La nueva ley de seguridad desata las críticas del mundo entero, menos de Cuba
de Paul Wang

Ayer, en Hong Kong, arrestaron a cuando menos 370 personas: varias cayeron víctimas de la nueva ley. En los EEUU, la Cámara de Representantes vota por unanimidad una ley que prevé sanciones contra personas, compañías y bancos que minen la libertad de Hong Kong. Críticas de la UE, Australia, Gran Bretaña y Japón. Preocupación por la soberanía “universal” expresada en la ley.


Hong Kong (AsiaNews) – En su primer día de aplicación, la ley de seguridad nacional que Beijing ha impulsado sobre Hong Kong ha registrado un “éxito”: más de 370 personas fueron arrestadas en las manifestaciones del Primero de Julio. En varias decenas de casos, se trató de violaciones a la ley de seguridad: llevar pancartas y entonar cantos en favor de la independencia del territorio; una vara vista como una “ofensa terrorista”; periodistas que “obstaculizan” el accionar de la policía. 

Sin embargo, Beijing cosechó una avalancha de críticas y tomas de posición contra una ley que es considerada abiertamente violatoria de la Carta de la ONU en materia de Derechos Humanos (y que, sin embargo, Beijing ha suscrito). 

En los Estados Unidos, la Cámara de Representantes aprobó una ley que prevé sanciones contra aquellos individuos y organizaciones – como bancos o empresas – que sostengan lazos con representantes chinos del gobierno que atenten contra las libertades de Hong Kong. En la votación, la ley fue aprobada por unanimidad, aunando fuerzas de republicanos y demócratas. La presidente de la Cámara, la demócrata Nancy Pelosi, declaró: “La ley es una brutal, radical represión contra el pueblo de Hong Kong, y apunta a destruir las libertades que habían sido prometidas”. 

Para la mayor parte de los observadores, la nueva norma destruye el principio “Un país, dos sistemas”, que debía garantizar el estilo de vida liberal de Hong Kong por al menos 50 años, hasta el 2047. 

El primer ministro británico Boris Johnson declaró que la nueva ley constituye  “una clara y grave ruptura” con la declaración común firmada en el año 1985 entre Gran Bretaña y China, respecto al futuro de Hong Kong. 

Gran Bretaña planea ofrecer la ciudadanía británica a los 3 millones de personas que residen en Hong Kong. Australia, por su parte, está evaluando la posibilidad de ofrecer refugio a los habitantes de Hong Kong. 

El ministro de Relaciones Exteriores japonés, Toshimitsu Motegi, subrayó que la “desafortunada” ley pone en crisis el principio “un país, dos sistemas”. 

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, se refirió a la ley calificándola como “deplorable” y afirmó que conlleva “efectos negativos sobre la independencia de la magistratura y sobre el estado de derecho”. 

Para Canadá, la nueva ley “incrementa el riesgo de las detenciones arbitrarias basadas en cuestiones de seguridad y de posibles extradiciones a China popular”. 

En Hong Kong, además de las críticas respecto al debilitamiento de la independencia de la magistratura y del estado de derecho, se denuncia la pretensión de China de condenar las violaciones a la ley aún cuando sean cometidas fuera de las fronteras de Hong Kong y China. El artículo 38 de la ley afirma que los ciudadanos de Hong Kong, sean residentes permanentes o no permanentes, podrán ser perseguidos por actos de “secesión, subversión, terrorismo y colaboración con fuerzas extranjeras” que ocurrieren fuera del territorio y de China. Incluso pueden ser punibles si ocurrieren en un barco o un avión registrado en Hong Kong.  

En la práctica, cualquier persona del planeta puede ser acusada. Chen Ming-tong, ministro taiwanés a cargo de los asuntos con China, comentó;: “Me pregunto si este es el deseo de un imperio celestial, al cual toda la humanidad debe quedar atada. Esto ya no es algo que debiera preocupar exclusivamente a Hong Kong o Taiwán”. 

Hasta ahora, Beijing solo ha obtenido el apoyo de sus aliados políticos y económicos. Días atrás, durante una sesión de la Comisión de la ONU por los Derechos Humanos, en Ginebra, al discutir la ley de seguridad, China obtuvo una arenga de defensa de 53 naciones, encabezadas por Cuba. 

“Nosotros creemos que cada país tiene derecho a salvaguardar su seguridad nacional a través de una ley – dijo el representante cubano, al presentar la moción de los 53 países - y apreciamos los pasos que se han dado en este sentido”. Además, declaró que “la no-interferencia en los asuntos internos de los países soberanos es un principio esencial, inscrito en la Carta de las Naciones Unidas”. 

Con palabras similares se expresó ayer Zhang Xiaoming, en la conferencia de prensa para presentar la ley: “¿Por qué nos atacan?... Aquél tiempo en el que el pueblo chino tenía que agradar a los demás, forma parte del pasado”. 

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