Sri Lanka acepta 177 recomendaciones de la ONU sobre derechos humanos

A la revisión periódica en la sede de la ONU en Ginebra, la delegación principal exige paciencia para la implementación de las reformas. Presiones por personas desaparecidas durante la guerra civil, redistribución de tierras confiscadas, liberación y recompensa para aquellos que estaban en prisión con falsas acusaciones de terrorismo. Human Rights Watch agrega el derecho a los homosexuales y la identidad de género.


Ginebra (AsiaNews) - El gobierno de Sri Lanka ha aceptado casi por completo las recomendaciones recibidas por la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en su revisión regular en los últimos días.

De las 230 recomendaciones propuestas por la ONU y del presidente de la Comisión, Joaquín Alexander, Sri Lanka ha aceptado 177. Las 53 restantes han sido aceptadas prevía evaluación. Por otro lado, la delegación del país ha propuesto 12 promesas voluntarias. El enviado especial a la delegación de Sri Lanka, el viceprimer ministro Harsha de Silva, dijo que todas las recomendaciones hechas por el organismo de la ONU a su país son constructivas y útiles.

En la víspera de la reunión de Ginebra, que tuvo lugar el pasado 15 de noviembre, varias ONG internacionales criticaron a Sri Lanka por desacelerar su compromiso con la defensa de los derechos humanos a pesar de las promesas del presidente Maithripala Sirisena.

Entre los "retrasos" están enumerados el establecimiento de un mecanismo de vía rápida para garantizar la justicia para aquellos que fueron abusados ​​durante la guerra civil del país, que duró casi 30 años y concluyó en 2009. Este mecanismo debería ayudar en la búsqueda de todas las personas desaparecidas; revisar condenas anteriores por terrorismo; implementar una ley para devolver los requisitos de tierra a los grupos Tamil.

Según la ONG Human Rights Watch, otros derechos humanos "preocupantemente" aplastados son la protección de las mujeres, la orientación sexual y la identidad de género.

En la discusión en Ginebra, Harsha de Silva pidió paciencia: "Ninguna nación es perfecta", dijo, y es natural tener una percepción de frustración. Pero promover y proteger los derechos humanos no es algo que se haga entre hoy y mañana, a pesar de los compromisos sinceros y la determinación más ferviente".

También señaló que a veces los oponentes atacan los esfuerzos de su país para promover los derechos humanos. De esta manera -añadió- los esfuerzos para asegurar relaciones armoniosas entre diferentes grupos étnico-religiosos y el compromiso con las reformas constitucionales son atacados por oponentes [políticos] en un intento de crear divisiones... Pero el gobierno de Sri Lanka persistirá con una fuerte determinación".

 

(Colaboró Melani Manel Perera)

 

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