Hong Kong, miles marcharon por la democracia en el día de la fiesta nacional china

Una jornada que no es de celebración, sino de “tristeza nacional”, por la situación del estado de derecho en Hong Kong”. El recuerdo de tres jóvenes de Occupy Central condenados a meses de prisión por decisión del gobierno de la ciudad. La “persecución política” también afecta a los co-fundadores del movimiento de los paraguas. Los manifestantes piden la renuncia de  Rimsky Yuen Kwok-keung, secretario de Justicia, a quien tildan de “títere” de Beijing. 


Hong Kong (AsiaNews/Agencias) – Miles de jóvenes y adultos han marchado ayer por el centro de Hong Kong, pidiendo democracia y criticando la influencia cada vez mayor de Beijing, situación que está poniendo el peligro el estado de derecho en el territorio. Ayer también se conmemoró la fiesta nacional de la República Popular China, que fue festejada por el gobierno de Hong Kong con discursos y un gran espectáculo vespertino de fuegos de artificio.

La marcha de ayer fue una protesta por el arresto de tres jóvenes activistas a favor de la democracia, que estaban entre aquellos del movimiento de Occupy Central, la sentada que en 2014 detuvo la actividad en la zona céntrica de Hong Kong, pidiendo el sufragio universal y la elección libre del gobernador del territorio, contra la voluntad de Beijing..

Los tres jóvenes líderes - Joshua Wong, Nathan Law y Alex Chow - , luego de una condena leve a trabajos comunitarios, en el pasado mes de agosto, tras presentarse un recurso de apelación,  fueron procesados y condenados a meses de prisión a pedido del gobierno de la ciudad. Es por este motivo que los manifestantes llevaban carteles y fotos del Secretario de Justicia, Rimsky Yuen Kwok-keung exigiendo su renuncia, acusándolo de “persecución política” y de estar al servicio no de la ley, sino de Beijing.

En el cortejo también han participado Lam Wing-kee, uno de los editores y libreros secuestrados en Hong Kong y llevados a China, junto a los cofundadores de Occupy Central, Benny Tai, Chan Kin-man y el pastor Chu Yiu-ming. Los tres deben afrontar un proceso por perturbación del orden público, por su rol durante las manifestaciones del 2014.

La mayor parte de los manifestantes vestían camisetas de color negro, en señal de luto, como signo de que el primero de octubre, fiesta de la independencia de China, no es una celebración sino un día de “tristeza nacional”.

Algunos manifestantes, que fueron entrevistados por SCMP han criticado a Kimsky Yuen Kwok-keung tildándolo de “títere” de Beijing. “Estoy muy contrariado por la situación respecto al estado de derecho en Hong Kong”, dice “Se ha convertido en algo digno de risa. Muchas organizaciones acusan a Beijing por la que ejerce, incluso sobre la magistratura de Hong Kong. Pero el gobierno de Carrie Lam reivindica la independencia y afirma que no hay interferencia alguna por parte de China.

Los organizadores han estimado en 40.000 personas la participación en la manifestación que partió de Victoria Park y se desenvolvió hasta llegar a Causeway Bay. La policía, en cambio, afirma que sólo hubo 4.000 participantes. 

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