Papa: Oración por quienes limpian hospitales, calles y casas. El Espíritu, que consuela a los ‘huérfanos’

En la misa de esta mañana en Casa Santa Marta, la última a través de streaming, Francisco rezó por aquellos cuyo trabajo “nadie ve, pero que es un trabajo necesario para sobrevivir”. “Vivimos en una sociedad donde falta el Padre”. “La gente, siempre, tanto en las pequeñas guerras como en las grandes guerras, siempre tiene una dimensión de orfandad: falta el Padre que ponga paz”. 

 


Ciudad del Vaticano (AsiaNews) – Una oración por todos aquellos que se dedican a”un trabajo que nade ve, pero que es un trabajo necesario para sobrevivir”: de esta manera, Francisco dio inicio a la misa celebrada en Casa Santa Marta, y transmitida vía streaming, sin el pueblo, a causa de las restricciones sanitarias por la pandemia. A partir de mañana, ya no habrá misas en streaming desde Santa Marta, siendo que en Italia ha terminado la emergencia que prohibía la presencia del pueblo en las misas. 

Tomando la palabra al inicio de la celebración, Francisco dedicó la oración de hoy a “tantas personas que limpian los hospitales, las calles, que vacían los botes de la basura, que van por la casas recolectando la basura: es un trabajo que nadie ve, pero que es necesario para sobrevivir. Que el Señor los bendiga y los ayude”.

En la homilía, el Papa comentó el evangelio de hoy (6to de Pascua, ciclo A, Juan 14, 15-21) en el cual Jesús promete, por primera vez, “otro Paráclito para que permanezca con ustedes para siempre, el Espíritu de la verdad”, junto a la promesa de no dejar “huérfanos” a los discípulos. 

“Podemos decir – explicó - que vivimos en una sociedad donde falta el Padre, en una sensación de orfandad que afecta precisamente la pertenencia y la fraternidad. Es por eso que Jesús promete: ‘rogaré al Padre y Él les dará otro Paráclito’. ‘Me voy - dice Jesús - pero vendrá otro que les dará acceso al Padre. Les recordará el acceso al Padre. El Espíritu Santo no viene para ‘conseguir clientes’; viene para señalar el acceso al Padre, para recordar el acceso al Padre, lo que Jesús ha abierto, lo que Jesús ha hecho ver”.

“Solo con esta conciencia de hijos que no son huérfanos, se puede vivir en paz entre nosotros. Las guerras, siempre, tanto si son pequeñas guerras como grandes guerras, siempre tienen  una dimensión de orfandad: falta el Padre que ponga paz”.

Luego, refiriéndose a la segunda lectura (1 Pedro 3,15-18), en la cual el apóstol exhorta a responder “con sencillez y respeto” a “cualquiera que les pidiere las razones de la esperanza que hay en ustedes”, él dijo: “Una de las consecuencias del sentimiento de orfandad es el insulto, las guerras, porque si no hay Padre no hay hermanos, se pierde la fraternidad. Estas actitudes - sencillez, respeto, mansedumbre - son actitudes de pertenencia a una familia que está segura de tener un Padre", que “es el centro de todo, el origen de todo, la unidad de todos, la salvación de todos, porque ha enviado a su Hijo para salvarnos a todos”.

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