Papa: Necesitamos la paz. La guerra se ha difundido por todas partes en el mundo

Al finalizar la oración del Ángelus, el Papa Francisco invita a vivir el encuentro de Asís del 20 de septiembre como una “Jornada de oración por la paz”. En la vida se  necesita elegir “entre dos caminos: entre la honestidad y la deshonestidad, entre fidelidad e infidelidad, entre egoísmo y altruismo, entre bien y mal”. El saludo a los participantes en el Congreso eucarístico de Génova. La beatificación de Elisabetta Sanna.


Ciudad del Vaticano (AsiaNews)- “Hoy necesitamos la paz, en esta guerra difundida por todos lados en el mundo. Recemos por la paz”. Con esta consideración, el Papa Francisco anunció hoy que el 20 de septiembre irá a Asís “para el encuentro de oración por la paz, a 30 años del histórico encuentro convocado por san Juan Pablo II”.

Saludando a los peregrinos llegados a la plaza de san Pedro para el Ángelus, después de la plegaria mariana, después de haber anunciado el encuentro de Asís, el pontífice dijo: “Invito a las parroquias, a las asociaciones eclesiales y los individuos de todo el mundo a vivir ese día como una Jornada de oración por la paz. Hoy necesitamos d la paz, en esta guerra difundida en todo el mundo. Recemos por la paz.

Bajo el ejemplo de san Francisco, hombre de fraternidad y humildad, estamos llamados a ofrecer al mundo un gran testimonio de nuestro común compromiso por la paz y reconciliación entre los pueblos.

El martes, estemos todos unidos en la oración; “cada uno se tome un momento particular”.

En el encuentro de Asis estarán presentes cerca de 400 líderes religiosos del mundo entero, pero no el Dalai Lama, quien estuvo presente 30 años atrás, y que, según lo que refirió su secretario a AsiaNews, no recibió “ninguna invitación”.

Anteriormente el Papa se detuvo para comentar el Evangelio del día (Lc 16, 1-13), que presenta “la narración de la parábola del administrador infiel y corrupto, que es alabado por Jesús no obstante su deshonestidad".Jesús, explicó el pontífice, alaba su astucia usada para “ganarse la benevolencia de los deudores, perdonando a ellos parte de la deuda para asegurarse su futuro”.

“A tal astucia mundana. Continuó- estamos nosotros llamados para responder con la astucia cristiana, que es un don del Espíritu Santo. Se trata de alejarse del espíritu de los valores del mundo, que tanto gustan al demonio, para vivir según el Evangelio. La mundanidad se manifiesta con actitudes de corrupción, de engaño, de opresión y constituye el camino más equivocado, el camino del pecado, si bien es el más cómodo para recorrer. En cambio el espíritu del Evangelio nos pide un estilo de vida serio, más alegre- y comprometido, marcado por la honestidad, por lo correcto, por el respeto a los otros y de su dignidad, del sentido del deber. ¡Esta es la astucia cristiana!

El recorrido de la vida necesariamente comporta una elección entre dos caminos: entre honestidad y deshonestidad, entre fidelidad e infidelidad, entre egoísmo y altruismo, entre bien y mal. No se puede oscilar entre una y la otra, porque se mueven sobre lógicas diversas y contrastantes.

Recordando luego la frase evangélica que “ninguno puede servir a dos patrones”, Francisco concluyó: “Jesús hoy nos exhorta a hacer un elección clara entre Él y el espíritu del mundo, entre la lógica de la corrupción, de la opresión, de la humildad y del compartir. Alguno convive con la corrupción como con las drogas: piensa que la puede usar y dejarla cuando quiera. Se comienza de a poco: una mancha por acá, otra por allá y poco a poco genera corrupción. También la corrupción genera adicción y genera pobreza, explotación, sufrimiento… En la gratuidad y en la donación de nosotros mismos a los hermanos, servimos al patrón justo: Dios”.

Al finalizar la plegaria mariana, el Papa recordó que ayer en Codrongianos (Sassari) fue proclamada beata Elisabetta Sanna, madre de familia, con siete hijos. Que se quedó viuda y se dedicó totalmente a la oración y al servicio de los enfermos y de los pobres. “Su testimonio-dijo Francisco- es modelo de caridad evangélica animada por la fe”.

El pontífice luego dirigió un saludo a los participantes al Congreso eucarístico nacional que concluyó hoy en Génova. “Dirijo un saludo especial- dijo el Papa- a todos los reunidos hoy en Génova, allá reunidos y les deseo que este evento de gracia reviva en el pueblo italiano la fe en al Santísimo Sacramento de la Eucaristía, en el cual adoramos a Cristo, fuente de vida y de esperanza para cada hombre”.

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