Compañías chinas se transfieren al exterior para eludir la guerra de aranceles con los EEUU
de Wang Zhicheng

Ayer se concluyó el encuentro entre las delegaciones de los EEUU y China. Beijing promete aumentar su volumen de compras a los EEUU; Washington exige que los acuerdos comerciales sean verificados en su actuación. El 37% de las industrias manufactureras chinas ha transferido su producción al exterior; el 33% piensa transferirla dentro de los próximos 6 a 12 meses. 


Beijing (AsiaNews) – Con algunas señales positivas, hoy se concluyeron los tres días de coloquios entre las delegaciones de los EEUU y China, para hallar una solución a la guerra de aranceles desencadenada el año pasado entre las dos potencias económicas. Sin embargo, la mayor parte de las industrias chinas destinadas a la exportación ya han transferido o están por transferirse al exterior de China para eludir los efectos de la guerra de aranceles.  

El Ministerio de Comercio chino declaró hoy que los tres días de diálogo han “sentado las bases” para resolver problemas comerciales que perjudican las relaciones entre Beijing y Washington.  

Los diálogos debían durar sólo dos días. Sin embargo, se optó por prolongarlos, agregando otra jornada de coloquios. China ha prometido la compra de un “volumen considerable” de productos agrícolas de los EEUU, así como de productos vinculados al campo energético, manufacturas y servicios para reducir el enorme déficit comercial de los EEUU en relación a China. Se discutió acerca de los acuerdos a aplicar, pero también de los sistemas de verificación que habrán de utilizarse.   

Los Estados Unidos solicitan que China realice cambios estructurales en lo concerniente a la transferencia forzada de tecnologías -a la cual las empresas extranjeras se ven forzadas-, en la protección de la propiedad intelectual, que se acabe con el trato preferencial hacia las empresas chinas, con los hurtos vía Internet de secretos comerciales, servicios, etc.

Tras las primeras series de aranceles recíprocos, los presidentes Donald Trump y Xi Jinping decidieron implementar una tregua de tres meses. De no llegar a una solución antes de marzo, la administración de los EEUU ha prometido aumentar, de un 10% a un 25%, los aranceles sobre 200 millardos de productos chinos importados.

Los daños que acarrea la guerra de aranceles son cada vez más visibles. Los analistas prevén que las exportaciones chinas caerán del 11% registrado en 2018 a un 5,6% en 2019.

Una investigación del banco USB ha mostrado que el año pasado, cuando menos el 37% de las industrias manufactureras chinas han trasladado su producción a algún país del área Asia-Pacífico. Otro 33% está planeando hacer lo mismo en los próximos 6 o 12 meses. Las compañías piensan  transferir al menos un 30% de la producción al exterior, lo cual habrá de crear desequilibrios en el giro de capitales y en el empleo de mano de obra.  

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