Kerala, monja hindú: ningún dios prohíbe a las mujeres entrar a los templos

La policía arrestó a 750 personas que participaron en los enfrentamientos de los últimos días. Aswathy Rekha enseña yoga en el Ashram de Ekalavya, en Trivandrum. Cada día, más de 100.00 fieles visitan el templo de Sabarimala. En la religión, el cambio “se produce por evolución, y no a través de una revolución”. 


Thiruvananthapuram (AsiaNews) – No hay ningún texto sagrado hindú “que impida a las mujeres en edad fértil entrar a un templo y rezar en él. No existe referencia alguna a la cuestión de la impureza del ciclo menstrual. Según los gurúes del hinduismo, hombres y mujeres son iguales en todo”. Es lo que afirma, al dialogar con AsiaNews, Aswathy Rekha, una monja del Ashram de Ekalavya, situado en Trivandrum, en el Estado de Kerala. La sacerdotisa comenta los delicados hechos ocurridos en los últimos días: el ingreso de las mujeres al templo hindú de Sabarimala, que por siglos ha sido un lugar inaccesible para las mujeres. “Ya se ha convertido en una cuestión candente –declara-; al principio era un simple problema de género, pero ahora se ha transformado en una lucha entre hinduismo y comunismo”.

La monja se refiere a la “cadena humana” de 3, 5 millones de mujeres, apoyada por el partido CPI (M) y desplegada en Kerala el primero de enero pasado. Los nacionalistas hindúes del partido BJP (Bharatiya Janata Party) se enfrentaron a ella con una hilera de lámparas, encendidas por mujeres. El asunto cobró un carácter violento cuando ayer, dos mujeres de aproximadamente 40 años, lograron ingresar al templo dedicado al dios Ayyappa, que para la tradición mitológica hindú es célibe y por tanto no puede ser “ofendido por la impureza de la sangre menstrual”. Los choques entre las facciones condujeron a la muerte de un militante nacionalista. Hasta hoy, la policía arrestó a 750 activistas.

Aswathy Rekha explica cuál es el origen de la prohibición que rige sobre las mujeres en el templo de Sabarimala: “En la antigüedad no existía ninguna restricción de género. La prohibición deriva de la posición del templo, colocado en la cima de una colina, un lugar al cual es difícil llegar yendo a pie. Además, la localidad es tomada por asalto por una multitud de fieles, que llegan a ser más de 100.000 por día y no existen estructuras adecuadas para alojar a semejantes multitudes”. La monja cuenta también acerca del culto de Ayyappa, el dios a quien está dedicado el templo. “Él quería que los 18 peldaños que conducen hasta la cima sólo fuesen escalados por los Kanni ayyappans, es decir, hombres jóvenes que hubieses observado un ritual votivo de 41 días de abstinencia y dieta vegetariana”.

Ella resalta “la veda” proviene de la tradición antigua, “rige para todas mujeres de edades entre 10 y 50 años. Las mujeres jamás se opusieron e esto e incluso el movimiento feminista ha sido débil en Kerala”. Pero ahora, continúa, “que las mujeres, incluso entre nosotras, han comenzado a hacerse escuchar, y que hasta las religiosas protestan contra un obispo católico”, la política ha aprovechado la ocasión “para destruir la fe de los hindúes de Sabarimala”.

Según la sacerdotisa, “la cuestión jamás se habría convertido en un problema, si la política no se hubiera entrometido. La mayor parte de las organizaciones hindúes a nivel nacional apoyan el ingreso de las mujeres. Pero los políticos locales quieren aprovecharse de la situación: los comunistas ateos quieren destruir la moral y se oponen a la creación de un electorado hindú, que es sostenido, en cambio, por el BJP, que aquí, en Kerala nunca ha tenido mayor peso político”.  

Ella está convencida de que al final, “las mujeres entrarán al templo. Sin embargo, tal como sostiene mi gurú, Swamy Aswathy Thirunal, no puede haber una revolución, sino solamente una evolución en la religión. “Las masas –concluye- deben ser educadas. Pero hoy en día, ya no hay tiempo para los estudios espirituales, la gente está demasiado dedicada al trabajo y a socializar”.  

INDIA_-_0104_-_Kerala_1.jpg INDIA_-_0104_-_Kerala_1.jpg