Riad, muere en la cárcel líder islámico disidente. Sospechas de torturas

Ahmed al-Amari, decano de la universidad islámica de Medina, falleció en un hospital a causa de una hemorragia cerebral. Según algunas fuentes la muerte es el resultado de una inyección fatal, durante una sesión de tortura. Graves quemaduras en el cuerpo de otro activista, Yaser al-Ayyaf. Ningún comentario de parte de Riad.

 


Riad (AsiaNews/Agencias)- Un líder religioso saudita de primer plano murió en la cárcel después de 5 meses de detención. Los que denunciaron la desaparición fueron sus familiares junto a algunos activistas por los derechos humanos, los cuales confirman la creciente campaña de represión promovida por las autoridades de Riad contra las voces disidentes. Una política de mano dura que, según muchos, aumentó a continuación del homicidio de Jamal Khashoggi.  

Fuentes locales relanzadas por el grupo activista con base en Londres Alqst refieren que Ahmed al-Amari, por mucho tiempo decano de la universidad islámica de Medina, fue transferido a un hospital del gobierno los primeros días del mes, a causa de una hemorragia cerebral. Su hijo Abdullah confirmó la muerte en tuit; la ceremonia fúnebre se celebró ayer por la mañana.

Hasta ahora las autoridades sauditas no han querido comentar sobre la cuestión y no entienden precisar sobre las causas que lo han llevado a la muerte (bajo custodia) del intelectual y líder religioso. Pero el deceso confirma una larga lista de arrestos y persecuciones motivadas a nivel político y religioso contra escritores, intelectuales y activistas pro derechos humanos. En la mira también las provincias orientales del país, de mayoría chií y rica de petróleo en el subsuelo.

Algunos testimonios, detrás del anonimato, afirman que las guardias carcelarias le habrían inyectado una sustancia en el cuerpo de Ahmed al-Amari durante una de las numerosas sesiones de tortura a las cuales era sometido. Después de algunos minutos el hombre habría perdido conciencia y no se habría más despertado.

También en estos días la noticia de la aparición de graves quemaduras en todo el cuerpo del activista Yaser al-Ayyaf, resultado de feroces torturas a la cuales fue sometido en la celda de aislamiento de la cárcel.

En el reino saudita rige una monarquía sunita absoluta, regida por una visión wahabita y fundamentalista del islam. Los arrestos y las torturas en la celda muestran cuanto es ilusorio el programa de “reformas” deseadas por el príncipe heredero de 33 años, Mohammad bin Salman (Mbs) y tan promocionadas por los medios del país en el contexto del programa Vision 2030. La detención de altos funcionarios y empresarios, la represión de activistas y voces críticas y por último, la cuestión del periodista Jamal Khashoggi dan más de una sombra sobre Mbs.

 

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