Los bancos y la gente rica de Hong Kong apoyan la ley de seguridad
de Paul Wang

Siguen las instrucciones de Beijing, que garantiza la libertad en el mundo de los negocios, mientras se sofocan las libertades civiles. Muchos de ellos han podidio vivir y enriquecerse tanto bajo el dominio británico como bajo China.

 


Hong Kong (AsiaNews) – La ley de seguridad nacional, que China quiere imponer sobre el territorio de Hong Kong, ha hallado sus más grandes sostenedores en el mundo bancario y en las familias ricas que operan en la ex colonia británica desde la época de los ingleses, y que han visto crecer sus fortunas manteniendo una amistad – hay quienes dicen “en connivencia” – con los distintos gobiernos. 

En el pasado mes de mayo, la Asamblea Nacional del Pueblo (ANP), el parlamento chino, dio el visto bueno para la redacción de una ley que debiera castigar y prevenir “acciones y actividades de subversión, secesión, terrorismo y colaboración con fuerzas extranjeras”. A pesar de que ésta atenta contra la Basic Law, la Constitución de Hong Kong, lo más probable es que China imponga en el territorio dicha ley antes de la llegada del verano. 

Para la mayoría de la población de Hong Kong, que lucha desde hace más de un año para garantizar la plena democracia, la controvertida ley pone fin al principio “Un país, dos sistemas”, que hasta ahora garantizaba el estilo liberal de la ciudad, limitando el impacto del estilo de vida de Beijing sobre las libertades civiles. Primero, el premier Li Keqiang, y luego Maria Tam, representante de Hong Kong en el Comité Permanente de la ANP, ambos han asegurado que la ley de seguridad no perjudicará el mundo de los negocios, y que con ella, incluso se incrementaría “la seguridad” y “el bienestar” del comercio.  

Empezando por el Hong Kong and Shanghai Bank (HSBC) y el Standard Chartered Bank, y luego con el magnate Li Kashing, el grupo de la familia Kadoorie, varias compañías de desarrollo territorial, hasta la Swire Pacific y la Jardine Matheson, se han expresado públicamente en apoyo de la ley. 

El año pasado, el presidente chino Xi Jinping y sus representantes habían reunido a algunas de las personalidades más ricas de Hong Kong, solicitando manifestar la adhesión a China y condenar las manifestaciones pro-democracia, rotuladas como “terrorismo”

Según Bloomberg, en un año de manifestaciones y huelgas en favor de la democracia (el “terrorismo”, objetivo de la ley de seguridad), la riqueza de estos poderosos de Hong Kong no ha sufrido; incluso más, se ha incrementado un 0,7%.