Ataque químico en Duma: duelo de vetos entre Moscú y Washington

Rusia rechaza la propuesta de los EEUU: es un pretexto para un intervención militar. Los EEUU prometen una dura respuesta al ataque químico. Se agrava el clima de tensión en la región: Irán promete que el ataque israelí a sus bases en Homs “no quedará sin respuesta”. El Embajador ruso en Beirut advierte: cada misil de los EEUU dirigido a Siria será derribado y sus bases de lanzamiento incluso podrían convertirse en blancos.


Nueva York (AsiaNews/Agencias) – Continúan los vetos cruzados y las acusaciones entre Washington y Moscú en la sede del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en el contexto de una escalada de tensión desatada tras el ataque químico en Duma, Siria.

Opositores, médicos y socorristas acusan al gobierno del presidente Bashar al-Assad de haber perpetrado un ataque químico en la ciudad de Duma, perteneciente a la región de la Guta oriental, hiriendo a 1.000 personas y asesinando a más de 60. La ciudad estaba controlada por los rebeldes de Jaish al-Islam, que acaban de firmar un acuerdo de evacuación con Siria y Rusia. Sostenida por su aliado ruso, Damasco niega rotundamente cualquier tipo de implicación en el episodio. Una escuadra de la Organización para la prohibición de las armas químicas (OPAQ) “en breve” habrá de confirmar, o negará, la utilización de armas prohibidas sobre la ciudad de Duma, pero no podrá determinar quién fue el responsable del ataque.  

Ayer, Rusia se valió del veto para bloquear la propuesta americana de dar curso a una nueva investigación independiente sobre los hechos y advirtió: considerará a Washington “responsable” de cualquier “aventura militar ilegal” que se pretenda poner en práctica. Acompañando a Rusia, China se abstuvo en la votación, mientras que entre los 12 votos a favor se contaban los de Francia, el Reino Unido, Kazajistán y Kuwait.  Previo a ello, Washington, Londres y París rechazaron la propuesta rusa, declarando que no se crearía una comisión independiente para investigar, dado que debería reportar los resultados de sus investigaciones al Consejo de Seguridad, que luego atribuiría la responsabilidad del ataque. Las resoluciones de la ONU surgidas del Consejo de Seguridad son aprobadas con una mayoría de nueve votos sobre 15, y siempre que no haya ningún voto en contra por parte de los cinco miembros permanentes  – Reino Unido, China, Francia, Rusia y Estados Unidos.

La acalorada discusión que se produjo entre los representantes de Moscú y Washington en el Consejo de seguridad no es sino la última de una serie de choques verbales entre las dos superpotencias. El representante ruso,  Vasily Nebenzia, acusó a los EEUU de estar buscando un “pretexto” para intervenir militarmente en Siria. Afirmaciones que siguen a la promesa del presidente americano Donald Trump, quien habló de llevar adelante una respuesta “incisiva” ante el ataque químico, y  a su decisión de cancelar el primer viaje oficial a América Latina, justamente para concentrarse en la cuestión Siria. Flanqueando a los Estados Unidos, se alzaron el Reino Unido y Francia, consolidando la posibilidad de una acción militar occidental coordinada.  

El clima de tensión afecta a toda la región: ayer, un funcionario iraní de alto rango que visitó Damasco, avisó que el ataque israelí sobre la base siria T4, en la provincia de Homs, en Siria –en el cual murieron 14 iraníes- “no quedará sin respuesta”.

Hoy, Alexander Zasypkin, el embajador ruso en Beirut, declaró que cada misil de los EEUU hacia Siria será derribado y que incluso podrían ser colocadas en la mira sus bases de lanzamiento.

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