Activistas se oponen a la ley de ciudadanía, ‘anti-musulmana´: Destruye a la India

Estallaron protestas en todo el país y el ejército fue desplegado en Assam. Las organizaciones islámicas cuestionan la norma ante la Corte Suprema. Desobediencia civil de los funcionarios públicos. Peligro de una “escisión en el país, como sucedió con la Partición del territorio”.

 


Nueva Delhi (AsiaNews) – La nueva ley de ciudadanía “destruye el espíritu de tolerancia de la India. Se funda sobre la discriminación, la sumisión y la islamofobia. Es la puesta en acto de la religión basada en una división, en lugar del concepto moderno de ciudadanía”. Son las declaraciones que brinda a AsiaNews Lenin Raghuvanshi, director ejecutivo del People’s Vigilance Committee on Human Rights (PVCHR) de Varanasi. Él condena la Citizenship Amendment Bill (CAB), aprobado ayer por la Cámara Alta del Parlamento (Rajya Sabha)  y hace tres días, por la Cámara Baja (Lok Sabha).

La ley, impulsada por el gobierno nacionalista hindú de Narendra Modi, ha dividido el país, provocando violentas manifestaciones. Hoy, las autoridades desplegaron miles de agentes en Assam, para hacer frente a las manifestaciones que estallaron en Guwahati. Desde ayer, la población se vuelca a las calles, quemando carteles, banderas y el texto de la ley. Según las intenciones de Delhi, la India se convertirá en “refugio” de todas las minorías que son perseguidas en los tres países limítrofes – Aganistán, Bangladés y Pakistán –  con la salvedad de los musulmanes. La CAB modifica la normativa que regía desde 1955 en materia de ciudadanía, a fin de incluir en el ámbito de la población a hindúes, budistas, jainistas, cristianos, sijs y parsi, por ser “víctimas” en esos Estados.  

Para los defensores de los derechos humanos, la norma es ilegal y discriminatoria en relación con los musulmanes, que suman casi 200 millones en la India. Para AC Michael, director del área de Desarrollo de Alliance Defending Freedom India y miembro de Delhi Minorities Commission, “es evidente que la ley atenta deliberadamente contra los fieles del islam. Cualquier persona pensante debiera oponerse a estas mentes enfermas. Estoy en contra de las divisiones trazadas por cuestiones de religión”. Según Ram Puniyani, presidente del Center for Study of Society and Secularism de Bombay, la ley “mantiene  a los musulmanes alejados de un visión de ciudadanía. Es contraria a la Constitución, que se basa en la igualdad de los fieles de todas las religiones”.  

La CAB podría dar luz verde a nuevas formas de exclusión. Shibu Thomas, fundador de  Persecution Relief, una red que defiende a los cristianos en la India, subraya: “El criterio religioso de la ley es peligroso. La India está en plena ebullición y la temperatura sube en base a perspectivas sectarias. Ha de considerarse esta norma como una estrategia aún más intensa para polarizar a la India. El tejido democrático sufre heridas por todos lados”. 

Para el Pbro. Cedric Prakash, un activista jesuita, la norma es “otro clavo en el ataúd de la Constitución y de nuestra democracia”. Ésta, junto con el Registro nacional aprobado en Assam “es una desvergonzada negación de los derechos humanos del ciudadano. Si bien, por un lado, asegura la ciudadanía a personas privadas de documentos, con la salvedad de los musulmanes, por otra, arriesga desgarrar el país y abrir las heridas de la Partición [entre la India y Pakistán]”. Los cristianos, agrega el sacerdote, “también son golpeados por esra ley, a causa de los tumultos en el noreste y en otras zonas del país. Ayer, estallaron protestas masivas en varias ciudades, y el ejército fue enviado a Tripura para contener a cientos de miles de manifestantes. Estamos al borde de un sufrimiento humano de dimensiones catastróficas. Y esto será todavía peor, si el gobierno mantiene la promesa de elaborar un Registro Nacional de todos los ciudadanos antes del 2024”.  (A.C.F.)

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