Bangkok, protestas contra el gobierno: para mañana se aguardan 100.000 personas

La manifestación promete ser la más imponente desde el golpe militar del 2014 y tendrá lugar en el campus de la Universidad Thammasat. Los estudiantes cobran fuerza y presionan al gobierno y a la monarquía. El país se divide entre quienes cuestionan las instituciones y los “salim”, que se someten a las autoridades. 

 


Bangkok (AsiaNews) – Al menos 100.000 personas se darán cita mañana en el campus de la Universidad Thammasat, para protestar contra el gobierno. Tal fue el anuncio del United Front of Thammasat and Demonstration, la agrupación estudiantil que organiza la convocatoria. 

El ateneo declaró que impedirá la manifestación, pero así todo los líderes estudiantiles prometieron seguir adelante con la protesta, que promete ser la más imponente desde el golpe de Estado militar del 2014. Se planea una segunda protesta para el próximo 20 de septiembre, frente a la casa de gobierno. 

En el último período, en parte por los efectos de la pandemia de coronavirus, se ha incrementado la presión de la opinión pública contra el primer ministro Prayuth Chan-ocha, el ex comandante en jefe del Ejército, que subió al poder seis años atrás.

Desde el año pasado, Prayuth está al mando de un Ejecutivo civil, pero quienes lo critican lo acusan de haber hecho fraude en las elecciones que decretaron formalmente el fin de la Junta militar. El gobierno liderado por militares también recibe críticas por su manejo de la crisis pandémica, El país depende en gran parte del turismo, ahora bloqueado a causa del Covid-19, y atraviesa una crisis económica; las proyecciones estiman que para fin de año, el PIB sufrirá una contracción del 8,5%. 

Los manifestantes, la gran mayoría de ellos, jóvenes estudiantes, piden la dimisión del gobierno, el fin de la dictadura, la reforma de la Constitución en un sentido democrático y la revisión del rol político del rey y su dotación presupuestaria. También solicitan que se elimine el delito de “lesa majestad”: el soberano es una figura sagrada en Tailandia, y cualquier ofensa contra él conlleva penas de hasta 15 años de prisión. 

El premier se dirigió a los manifestantes en el día de ayer. En un mensaje televisivo, les pidió evitar encuentros masivos que podrían desencadenar nuevos contagios de coronavirus. Las protestas comenzaron a mediados de julio; según la agrupación Thai Lawyers for Human Rights, hasta ahora hay 61 personas incriminadas por haber participado en las manifestaciones: se las acusa de sedición, y podrían recibir penas de hasta siete años de prisión. 

Para Prajak Kongkirati, jefe del Departamento de Estudios Políticos de la Universidad de  Thammasat, los estudiantes están presionando al gobierno, cuya popularidad está en franca caída. “El movimiento juvenil - explica a Bloomberg - puede fortalecerse e involucrar a la clase media en la protesta, además de los operarios y la población que no vive en la capital”. 

El país parece dividirse. Allí donde suena el himno nacional, y sobre todo en los cines, se distinguen las personas que se mantienen sentadas, en signo de protesta; y aquellas que, por respeto, se ponen de pie. Los manifestantes que protestan contra el gobierno se refieren a los segundos como “salim” (un pastel tradicional de Tailandia). Una expresión peyorativa, para subrayar su sumisión al establishment y sus valores conservadores. 

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