En Riad, por primera vez, una mujer dirige la Bolsa saudita

Se trata de Sarah Al-Souhaimi, directora general de la banca de inversiones NCB Capital. Es la plaza más importante de la región. En el sector financiero, gracias a los estudios en el exterior, las mujeres hallan mejores espacios para afirmarse social y profesionalmente. 


Riad (AsiaNews/Agencias) - Sarah Al-Souhaimi, directora general de la banca de inversiones NCB Capital, ayer fue nombrada presidente de la Bolsa saudita. Es la primera vez que una mujer cubre un rol de semejante prestigio en el reino ultraconservador wahabita. Una conquista significativa, en una nación en la cual al universo rosa no le está permitido conducir, ni dejar su casa o el país si no es acompañada por un familiar masculino, como tampoco recibir atención médica sin el permiso de un pariente.  

El Consejo de administración de los operadores de bolsa, que reúne a representantes del Banco central y de los ministerios de Finanzas y de Comercio, ha elegido a  Sarah Al-Souhaimi (en la foto) para dirigir la plaza de negocios más importante de la región.

Es la primera vez que una mujer, que figura entre las personalidades más autorizadas y conocidas del mundo de las finanzas y de los bancos, es llamada a dirigir una institución de gobierno de relieve en Arabia Saudita.

En el año 2014, Al-Souhaimi asumió la conducción de NCB Capital, y, también en ese caso, fue la primera mujer en ocupar la cima de una banca de inversiones líder en el país.

En Arabia Saudita, las mujeres son relegadas a los márgenes de la sociedad, y recién en los últimos años han adquirido el derecho al voto activo y pasivo en el ámbito de las elecciones municipales. Sin embargo, en el sector financiero están ganando –aunque muy lentamente- un espacio importante, en parte gracias a las inversiones del gobierno, que permiten que algunas mujeres puedan estudiar en el exterior.  

Sarah Al-Souhaimi guiará la principal bolsa del mundo árabe, en un momento crucial para esta institución, puesto que se está preparando para su calificación; el objetivo que se propone es obtener la clasificación como mercado emergente, en el contexto de los índices mundiales MSCI.

Este nombramiento también se inserta en el marco de un lento, aunque progresivo y esperado cambio de la sociedad árabe, y en particular de aquella saudita, en lo que respecta a la mujer, que, según muchos, es el verdadero “pilar” sobre el cual se funda la oposición al fundamentalismo islámico. En septiembre pasado, miles de sauditas firmaron una petición para pedir que se ponga fin a la tutela masculina.  

En el 2011, el difunto rey Abdullah bin Abdul Aziz estableció la posibilidad de que las mujeres puedan presentarse como candidatos y elegir a sus representantes (en las elecciones municipales del 2015), luego de una protesta surgida en los medios sociales, en la cual la población femenina solicitaba poder ejercer su derecho al voto. El rey también concedió a las mujeres la posibilidad de alojarse en hoteles sin tener que presentar una carta del cónyuge, decisión que ha tornado más fáciles los viajes de negocios. También nombró por primera vez a una mujer en el cargo de vice ministro,  abrió la primera universidad mixta y eliminó a los empleados masculinos de los negocios de prendas íntimas femeninas y de las perfumerías.

El rey Salman, quien lo sucedió en el trono en enero de 2015, ha mantenido las concesiones de su hermanastro. 

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