El hijo de Mehdi Kharroubi denuncia: a mi padre y a mi hermano se los castiga sin un sustento legal

Desde el 2011, Mehdi Kharroubi se encuentra bajo arresto domiciliario por haber participado en las protestas pacíficas de la Ola Verde. Nunca fue procesado. Mohammed Hussein Kharrubi fue condenado por publicar una carta del padre. 


Teherán (AsiaNews/Agencias) –  Al ser entrevistado por Voa Persian, Mohammad Taghi Kharroubi habla de Inglaterra, sobre la condena de su hermano Hossein a seis meses de prisión, y sobre la situación de su padre, Mehdi, que desde el 2011 se encuentra bajo arresto domiciliario y es constantemente controlado por los agentes de seguridad.

Al hablar de la condena de su hermano del 13 de marzo pasado, Taghi declara que “no hay ningún sustento legal” para ella y que “sólo sirve para ejercer presiones sobre la familia”.  

Según la agencia de prensa líder a nivel nacional Ilna, la acusación es haber llevado adelante propaganda contra del gobierno y haber hecho pública una carta que el padre había dirigido al presidente Rohuani en abril de 2016. En ella, Kharroubi solicitaba que se lo sometiera a un proceso. ”No creo que publicar un pedido semejante pueda tener consecuencias legales, sin importar de quién se trate” afirma Taghi. El mismo día de la sentencia, él difundió con un tweet que aún no había recibido respuesta a la carta.

Mehdi Kharroubi, de 79  años, supo llevar adelante, aunque sin éxito, una campaña presidencial en la discutidas elecciones del 2009. Los resultados le aseguraron un segundo mandato al presidente Mahmoud Ahmadinejad, provocando las protestas de la oposición. La acusación de fraude electoral y el apoyo a las manifestaciones pacíficas de la Ola verde condujeron a Kharroubi a terminar encerrado bajo arresto domiciliario en el mes de febrero de 2011. Compartió su misma suerte Mir Hossein Mousavi y su esposa Zahra Rahnavard, activista por los derechos de las mujeres. Ninguno de ellos tiene acusaciones formales formuladas en su contra. En tanto, los medios iraníes no pueden hablar de la cuestión, y el movimiento Ola verde, que en aquel tiempo fue reprimido de manera violenta, aún sigue siendo etiquetado como subversivo.

“En cuanto el impacto que seis años de arresto domiciliario tienen sobre una persona de la edad de mi padre, todo lo que puedo decir es que el régimen será responsable por cualquier cosa que le suceda a causa de estas restricciones”. Taghi ha informado al Centro por los derechos humanos en Irán (CHRI) que el teléfono del piso donde viven sus padres está desconectado, por lo cual cual, en caso de sucederle algo, se ven obligados a avisar primero a los agentes de seguridad. De sufrir una indisposición, como ocurrió la semana pasada, Kharroubi debe ser trasladado al hospital del Ministerio de seguridad, cuyas instalaciones están demasiado lejos de la vivienda.

Taghi denuncia un control absoluto sobre la vida de sus padres: “Cualquier detalle doméstico, incluso el más trivial, está en sus manos”. Los agentes, que viven en el primer piso del edificio, deben ser informados de cada cosa, hasta la compra más pequeña para la casa, primero ha de ser aprobada  por ellos antes de ser llevada al piso de arriba, donde vive la pareja. “Quieren eliminar  a mi padre de las corrientes políticas y sociales del país. Y lo han logrado”.

Según Taghi, las condiciones de vida en las cuales viven su padre y los otros dos disidentes no se condicen con arrestos domiciliarios, sino que se trata de “un limbo legal, una situación sin precedentes, y por ende no puede buscarse la justicia a través de los canales judiciales normales. El problema es que son castigados sin haber sido condenados”.

Mohammad Jalilian, abogado de Hossein, refiere que este último tiene intenciones de apelar la condena. La magistratura iraní no ha hecho comentarios al respecto, y no queda claro cuándo será presentado el recurso y si Hossein será detenido ad interim.

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