La ONU contra la pena de muerte: es anacrónica y viola los derechos humanos de los condenados

Para el secretario general Guterres “no hay razones para que ésta exista en el siglo XXI”. China, Irán, Arabia Saudita e Irak solas, son responsable del 87% de las ejecuciones que se llevan a cabo en el mundo. En el año 2016, las condenas disminuyeron un 37% en comparación al año anterior. El llamamiento es: “Poner fin a las ejecuciones”. 


Nueva York (AsiaNews/Agencias) – El secretario general de la ONU Antonio Guterres renueva el llamamiento en contra de la pena de muerte, resaltando que “no hay razones para que ésta exista en el siglo XXI”. En un mensaje difundido ayer, él ha invitado a los Estados miembros que aún aplican las ejecuciones capitales a unirse a las 170 naciones que las han abolido o que han implementado una moratoria para dicha práctica.

Al referirse a la pena de muerte, Guterres advierte que el riesgo de un aborto de la justicia es “un precio demasiado alto” que pagar.

En el contexto de un evento que celebra la 15ta Jornada Mundial contra la pena capital, el secretario general de la ONU ha declarado: “Quiero lanzar un llamamiento a todos los Estados que continúan implementando esta práctica bárbara: por favor, pongan fin a las ejecuciones”.

Una condena a muerte, agrega, “es de poca utilidad para las víctimas, y no sirve para impedir crímenes”. Él recuerda, además, que la mayor parte de los 193 países que son miembros de las Naciones Unidas no utiliza la pena de muerte.

“Solamente considerando el mes pasado, dos Estados africanos [Gambia y Madagascar] –prosigue- han dado un paso decisivo hacia la abolición irreversible de la pena de muerte”. “Y en el 2016, las ejecuciones en todo el mundo han disminuido un 37% en comparación al 2015. Actualmente, sólo cuatro naciones son responsable del 87% de todas las ejecuciones practicadas en el mundo”.

Un funcionario de la ONU, tras el anonimato, ha precisado que los cuatro Estados a los cuales Guterres hace referencia, aunque sin nombrarlos, son: China, Irán, Arabia Saudita –que en los últimos días ha ajusticiado al centésimo condenado- e Irak.

Por otro lado, el secretario general de las Naciones Unidas invoca transparencia para aquellas naciones que, todavía hoy, siguen previendo la pena de muerte en su ordenamiento. Y pide a éstas que permitan a los abogados hacer su trabajo.  

“Algunos gobiernos –subraya- ocultan las ejecuciones y han puesto en marcha un sistema elaborado y secreto, que permite esconder a cuantos se encuentran en el corredor de la muerte, y el por qué” se hallan en esa situación.  “Otros [como China-ndr] consideran la información referida a la pena de muerte como un secreto de Estado –agrega Guterres-, con lo cual la difusión de información vinculada a ésta es considerada un acto de traición”. Esta falta de transparencia, concluye el secretario general de la ONU, “muestra a las claras una falta de respeto por los derechos humanos de cuantos son condenados a muerte y de sus familias”.  

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