Covid-19, el Líbano reabre (parcialmente) las iglesias y mezquitas

Los lugares de culto podrán recibir hasta el 30% de los fieles con ocasión de la oración del día viernes y en la misa dominical. Siguen vigentes las medidas de distanciamiento social y las normas higiénicas para prevenir el contagio. El primer ministro hace un llamamiento a la nación: poner fin a las divisiones, aunar esfuerzos para que el país pueda superar la crisis económica. 


Beirut (AsiaNews/Agencias) - Tras semanas de clausura y suspensión de las celebraciones para contener la pandemia del nuevo coronavirus, el ministro del Interior, Mohammed Fahmi hoy decretó la reapertura parcial de iglesias y mezquitas. Los lugares de culto cristianos y musulmanes podrán recibir a los fieles, “pero estos podrán ocupar el 30% de su capacidad, como máximo”, en la oración del día viernes y durante las misas del día domingo. 

Si bien se acogió el pedido de muchísimos fieles que, como sucede en varias partes del mundo, reclaman para poder asistir nuevamente a la iglesia, recibir la Eucaristía y participar en la misa, el ministro se dirige a la población, invitándola a observar la máxima cautela. Seguirán vigentes las medidas precautorias para evitar nuevos contagios. Entre ellas, el distanciamiento social y las medidas de higiene personal promovidas desde el inicio para combatir el Covid-19. 

En el mes de abril, el gobierno aprobó un plan en cinco etapas para la reapertura del país: la primera se inició el 27 de abril, con la reanudación parcial del comercio y las actividades; la segunda, comenzó el 4 de mayo; la tercera, el 11 de mayo, con el acceso a los lugares de culto; la cuarta, el 25 de mayo; y la quinta y última, el 8 de junio, cuando, se espera que la emergencia haya sido dejada atrás. 

El Líbano decretó el lockdown el 21 de febrero pasado. Al día de hoy, se registran 741 casos confirmados de coronavirus y un total de 25 muertos. En tanto, el Primer ministro Hassan Diab ha hecho un llamamiento a toda la nación y a sus conciudadanos, para que se pongan de lado las diferencias y divisiones, y el país pueda superar una crisis económica y financiera sin precedentes. El plan de recuperación elaborado por el Ejecutivo, que ha recibido el respaldo de la Iglesia, no es palabra santa y podrán hacerse modificaciones y mejoras. 

El plan propuesto por el gobierno se topó con las críticas y la oposición del sistema bancario, que arriesga pérdidas equivalentes a 83,2 millardos de dólares. “El tiempo es precioso”, dijo Diab, y las pérdidas acumuladas hasta ahora “son inmensas. La situación es muy dolorosa, y las posibilidades de rescate no durarán mucho tiempo”.

Hace meses que el país de los Cedros se ve atravesado por una profunda crisis económica, política e institucional, agravada por la guerra en Siria, y agudizada con el nuevo coronavirus. Un Líbano que se precipita más y más en el caos, y que preocupa a la cúpula cristiana, que sostiene que está en acto “un complot para cambiar el rostro” de la nación.