Teherán firma acuerdos multimillonarios con China y Rusia para el desarrollo del sector energético

El ministerio iraní del petróleo y el coloso chino Sinopec estarán a cargo de la obra de modernización de la refinería de Abadán. Una obra por un valor total en torno a los 1,2 millardos de dólares. Junto a Moscú, serán construidas dos plantas nucleares sobre las costas del Golfo Pérsico. Para los expertos, se trata de proyectos que tendrán un gran impacto económico y ambiental a largo plazo.


Teherán (AsiaNews/Agencias) – El ministerio iraní del petróleo y el coloso chino de la industria petroquímica Sinopec han alcanzado un acuerdo para el desarrollo de la mayor refinería de petróleo crudo del país. La obra de construcción de la mega-planta de Abadán, por un monto de 1,2 millardos de dólares, se iniciará en breve. Al mismo tiempo, la dirigencia de la República islámica solicita ayuda a Rusia para el emprendimiento de dos plantas de energía nuclear, lo cual vendrá a incrementar las ya de por sí intensas relaciones entre Teherán y Moscú en lo que hace a la lucha contra el terrorismo.

Las relaciones entre Irán y Occidente siguen siendo distantes, incluso a pesar del aligeramiento parcial de las sanciones económicas, a cambio del acuerdo vinculado a su controvertido programa atómico. Los Estados Unidos han mantenido vigentes una serie de sanciones y el bloqueo del uso del dólar en las transacciones bancarias; una decisión que ha influido también en la política europea.

No obstante el crecimiento registrado en la cooperación comercial entre Irán y la UE, que ha sido del 43% en el primer semestre del 2016, Teherán parece orientarse hacia el mercado de América Latina y Oriente (China y Rusia) para relanzar su economía.

Según lo referido por Abbas Kazemi, viceministro iraní del Petróleo, el desarrollo de la refinería de Abadán prevé un mejoramiento “en los procesos de producción”. Al gigante chino del petróleo Sinopec compete la responsabilidad de desarrollar la primera etapa del proyecto, con el potenciamiento de la capacidad productiva del “gasoil y el diesel basados en el estándar Euro4”.

En este momento se están intensificando las reuniones con responsables del Banco central chino para la apertura de una línea de crédito; la fecha de inicio de las obras está prevista entre los meses de noviembre y diciembre (en el noveno mes de Azar, en el calendario lunar iraní).

En total, se requerirán, como mínimo, cuatro años para terminar toda la estructura y su sistema productivo. Irán busca fuertemente aumentar el volumen de las exportaciones de gasoil de última generación –el más limpio- en los próximos años. Este es el motivo por el cual está emprendiendo obras de modernización para actualizar muchas de sus plantas más importantes.   

Además de los combustibles fósiles, Teherán confirma su interés en el desarrollo de la energía atómica para uso civil, y se vale de la colaboración de Moscú para la construcción de dos nuevas plantas nucleares. Las centrales serán levantadas en las costas del Golfo Pérsico, con la contribución de Rosatom, el gigante ruso de la energía atómica.

Algo que ha favorecido una luz verde definitiva a un proyecto de 10 millardos de dólares sobre el cual Moscú, pero fundamentalmente Teherán se orientaba hace tiempo, ha sido el acuerdo nuclear suscripto entre Irán y las potencias mundiales en julio del año pasado. Según los expertos, la energía nuclear traerá grandes beneficios al país a largo plazo, tanto en el plano económico como a nivel ambiental. 

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