Papa: Desde Greccio, esta tarde se difundirá un documento sobre el significado y el valor del pesebre

“Preocupación por la situación en Irak. He sabido, con dolor, que las manifestaciones de protesta de los últimos días han recibido una dura reacción, que ha causado decenas de víctimas”. Hoy, “primer domingo del tiempo de Adviento, comienza un nuevo año litúrgico. En estas cuatro semanas de Adviento, la liturgia nos conduce a celebrar la Natividad de Jesús, mientras nos recuerda que Él viene cada día de nuestra vida, y que volverá gloriosamente al final de los tiempos. Dicha certeza nos lleva a mirar el futuro con confianza”. 


Ciudad del Vaticano (AsiaNews) – Esta tarde el Papa Francisco estará en Greccio, donde firmará una Carta apostólica sobre el significado y el valor del pesebre. Lo anunció Francisco mismo luego del rezo del Ángelus. “El pesebre – agregó - es un signo simple y admirable de la fe cristiana. Es una Carta breve, que puede hacer bien para prepararse para la Navidad”.

Delante de las 30.000 personas presentes en Plaza San Pedro para el rezo de la oración mariana, el Papa también expresó su “preocupación” por la situación en Irak. “He sabido con dolor – prosiguió - que las manifestaciones de protestas de los últimos días han recibido una dura reacción, que ha causado decenas de víctimas. Ruego por los difuntos y por los heridos; estoy cerca de sus familiares y de todo el pueblo iraquí, invocando paz y concordia a Dios”. 

Antes del Ángelus, Francisco recordó que “hoy, primer domingo del tiempo de Adviento, comienza un nuevo año litúrgico. En estas cuatro semanas de Adviento, la liturgia nos conduce a celebrar la Natividad de Jesús, mientras nos recuerda que Él viene cada día de nuestra vida, y que volverá gloriosamente al final de los tiempos. Dicha certeza nos lleva a mirar el futuro con confianza”.

“Los que tienen hambre y sed de justicia – continuó - solo pueden hallarla siguiendo los caminos del Señor; mientras que el mal y el pecado provienen del hecho de que los individuos y los grupos sociales prefieren seguir sendas dictadas por sus intereses egoístas, que provocan conflictos y guerras. En cambio, si cada uno buscase, con la guía del Señor, el camino del bien, habría más armonía y concordia en el mundo”.

“En el Evangelio de hoy, Jesús nos exhorta a estar preparados para su venida: “«Por tanto, velad, porque no sabéis el día en que el Señor vendrá» (Mt 24,42). Velar no significa tener los ojos abiertos en un sentido material, sino tener el corazón libre y orientado en la justa dirección, es decir, dispuesto al don y al servicio. El sueño del cual debemos despertarnos tiene que ver con la indiferencia, la vanidad, la incapacidad de instaurar vínculos que sean auténticamente humanos, de hacerse cargo del hermano que está solo, abandonado o enfermo. La espera de Jesús que viene se debe traducir, por tanto, en una labor de vigilancia. Se trata ante todo de maravillarse frente a la acción de Dios, frente a sus sorpresas, de darle el primado. Vigilancia significa asimismo y concretamente, estar atento a nuestro prójimo que atraviesa dificultades, dejarse interpelar por sus necesidades, sin esperar que él o ella nos pidan ayuda, sino aprendiendo a prevenir, a anticiparse, como hace Dios con nosotros, siempre”. 

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