Mons. Gallagher: ‘ser plenamente católicos y auténticamente chinos’

El secretario vaticano de Relaciones con los Estados, al intervenir en un convenio en la Universidad gregoriana, ha sostenido que un encuentro fructífero entre el ‘mundo cristiano’ y el ‘mundo chino’ es posible a través de la inculturación de la fe, a través de la experiencia concreta del conocimiento, de la cultura artística de la amistad con el pueblo chino. 


Ciudad del Vaticano (AsiaNews) – “Ser plenamente católicos, y auténticamente chinos’. El principio afirmado por Juan Pablo II y por Benedicto XVI ha sido reafirmado por Mons. Paul Gallagher (en la foto), secretario vaticano de Relaciones con los Estados, al intervenir ayer en un convenio en la Universidad gregoriana.

“La misión de la Iglesia hoy, en China –dijo en Mons. Gallagher – es ser ‘plenamente católicos y auténticamente chinos’, haciendo que el Evangelio de Jesús se vuelva accesible a todos, poniéndolo al servicio del bien común”.

El exponente vaticano, según refiere Radio Vaticana, ha recordado que “a lo largo del tiempo, las relaciones entre China y la Iglesia católica han atravesado diversas fases, alternándose momentos de proficua cooperación y de gran incomprensión y hostilidad, conduciendo, a veces, a situaciones en las cuales la comunidad de fieles ha vivido un gran sufrimiento. Sin embargo –resaltó- al examinar atentamente las cuestiones, el método que en el pasado tornó posible un encuentro fructífero entre el ‘mundo cristiano’ y el ‘mundo chino’, ha sido el de la inculturación de la fe a través de la experiencia concreta del conocimiento, de la cultura artística de la amistad con el pueblo chino”.

Durante el desarrollo del encuentro, también intervino el cardenal de Hong Kong, John Tong Hon, quien subrayó, al referirse a la importancia del diálogo, cuán “indispensable” es este. “La comunidad cristiana y la sociedad china –prosiguió- son en la actualidad las comunidades más grandes del mundo, cada una con su profunda cultura y su histórica tradición”. Pero si cada una da un paso y se aproxima a la otra, “se contribuye al enriquecimiento recíproco y a la coexistencia pacífica”.