Hong Kong y Shenzhen fusionan las Bolsas, pero los mercados no exultan

Juntas representan la segunda plaza financiera a nivel mundial, con una capitalización de 7.400 millardos de dólares. Después de un año de anunciarlo, las autoridades de reglamentación y vigilancia ahora dan vía libre. Pero los inversionistas requieren de “tiempo y confianza” para recuperarse de los sacudones  a los que se vio sometida Shanghái en agosto de 2015.  


 Hong Kong (AsiaNews) – Las autoridades de reglamentación de China continental han dado vía libre (después de anunciarlo durante más de un año) al proyecto de acuerdo comercial entre las Bolsas de Hong Kong y de Shenzhen. Esperada desde hace tiempo y apodada “Connect”, esta fusión representa, de hecho, la reforma del mercado de capitales de mayor envergadura efectuada en el último año, o más bien, desde el colapso de la plaza de Shanghái ocurrido el verano pasado.

La Comisión que supervisa el funcionamiento del mercado ha oficializado la unión y ha comunicado que ha abolido los límites al sistema de cuotas que vinculan la bolsa de Hong Kong y la bolsa de Shaghái, y que, para la mayoría de los inversionistas internacionales, conformaba el mayor obstáculo a las operaciones.

En el trascurso del último año, la decisión de Beijing se ha topado con toda una serie de dudas y restricciones impuestas por el mercado financiero internacional. De hecho, la estrecha conexión existente entre Hong Kong y las plazas continentales hace vislumbrar que habrá un flujo más significativo por parte de capitales del exterior. El intento –no declarado, pero tampoco encubierto- es lograr que las acciones chinas sean tenidas en cuenta por los principales proveedores globales de índices, sobre todo por parte del estadounidense MSCI.

Douglas Morton, responsable de investigación de mercados en Northern Trust Capital Markets, explica: “Shenzhen Connect debería ayudar a  China a acercarse al objetivo de entrar a formar parte del índice MSCI: desde nuestro punto de vista, el anuncio de hoy tendrá una importancia relevante para los mercados”.

La obra de fusión se interrumpió a causa de la violenta corrección a la que se vio sometido el mercado accionario chino, que comprendió un derrumbe de cerca del 40%, además de una reiterada serie de intervenciones del gobierno para sostener el mercado.

En tanto y en cuanto el anuncio dado hoy no parezca vislumbrar una flujo masivo de fondos en dirección a los mercados chinos –hasta el momento relativamente subestimados en la región, debido a la perspectiva de una desaceleración del crecimiento económico- la medida debiera ser recibida favorablemente por los inversionistas de China continental, a quienes se les ofrece la posibilidad de una ulterior diversificación.

Liao Qun, economista en jefe de Citic Bank International, dice: “Los inversionistas extranjeros aún están en una fase expectante en lo que se refiere  a los títulos de China continental… deben recuperar la confianza”. Sus observaciones fueron confirmadas por la apertura de los mercados asiáticos: el Shanghai Composite Index  perdió un 0,19%, en tanto el Hang Seng (título de Hong Kong) ganó solamente un 0,23%.

Shanghái y Shenzhen, juntas, representan la segunda plaza financiera a nivel mundial, con una capitalización de 7.400 millardos de dólares, atrás de  S&P 500 que vale 19.700 millardos de dólares, pero por delante de Tokio con sus 5.000 millardos de dólares. Hong Kong es la segunda bolsa del mundo en cuanto a tráfico se refiere, mientras que  Shenzhen es la más frecuentada de Asia, con un movimiento de acciones que alcanza miles de millardos de dólares cada mes. 

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