Líbano: economía, protestas contra el gobierno y un nuevo Ejecutivo, en las homilías de Navidad

El patriarca maronita invoca la “rápida formación” de un Ejecutivo que reúna a especialistas. El metropolitano ortodoxo griego acusa a la clase dirigente de pensar “en salvarse”. El Primer ministro Hassane Diab halla resistencias para la formación de un nuevo gobierno, pues carece de “respaldo político”. Hariri se dispone a liderar la oposición. 


Beirut (AsiaNews/OLJ) - Dificultades económicas; protestas contra el gobierno por la corrupción y el mal desempeño que, a mediados de diciembre, dieron lugar a una escalada de tensión; es el difícil camino hacia la formación de un nuevo gobierno, llamado a aliviar la crisis que afecta al país. En las homilías de Navidad, estos fueron los temas centrales en boca de los patriarcas y obispos libaneses, que no se olvidaron de sostener la revuelta popular, exigiendo a los líderes políticos que asuman sus responsabilidades. 

Retomando el tema de las celebraciones de la Navidad, el patriarca maronita, el Card. Beshara Raï, en la misa celebrada en la iglesia de Nuestra Señora de Bkerké, expresó el deseo de que el nuevo Ejecutivo esté formado por “personalidades de cierto calibre” en el plano nacional, conocidas “por su expertise e idoneidad”. Espera asimismo que puedan “conducir al país por el camino de la recuperación económica y social”. 

El purpurado recordó la urgencia de la “rápida formación” de un Ejecutivo “de transición y de rescate”, formado por especialistas independientes. En el mensaje difundido hace algunos días, con ocasión de las Fiestas, él también había subrayado “el dolor” expresado por una nación entera (recordado en el mensaje Urbi et Orbi por el mismo Papa Francisco), invocando “reformas” urgentes para responder a la crisis. 

Mons. Élias Audi, el metropolitano ortodoxo griego de Beirut, durante la misa de Navidad en la catedral de San Jorge, en el centro de Beirut, acusó a la clase dirigente de pensar exclusivamente “en su salvación”. “En vez de asumir sus responsabilidades - agregó el prelado - ellos alzan al pueblo contra la Iglesia y empujan a reclamar a ella lo que debiera garantizar el Estado”. El metropolitano greco-católico de Beirut, Mons. Georges Bakhoun, recuerda que la prioridad de un nuevo Ejecutivo sigue siendo “la lucha contra la corrupción y la crisis económica”, la más grave que se haya visto, y en cuya base está la corrupción generalizada. 

El responsable de la Iglesia caldea en el Líbano, Mons. Michel Kassarji, recuerda que “este año, la fiesta coincide con una ira popular, provocada por la irresponsabilidad del Estado frente a la crisis y a los derechos, que no están siendo garantizados”. Esta revuelta, prosigue, “reivindica la lucha contra la corrupción y la creación de una república fundada en la justicia, la igualdad y el respeto a la dignidad”. Mons. Georges Bou Jaoudé, arzobispo maronita de Trípoli, se dirige a los responsables para que escuchen “la voz del pueblo, amenazado por la pobreza y la carestía”. Por último, el arzobispo greco-católico de Trípoli y del Norte, Mons. Édouard Daher, se dirigió al Presidente de la República, Michel Aoun (que estuvo presente en la misa en el patriarcado maronita) para que colabore con Diab, para favorecer el surgimiento de un gobierno “conforme a los reclamos del pueblo”. 

En el frente político, a una semana de la designación de Hassane Diab como premier a cargo de formar un nuevo gobierno, la tarea se vuelve cada vez más difícil. El mandatario interino está a la búsqueda de especialistas y técnicos independientes, ajenos a cualquier agrupación partidaria, para responder a los múltiples desafíos. 

Sin embargo, aún lo logra hallar el llamado “respaldo político” que permita el éxito de la operación, sobre todo en la facción fiel al Primer Ministro saliente Saad Hariri, que con cada día que pasa parece cobrar mayor fuerza como futuro líder del frente opositor. A esto se suma la incapacidad mostraba hasta el momento por Diab, que no logra imponer sus condiciones, aplacar a los opositores e inspirar confianza en la comunidad internacional. 

El premier en funciones insiste en su proyecto y describe un gobierno formado por 18 ministros, especialistas y no afiliados a partidos, distribuidos de la siguiente manera: 4 maronitas, 4 sunitas, 2 ortodoxos griegos, 1 greco-católico, 1 druso, 1 armenio y 1 representante de las minorías.