosa valor económico" [Region Plus, 03 de marzo].

Mientras tanto los obstáculos financieros siguen lastrando las posibilidades de realización del Turkish Stream. Gazprom ha sufrido grandes pérdidas debido a la suspensión del South Stream en diciembre del 2014 [RT, 31 de marzo de 2015]. El precio de reembolso de las cuatro líneas previstas originalmente para el Turkish Stream es de alrededor de 11,4 millones de euros (12,8 millones de dólares, alrededor de la mitad del costo total del South Stream), sin embargo, estos costos pueden aumento, debido a la variabilidad de los precios del petróleo [Rbth.com 13 de agosto de, 2015]. Mientras que la mayoría de los ingresos rusos se derivan de las exportaciones de energía, el colapso de los precios del petróleo ha golpeado fuertemente la economía del país [New Europe, 15 de Enero]. Además, Gazprom ha sufrido más daños por la duplicación del gasoducto Nord Stream bajo el mar Báltico (Nord Stream dos), en virtud de que es poco probable que vea la luz en un futuro próximo el Turkish Stream, y Ucrania siempre seguirá siendo la principal ruta de tránsito para el transporte de gas ruso a Europa [ver EDM 8 de marzo].

Sin embargo, el estado de excepción declarado tras el fallido golpe de Estado en Turquía podría otorgar al gobierno en Ankara de decidir sin pasar a través del Parlamento. En otras palabras, el Acuerdo Intergubernamental sobre Turkish Stream (anteriormente pospuesto por el gobierno turco) podría sufrir ahora un nuevo impulso para la firma [Natural Gas Europe, el 21 de Julio].

Continuando con el proyecto del Turkish Stream, Gazprom tiene la intención de construir el gasoducto y entregar más gas a Europa antes de la finalización de la SGC o de la entrada en el mercado europeo del gas proveniente de Irán y de Turkmenistán (transportado por el SGC, una vez finalizado).

La capacidad operativa de ITGI (archivado en 2012 en favor de TAP) podría reforzarse a partir de los primeros 12 millones de metros cúbicos anuales a 20 millones de metros cúbicos por año, que es el máximo potencial del alcance (Fase II) del proyecto TAP. Sin embargo, el vicepresidente de SOCAR - la Sociedad Estatal de Azerbaiyán - Elshad Nasirov no considera como rival del SGC el Turkish Stream. De hecho, sugirió el uso de la propuesta de ampliación del gasoducto Turkish Stream para transmitir el excedente de producción de nuevos yacimientos de petróleo azerí [Trend, 21 de junio de 2015]. En este momento no se sabe si Moscú estará de acuerdo con el proyecto.

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