Papa: un “Cese al fuego” global para permitir intervenciones por la epidemia

“El refresco” que Cristo ofrece a los agobiados y oprimidos no es un alivio solamente psicológico o un limosna dada,sino la alegría de los pobres de ser evangelizados y constructores de la nueva humanidad. Es un mensaje para todos los hombres de buena  voluntad, que Jesús dirige aún hoy en un mundo que exalta a quien se hace rico y potente”.

 


Ciudad del del Vaticano (AsiaNews) – Que haya un “Cese al fuego”para permitir intervenciones por la epidemia.Y se haga “un primer paso valiente para un futuro de paz”.

Es el pedido  lanzado hoy en el Ángelus por el Papa  Francisco, después de recitar de la oración mariana dijo: Esta semana el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó una Resolución que establece medidas para hacer frente a las devastadoras consecuencias del virus Covid-19, en particular para las zonas ya afectadas por el conflicto. Es encomiable el llamamiento a una cesación del fuego mundial e inmediata, que permitiría la paz y la seguridad indispensables para prestar la asistencia humanitaria que se necesita con tanta urgencia. Espero que esta decisión se aplique con eficacia y prontitud por el bien de las muchas personas que están sufriendo. Que esta resolución del Consejo de Seguridad pueda convertirse en un valiente primer paso para el futuro de paz.

“En primer lugar, Jesús alaba al Padre porque ha ocultado los secretos de su Reino, su Verdad, a los “sabios e inteligentes”, Francisco explicó que los llama de este modo, “con un velo de ironía” porque “presume que son sabios, inteligentes”, y por lo tanto muchas veces “tienen el corazón cerrado”. La verdadera sabiduría también viene del corazón; no es sólo entender las ideas: la verdadera sabiduría también entra en el corazón. Si sabes muchas cosas y tienes el corazón cerrado, no eres sabio. a los que se abren con confianza a su Palabra de salvación, sienten la necesidad de Él y esperan todo de Él”. 

“Luego Jesús explica que ha recibido todo del Padre. Lo llama «mi Padre», para afirmar la unicidad de su relación con Él. De hecho, solo entre el Hijo y el Padre hay total reciprocidad: el uno conoce al otro, el uno vive en el otro. Pero esta comunión única es como una flor que brota, para revelar gratuitamente su belleza y su bondad. Y de aquí la invitación de Jesús: «Venid a mí…» (v. 28). Él quiere donar lo que toma del Padre”. “Es más, se pone él mismo en medio de ellos, porque Él es el «manso y humilde de corazón» (v. 29). Como en la primera y en la tercera bienaventuranza, la de los humildes o pobres de espíritu; y la de los mansos (cfr Mt 5, 3-5). Jesús vive todo esto en la plena entrega al Padre, y de Él saca su enseñanza, que llama «yugo» como se solía llamar al de la Ley y los diferentes maestros. Pero Él promete un yugo “suave y ligero” (v. 30), por dos motivos: porque proviene de Dios Padre, y porque Él mismo está bajo el mismo yugo, para llevarlo junto a nosotros. Así Jesús, «manso y humilde», no es un modelo para los resignados ni simplemente una víctima, sino que es el Hombre que vive «de corazón» esta condición en plena trasparencia al amor del Padre, es decir al Espíritu Santo. Es más, se pone él mismo en medio de ellos, porque Él es el «manso y humilde de corazón» (v. 29). Como en la primera y en la tercera bienaventuranza, la de los humildes o pobres de espíritu; y la de los mansos (cfr Mt 5, 3-5). Jesús vive todo esto en la plena entrega al Padre, y de Él saca su enseñanza, que llama «yugo» como se solía llamar al de la Ley y los diferentes maestros. Pero Él promete un yugo “suave y ligero” (v. 30), por dos motivos: porque proviene de Dios Padre, y porque Él mismo está bajo el mismo yugo, para llevarlo junto a nosotros. Así Jesús, «manso y humilde», no es un modelo para los resignados ni simplemente una víctima, sino que es el Hombre que vive «de corazón» esta condición en plena trasparencia al amor del Padre, es decir al Espíritu Santo. Él es el modelo de los «pobres de espíritu» y de todos los otros “bienaventurados” del Evangelio, que cumplen la voluntad de Dios y testimonian su Reino.  

“Jesús dice que junto a Él encontraremos el «descanso» que Cristo ofrece a los cansados y oprimidos no es un alivio solamente psicológico o una limosna donada, sino la alegría de los pobres de ser evangelizados y constructores de la nueva humanidad. Es un mensaje para todos los hombres de buena voluntad, que Jesús dirige todavía hoy en un mundo que exalta a quien se hace rico y poderoso, sin importar con qué medios, y a veces pisando a la persona humana y su dignidad. Y es un mensaje para la Iglesia, llamada a vivir las obras de misericordia y a evangelizar a los pobres. María, la más humilde y la más alta entre las criaturas, implore a Dios para nosotros la sabiduría del corazón, para que sepamos discernir sus signos en nuestra vida y ser partícipes de esos misterios que, ocultos a los soberbios, son revelados a los humildes.

 

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