Caen las acusaciones contra un Vorayuth acaudalado. Mató a un policía mientras conducía una Ferrari

El heredero de la compañía “Red Bull” (que comercializa la bebida energética) estaba bajo el efecto de las drogas cuando conducía una Ferrari a 177 km/h. Se sospecha que los testigos recibieron dinero. Después de varios años, la policía retira todas las acusaciones. La injusticia desata las críticas de los jóvenes del movimiento democrático. 

 


Bangkok (AsiaNews) - Vorayuth Yoovidhya, el rico heredero de los propietarios de “Red Bull”, la bebida energética, ocupa el centro de una gran polémica. En el 2012 mató a un policía mientras conducía su Ferrari por la calles nocturnas de la capital tailandesa. Hace pocas semanas, la policía tailandesa decidió retirar todas las acusaciones contra él, por la imposibilidad de llevarlo ante la justicia. 

En la noche del 3 de septiembre de 2012, Vorayuth conducía en estado de ebriedad y bajo los efectos de la cocaína. Al analizar el impacto de la Ferrari sobre el cuerpo de la víctima,  la policía estableció que el auto viajaba a 177 km/h. 

Vorayuth fue acusado de homicidio, por no haberse detenido a auxiliar a la víctima, por exceso de velocidad y por tentativa de darse a la fuga. A partir del 2017, cuando fue oficialmente acusado, el hombre se esfumó (probablemente) en Londres. Mientran tanto, en su patria, se supo que él entregó cientos de miles de dólares al hermano de la víctima; además, se descubrió a último momento que hay dos testigos que afirman que el policía muerto – que conducía una moto – habría hecho una maniobra impredecible, lo cual reduciría la responsabilidad de Vorayuth. Además, afirmaron que la Ferrari no viajaba a más de 80 kilómetros por hora. 

Vorayuth jamás se presentó a las audiencias o a los interrogatorios. La decisión de la policía de hacer caer todas las acusaciones fue confirmada el 11 de agosto pasado, y ratificada por el vice-ministro de Justicia, Nate Naksuk. Ahora “Red Bull” se ha convertido en la imagen de la injusticia. En los últimos días, la silueta de un “toro rojo” se exhibió en las manifestaciones juveniles que reclaman democracia y justicia en el país.