El viaje de Trump en Asia: un ojo a Corea del Norte y otro al comercio

En los encuentros con los líderes de Japón, Corea del Sur, China se enfrenta con la amenaza norcoreana. Además del desequilibrio de la balanza comercial. Intentos de circundar la potencia económica china en los diálogos con Manila y Hanói. Superar el área Asia-Pacífico, que ahora será “Indo-Pacífico”. 


Tokio (AsiaNews/Agencias)- Desde ayer el presidente de los EEUU está en Japón, en su primer viaje internacional que lo llevará diversos países asiáticos, Tokio, Seúl, Beijing, Danang (Vietnam) y Manila.

Como temas están la seguridad del lejano Oriente, con las crecientes amenazas de parte de Corea del Norte, pero también está presente el deseo de reequilibrar la balanza comercial con los países de Asia-Pacífico. Ya ayer, apenas llegado a Tokio, Trump habló sobre dos temas. Hablando a los militares de la base aérea de Yakota, al oeste de la capital japonesa, en una clara referencia a Corea del Norte y a su jefe Kim Jong-un, él afirmó que “nadie, ningún dictador, ningún régimen y ninguna nación debería subestimar… la determinación americana”. Por otro lado hoy, hablando a un grupo de empresarios estadounidenses y japoneses, puso en claro que “por muchos años, los EEUU sufrió un enorme déficit comercial con Japón”.

Desde el inicio de su mandato presidencial, Trump abandonó el acuerdo del Trans-Pacific Partnership (Tpp), que regula los comercios en el área Asia- Pacífico y quiere volver a discutir nuevamente los acuerdos entre Estado y Estado.

Los EEUU tienen un déficit comercial de 69 millardos de dólares con Japón. Trump quiere presionar para que se reduzcan los impuestos sobre los productos agrícolas y sobre los automóviles americanos. Al mismo tiempo, quiere que las compañías automovilísticas japoneses transfieran a los EEUU una parte de su producción.

Trump deberá tocar el tema del reequilibrio de la balanza comercial también con Corea del Sur, con la cual los EEUU tienen un déficit de 28 millardos. Él debería renegociar el acuerdo de libre comercio firmado con Seúl en 2012, con lo cuales fueron liberalizados los intercambios sobre los más del 90% de los productos intercambiados entre las dos naciones.

Pero es sobre todo con China que este problema es más agudo. Trump a menudo definió como “horrible” y “embarazoso” el déficit comercial estadounidense hacia Beijing, que está alrededor de los 347 millardos de dólares. En el pasado, Trump amenazó con aplicar impuestos hasta un 45% sobre los productos chinos e inició una investigación sobre un posible dumping del acero chino (vendido a bajo costo gracias a la sobreproducción y a las subvenciones estatales) y sobre la falta de las propiedades intelectuales.

También la amenaza de Corea del Norte es un tema comercial, siendo una invitación entre Japón y Corea del Sur a armarse. Ya al inicio de su mandato Trump había dicho que Seúl y Tokio deberían gastar más en su seguridad militar, si bien apoyándose en la amista con los EEUU.

En setiembre Trump prometió a ambos ofrecer “un aumento substancial de material” militar sofisticado.

Sobre este aspecto, Tokio y el Premier Shinzo Abe están dispuestos a aumentar los gastos militares y prefieren la línea dura hacia Pyongyang, pero Seúl y el presidente Moon Jae prefieren dejar abierta la espiral para el diálogo, mientras resisten a la aplicación completa del sistema anti-misiles Thaad (fabricado en EEUU).  

Sobre la cuestión Corea del Sur, en los EEUU y Donald Trump continúan acusando a China de “no hacer los suficiente”, para bloquear el programa nuclear de Pyongyang, si bien Beijing adhirió a la última serie de sanciones contra la dictadura del Norte.

Según algunos analistas, la presión de EEUU contra Beijing y la amistad con Corea del Sur y Japón tiene también otra finalidad: frenar la expansión de la potencia china. A esto debería servir la etapa en Vietnam y Filipinas, que con China han abierto una disputa sobre la soberanía sobre las islas en el Mar Chino meridional. Pero la potencia económica de Beijing y la promesa de involucrar a muchos países de Asia en el proyecto Belt and Road Initiative, hace que se dude de Vietnam y Filipinas sobre la continuación de la alianza estratégica con los EEUU.

Mañana Trump estará en Seúl y el 8 de noviembre en China. El 10 estará en Danang (Vietnam) para participar en la cumbre para la cooperación económica del área Asia-Pacífico (APEC), y luego irá a Hanói. Casi como relativizando la expansión china, la Casa Blanca a este propósito tiende a hablar de la región “Indo-Pacífica” y ya no más “Asia-Pacífico”, haciendo entrar en juego al otro gigante de Asia.

El 12 de noviembre Trump llegará a Manila para dialogar con el presidente Rodrigo Duterte y para participar al encuentro del Asean (Asociación de los países del sudeste asiático).

 

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