El Papa reconoce las virtudes heroicas del patriarca Hoyek, fundador del Gran Líbano

Para el actual primado maronita, Card. Beshara Raï, la decisión es un “motivo de orgullo” para el país y para “los libaneses de todo el mundo”. Hoyek “luchó” por la independencia y por la defensa del territorio nacional. La proclamación, a menos de dos meses de la inauguración de las ceremonias por el centenario del nacimiento del país. 

 


Beirut (AsiaNews) - Un “motivo de orgullo” para “el Líbano y para los maronitas y los libaneses de todo el mundo”. De esta manera, el patriarca maronita, el Card. Beshara Raï, recibió el reconocimiento de las virtudes heroicas de su predecesor, el siervo de Dios Elías Hoyek, fundador de la congregación de las hermanas maronitas de la Sagrada Familia, tras darse a conocer el decreto oficial firmado por el Papa Francisco, publicado el 6 de julio. 

Tal como fue subrayado por el purpurado en el encuentro con la prensa, el patriarca Hoyek es, a todos los efectos, “el padre fundador” del Gran (y moderno) Líbano. Él “luchó” por la independencia y por la defensa “del territorio”, y en particular, agregó el patriarca Raï, por “las regiones que habían sido arrancadas por los Otomanos” y que fueron “el origen de la gran carestía de los años 1915-1917”. 

La decisión del Vaticano es fuente de “orgullo, en estos tiempos de deterioro político, económico y social”, prosigue el actual patriarca, afirmando que “esta feliz noticia va dirigida a todos los libaneses y maronitas del mundo”. Es su deseo que esta decisión “impulse a los libaneses a vivir en la fe y en la bondad”, un recordatorio que compete particularmente “a los responsables políticos”, que tienen la tarea de asegurar el bienestar y el futuro del país y de sus ciudadanos. 

“El patriarca Hoyek -prosiguió el purpurado- luchó por el Líbano; él fue quien dio vida al concepto mismo de nuestra patria y combatió por el Gran Líbano y por la unidad de su territorio”. “Cuantos son considerados justos en el cielo -concluyó el purpurado- y declarados santos y beatos, pertenecen a toda la humanidad, como San Charbel: son para nosotros un modelo, que es fuente de gracia para todas las comunidades, sin distinción”. 

La proclamación de “venerable” llega cuando faltan menos de dos meses para la inauguración de las ceremonias por el centenario de la proclamación del Gran Líbano, previstas para el próximo primero de septiembre. Este anuncio representa la etapa preliminar en vista de la causa de beatificación, para la cual solo resta el reconocimiento oficial de un milagro atribuido al patriarca. 

Nacido en Helta el 4 de diciembre de 1843, tomó las redes de la Iglesia maronita en calidad de su 72o patriarca en 1899, y la guió hasta su muerte, ocurrida en Bkerké, actual sede patriarcal, en la vigilia de Navidad de 1931. Sus restos se conservan en Ibrine, dentro de una capilla de la congregación religiosa que él mismo fundó. En el decreto que reconoce las virtudes heroicas del patriarca Hoyek, el Vaticano destaca en él la figura de un “ardiente patriota” que “militó por la independencia de su país”. Además, él fue quien representó a los habitantes del Monte Líbano en la Conferencia de Versailles, que reunió a las naciones vencedoras de la Primera Guerra mundial. 

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