Hanoi, la política económica: el desarrollo y el daño a las personas y el medio ambiente
de Nguyen Van

Las tierras de cultivo se están reduciendo y están cada vez más contaminados. Las expropiaciones causan fuerte inestabilidad social. Dura campaña de represión del gobierno contra los manifestantes. El apoyo de la comunidad católica a las víctimas de Formosa. Sacerdotes y fieles de Thuận Nghĩa: "Cesen las amenazas a la espiritualidad y a las propiedades de los feligreses de Song Ngoc".


Hanoi (AsiaNews) - El año pasado, la economía de Vietnam ha crecido un 6%. Desde 1987, el Estado ha abierto las puertas al desarrollo de una economía de mercado influido por el socialismo. Cada provincia en Vietnam se centra en el desarrollo de las exportaciones industriales, la producción de bienes, de negocios o de las inversiones en servicios económicos. El gobierno y las autoridades se esfuerzan para iniciar proyectos por la rápida construcción de puentes, carreteras y zonas de producción industrial.

Muchos expertos económicos demuestran que "todos los sectores, cada provincia, cada unidad de producción del gobierno vietnamita se centra sólo en el desarrollo económico. El Estado no presta atención a la educación y la protección del medio ambiente. Los capitalistas rojos del gobierno están trabajando sólo en función de los intereses más inmediatos. Las tierras agrícolas en Vietnam se están reduciendo y, a lo largo de los ríos y las aguas hay cada vez más contaminación."

De acuerdo con la ley de Vietnam, la tierra "es propiedad del pueblo", lo que significa en realidad del gobierno. Como resultado de ello, las autoridades vietnamitas se aprovechan para proteger los intereses de los grupos, individuos o "grandes capitalistas rojos".

Por lo tanto, en los últimos 20 años, las tierras agrícolas se explotan para proyectos especulativos edilicios y construcción de zonas industriales. Ellos están aumentando día a día. Peor aún, , el gobierno del Vietnam está sólo actuando en una política de expropiación de la tierra. El Estado está dispuesto a compensar a los habitantes de las zonas rurales. Sin embargo, la compensación ofrecida es pequeña, teniendo en cuenta los precios actuales del mercado. Además, las autoridades han utilizado su poder para ocupar la tierra de las comunidades religiosas, forzando a desalojar y desplazar numerosos lugares de culto.

Millones de personas se empobrecen debido a la ley de la tierra del gobierno. Cientos de miles de ciudadanos exigen la devolución de sus tierras y aún no han sido compensados. Las expropiaciones están causando una fuerte inestabilidad social y las personas pierden la confianza en el gobierno.

Muchos de los funcionarios que se prestan para la expedición de permisos son corruptos. Ellos se ponen de acuerdo con los inversores de los proyectos inmobiliarios. Ellos construyen edificios, carreteras, zonas industriales, fábricas para su beneficio, o para los intereses de sus grupos. Por sus bolsillos están dispuestos a destruir el medio ambiente de vida de las personas. Es por eso que los agricultores pacíficos de este país, los pescadores de las provincias centrales y los intelectuales patriotas se han convertido en víctimas de estos "bárbaros capitalistas rojos".

Las autoridades vietnamitas no escuchan las protestas de la población y rechazan las solicitudes mediante la implementación de una política de dura represión. En Vũng Áng, en la provincia de Hà Tĩnh, las autoridades comunistas están utilizando todos los medios posibles para oprimir a los que luchan por la justicia y reclamar los derechos de las víctimas del Grupo Formosa, responsable del más grave desastre ambiental de la historia del Vietnam.

La Iglesia apoya a las víctimas del desastre  y se dedica a varias iniciativas en su defensa. Así, el pasado 5 de junio, unos sacerdotes de las parroquias del distrito Nhân Hòa, han visitado en signo de solidaridad al p. Anton Đặng Hữu Nam, vicario de Phú Yên (provincia de Hà Tĩnh), y el p. JB. Nguyễn Đình Thục, vicario de Song Ngọc (Nghệ An), ambos de la diócesis de Vinh.

Desde el 6 de abril de 2016 hasta hoy, el p. Đặng Hữu Nam y Fr. Nguyễn Đình Thục han apoyado y guiado a los fieles en las protestas y en las iniciativas legales contra el grupo taiwanés y el gobierno por la lentitud y la falta de equidad en la distribución de la compensación. A esto se añade la reapertura de la empresa incriminada en la grave fuga de aguas residuales tóxicas.

En la actualidad, centenares de miles de personas en la provincias centrales están desocupados . Muchas familias viven en la pobreza extrema. Los niños no pueden ir a la escuela. Más de 200 km de costa todavía están envenenados. El turismo, los negocios y la pesca aún no se han distribuido. Sin embargo, las autoridades de las provincias de Nghệ An y Hà Tĩnh han acusado a estos dos sacerdotes ​​de incitar a la población contra el gobierno vietnamita.

Recientemente, las autoridades del distrito Quynh Lưu han intensificado las actividades para aislar al p. Nam y a Fr. Thuc, amenazando a los feligreses de Phú Yên y Song Ngọc. El 30 de mayo del año pasado, la policía de Quỳnh Lưu ha ​​utilizado matones para rodear la iglesia de Văn Thái y atacar a los hogares católicos con piedras y ladrillos. Han destruido varias tiendas y las imágenes dañadas y estatuas sagradas de los fieles. Los bandidos incluso han amenazado de muerte al p. Nguyễn Đình Thuc.

Durante su visita, que sigió a la de Mons. Joseph Ngô Quang Kiệt dello el pasado 22 de mayo, los sacerdotes de Nhân Hòa han condenado estos actos de intimidación: "Las autoridades han violado lugares sagrados y el derecho a la libertad de religión y de fe. En particular, protestamos contra la campaña difamatoria que se han lanzado desde los medios y la prensa contra los dos sacerdotes, persiguiendo a los que se atreven a defender la verdad y la justicia".

Los sacerdotes y fieles de las parroquias de distrito Thuận Nghĩa (diócesis de Vinh) se han unido a las protestas y han publicado una declaración, enviada al Comité Popular de la provincia de Nghệ An, el Departamento de Policía y el Comité Popular del Distrito de Quỳnh Lưu . En el documento se denuncian todos los actos de violencia que sufren los católicos locales y adelantan algunas peticiones a las autoridades: "En primer lugar, el fin de las amenazas a la espiritualidad y las propiedades de los feligreses de Song Ngoc; En segundo lugar, se detengan las actividades que amenazan la unidad nacional en la comunidad parroquial de lSong Ngọc (en base a la ley de Vietnam); En tercer lugar, iniciar una investigación exhaustiva para identificar a los autores de los ataques a los fieles y juzgarlos de acuerdo con la ley; Por último, se sugiere a las autoridades de la provincia de Nghệ An enviar al gobierno una solicitud de compensación satisfactoria a las víctimas del desastre de Formosa".

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