Las sanciones de EEUU derrumban las exportaciones de petróleo iraní: desde abril, cayeron 35%

A 50 días de haber comenzado a regir el segundo bloque de sanciones, orientadas al petróleo crudo, muchos países ya han eliminado sus órdenes de compra. De los 2,5 millones de barriles al día exportados en abril, hoy se ha pasado a 1,6 millones. Para hacer frente a la crisis, Teherán quiere introducir cupones electrónicos para 10 millones de ciudadanos que están atravesando serias dificultades.


Teherán (AsiaNews) – Habiendo pasado menos de 50 días desde la introducción del segundo bloque de sanciones estadounidenses contra Irán –orientadas específicamente a “aniquilar” el negocio del petróleo crudo en la República islámica- el dato relativo a las exportaciones ya está mostrando una caída considerable. La confirmación la brinda una investigación publicada por Bloomberg, según la cual la política de mano dura adoptada por el presidente de los EEUU,  Donald Trump  contra Teherán, está provocando “graves daños económicos”.

Desde abril, mes previo a la implementación de las nuevas medidas punitivas de la Casa Blanca contra los ayatolás, las exportaciones del petróleo iraní cayeron un 35%. Roger Diwan, un analista y experto de HS Markit Ltd, subraya que el índice está “cayendo de manera abrupta”, a pesar de la oposición –al menos, aparente- que Europa, China y la India han mostrado en relación a las políticas de los EEUU.

En mayo pasado, el presidente de los EEUU, Donald Trump, ordenó el retiro del acuerdo nuclear (JCPOA), introduciendo nuevas sanciones contra Teherán, las más duras de la historia. Una decisión que provocó una significativa caída en la economía iraní, tras varios años de firme crecimiento; quien paga las costas de la situación es, ante todo, el sector más débil y vulnerable de la población.   

Las sanciones sobre el petróleo debieran entrar en vigor a partir del próximo 4 de noviembre. Sin embargo, las reiteradas amenazas del gobierno estadounidense ya han empujado a muchos compradores de Europa y Asia (en particular, India y Japón) a eliminar drásticamente las órdenes de crudo. Esto ha sido así a tal punto, que en las primeras dos semanas de septiembre, Irán ha vendido en promedio 1, 6 millones de barriles al día. Una caída significativa, en comparación con los más de 2,5 millones de barriles registrados en el mes de abril (según datos de Bloomberg).

Según los expertos, cuando entre en vigor –en noviembre próximo-  el segundo bloque de sanciones sobre el petróleo crudo y el gas natural, tanto Bruselas como Tokio interrumpirán la compra de crudo iraní. Una decisión que terminará desatando una nueva caída en las exportaciones, impactando en una merma de 350.000 barriles al día, fijando el dato en 1,3 millones. Además, hace por lo menos 75 días que Corea del Sur –anteriormente, uno de los principales compradores- ha dejado de importar petróleo proveniente de Irán.

Según informa el Fondo Monetario Internacional (FMI), el petróleo representa casi el 80% de los ingresos fiscales de la República islámica y es una linfa vital para las arcas del país. El colapso de las exportaciones de crudo ha desatado una profunda crisis monetaria, que ha llevado a la moneda local (el rial) a perder casi el 60% de su valor en el mercado oficial, provocando simultáneamente una escalada de la inflación.

Entre los expertos se difunde la opinión de que Washington no logrará el objetivo de “aniquilar” las exportaciones iraníes de petróleo; sin embargo, la caída significativa no hará sino agudizar una crisis económica que cuyos efectos ya pueden sentirse. Debido a esto, Teherán ha tomado la decisión de distribuir cupones electrónicos para 10 millones de ciudadanos que atraviesan serias dificultades, y gracias a los cuales se procederá a una “distribución equitativa” de artículos esenciales racionalizados, a precios preferenciales.    

De momento no se tiene mayor información sobre el plan que está siendo analizado por el Ejecutivo, y si el mismo irá a reemplazar el actual sistema de subsidios mensuales percibidos en dinero. El objetivo es detener la suba de precios, en particular de los artículos más esenciales como pan, arroz, azúcar y harina, que resultan inaccesibles para un creciente sector de la población. Para muchos, estos cupones recuerdan los bonos emitidos en los años ’80 del siglo pasado, en tiempos de la guerra entre Irán e Irak.  

IRAN_-_sanzioni_no_economiaok1.jpg