Beijing, las pequeñas y medianas empresas son las más azotadas por el coronavirus

Al menos 63 millones de empresas arriesgan cerrar sus puertas de aquí a tres meses. Los problemas de liquidez también afectan a los hospitales y a las industrias exportadoras. En los puertos chinos, el tráfico de containers se redujo en un 20%. El Estado responde con medidas expansivas, pero éstas podrían pejudicar al sistema bancario.


Beijing (AsiaNews/Agencias) – Las pequeñas y medianas empresas de China son las más afectadas por el coronavirus de Wuhan, que ya ha provocado 45.000 contagios y más de mil muertos. La “cuarentena” impuetsa por las autoridades, que incluye restricciones para desplazarse en el territorio del país, ha detenido la producción nacional. Muchas empresas siguen cerradas o no tienen personal suficiente para reemprender las actividades normales.

Mientras se prevé una desaceleración del crecimiento económico, que rondaría el 5%, un punto menos respecto al del 2019, lo cierto es que 63 millones de pequeñas y medianas empresas que forman la columna vertebral de la economía china (cubren el 60% de la producción, según la Oficina Nacional de Estadísticas) arriesgan tener problemas de liquidez en el corto plazo. El mayor problema es que a diferencia de las grandes empresas estatales, a las pequeñas y medianas compañías les cuesta obtener préstamos bancarios a tasas convenientes. 

Los hospitales también tienen problemas financieros que les impiden adquirir la cantidad necesaria de máscaras y trajes protectores, o los kits para el diagnóstico de coronavirus. 

Lo mismo vale para las compañías exportadoras, ya que el bloqueo de las actividades está impulsando a los clientes a optar por competidores fuera de China. De hecho, en los puertos chinos, el tráfico de containers se redujo en un 20% desde que estalló la crisis epidémica a mediados de enero, informa Alphaliner, una sociedad que monitorea el tráfico de productos a nivel global. Los buques de carga que antes se dirigían a China hoy hacen escala en otros puertos de la región, en particular en Busan, en Corea del Sur. 

Según una investigación conjunta de las Universidades de Qinghua y Beijing, las empresas chinas anticipan que sus ganancias del 2020 llegarán a la mitad de lo previsto. Esto significa que en la situación actual, podrían sobrevivir, como máximo, tres meses. 

El gobierno de Beijing está interviniendo con medidas expansivas, para proteger la economía de los efectos negativos de la epidemia pulmonar. Una inyección de liquidez del Banco Central (PBOC) equivalente a 300 millardos de yuanes (39 millardos de euros); la orden a los bancos de posponer cualquier ejecución por créditos otorgados a aquellas empresas perjudicadas por la crisis epidémica; la baja de las tasas de interés sobre los préstamos bancarios; el congelamiento de las deudas hipotecarias o de aquellas vinculadas con el uso de tarjetas de crédito. También se prevé establecer facilidades puntuales para la empresas que producen equipamiento sanitario.  

Son todas medidas que, a largo plazo, podrían someter al sector bancario a excesivos requerimientos y esfuerzos, cuyo resultado serían notables pérdidas de liquidez. En este contexto, la crisis de productividad también se transformaría en una crisis financiera.

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