Abatieron la cruz del monasterio de Thiên An; monjes y fieles fueron agredidos
de Ngoc Linh

Un centenar de personas fueron movilizadas por el gobierno comunista de la ciudad de Huế. Los asaltantes golpearon a los monjes que se acercaban para defender el símbolo sagrado. Dos resultaron heridos  y otro perdió el conocimiento. Entre los matones identificaron a miembros destacados de la policía local. Una parroquiana dijo: “Hay fuertes intereses de poder y económicos detrás de esta agresión”. El monasterio está en el centro de una disputa en la cual el gobierno está implicado desde hace años.


Hanói (AsiaNews)-  Un avez más, policías de civil y matones pagados por las autoridades locales agredieron y golpearon a un grupo de monjes y fieles del monasterio católico de Thiên An (Huế, en Vietnam central). Ellos trataban de defender la cruz de Cristo de los agresores, que estaba colocada en un terreno del cual la administración provincial está tratando de apropiarse de manera ilegal, desde hace ya años.

Alrededor de las 8 de la mañana del 28 de junio pasado, un centenar de matones irrumpieron en los terrenos del monasterio y mientras gritaban frases blasfemas, abatieron la gran cruz. Los asaltantes también propinaron golpea a los monjes que llegaban para levantar nuevamente el símbolo sagrado y proteger una estatua de Jesús que se encuentra próxima, ante la mirada de los fieles,que trataban de sacar fotos para documentar el violento ataque. Mientras tanto, las autoridades de Huế habían desplegado algunas unidades de la policía para impedir que los católicos de la comunidad local accedieran al monasterio.

“Lanzaron piedras contra los monjes y golpearon a tres o cuatro de ellos”, narra a RFA, el padre Peter Cao Đức Lợi, sacerdote del monasterio, agregando que los policías de civil fueron ayudados por “mujeres y matones” para abatir la cruz. “Nos impidieron volver a levantarla y les tiraban de los cabellos y de la ropa a los monjes que habían quedado aferrados a la cruz. Dos de ellos resultaron heridos y otro perdió el conocimiento. Fue algo horrible”.

A pesar de que los agresores iban vestidos de civil, el padre Loi logró identificar entre ellos a algunos oficiales conocidos de las fuerzas de la policía. El sacerdote declara a AsiaNews: “Vi con mis propios ojos a algunos personajes clave, como Võ Trọng Nhơn y Dương Văn Hiếu, de la policía metropolitana; al señor Minh, de la policía del distrito; Trần Công Quý, de la provincial. Había presentes muchos policías de civil, los reconocí porque los encontré muchas veces”.

La señora Lee, parroquiana de la diócesis de Huế, refiere a AsiaNews: “Más de 100 personas fueron al monasterio para hacer un acto de reparación de la cruz y de la estatua, no puede ser un acto espontáneo. Esto es obra del gobierno de la ciudad. Hay fuertes intereses de poder y económicos detrás de esta agresión, pues tratan de expropiar esta tierra e involucran para esto a la policía, matones y autoridades locales. Ellos se repartirán el dinero entre ellos”.

Para el monasterio católico de Thiên An, estos ataques no son algo nuevo, puesto que a menudo son objeto de una  persecución por parte del Estado. La cruz y la estatua de Jesucristo que fueron profanadas el pasado 28 de junio, ya habian sido destruidas en el año 2015 y en el 2016, y fueron  rápidamente reconstruidas por los monjes y los fieles.

Si bien, es reconocido por la ley de Vietnam, el lugar de culto católico está en el centro de una dolorosa disputa con el régimen comunista, que desde hace tiempo trata de apoderarse de las más de 110 hectáreas de bosque protegido y de erradicar la práctica religiosa. En 1998 el vice primer ministro Nguyen Cong Tan firmó la orden (ilegal) de expropiación de los terrenos adyacentes al monasterio. Hace años que la administración local trata de expropiar el área adyacente al monasterio, para ponerla a disposición de una agencia de viajes. El monasterio es a menudo objeto de ataques vandálicos realizados por matones pagados por las autoridades locales, para intimidar así a los católicos y convencerlos de abandonar la zona. A éstos se suman los allanamientos de los policías que, en varias ocasiones, irrumpieron en la estructura y amenazaron con ocuparla.

 

VIETNAM_-_0629_-_Prayers_and_peace.jpeg