Obispos filipinos contra propuesta del gobierno de imponer impuestos a los institutos escolares religiosos

Los recursos estatales no son todavía suficientes para dar una instrucción adecuada a todos los ciudadanos. La Iglesia compensa la falta de las instituciones. Pablo David, obispo de Kalookan: “¿No deberían tratarnos como sus socios y aliados, sino más bien como adversarios? 


Manila (AsiaNews/CBCP)- Los obispos filipinos se oponen a la propuesta del gobierno Duterte, avanzada el pasado 6 de marzo, de someter a régimen fiscal a los institutos escolares religiosos.

El actual presidente de la Cámara, Pantaleón Álvarez, que hace un poco de tiempo había definido a los obispos “un frupo de hipócritas”, había declarado que las escuelas de propiedad de la Iglesia deberían ser tasadas. Según el político, la medida mejoraría los ingresos fiscales del gobierno.

Durante la audiencia para el proyecto de ley de la reforma promovida por la administración Duterte, Álvarez propuso la revisión de la política de imposición del gobierno en materia de institutos religiosos. El político sostiene que algunas escuelas, dirigiéndose a estudiantes provenientes de familias de rédito más elevado, son normalmente aumentar el costo de las cuotas.

Los obispos respondieron con rapidez a las declaraciones de Álvarez. Pablo David, obispo de Kalookan declaró que la Iglesia no administraría escuelas si sólo el gobierno estuviese en grado de dar “en manera adecuada” una instrucción sobre todo a nivel primario y secundario. “El hecho-sostiene David- que no está en grado. En la Iglesia hemos siempre pensado que estábamos haciendo un favor al gobierno, dando una instrucción de calidad disponible donde el estado no está en grado de hacerlo en modo adecuado”. Este fracaso, dijo, es visible en las escuelas públicas donde muchos estudiantes están obligados a estudiar en aulas sobre pobladas por la falta de edificios escolares y docentes. Él agregó que los recursos del gobierno no son suficientes para dar una instrucción adecuada para todos sus ciudadanos. “No contamos ni siquiera con los fondos públicos para administrar nuestras escuelas. ¡No deberían tratarnos como sus socios y aliados, en vez que como adversarios?-se pregunta el obispo.

Muchos analistas políticos sostienen que la moción represente en realidad una venganza de las autoridades contra los obispos. Desde hace meses la Iglesia es la voz crítica de los asesinatos extra-judiciales de la guerra a la droga de Duterte y brava opositora a la reintroducción de la pena de muerte.

 

FILIPPINE_-_0310_-_Vescovi_filippini_contro_proposta_del_governo_di_tassare_gli_istituti_scolastici_religiosi_.jpg