Aumentan los casos de Covid. Varios miembros del gobierno enfermos
de Mathias Hariyadi

ndonesia es el décimo país asiático por número de casos: 252,923 positivos y 9,837 muertos. La administración de Yakarta refuerza las normas del distanciamiento social. El gobernador Anies Baswedan criticado por su incoherencia: permitió funerales públicos de personalidades del gobierno de la Gran Yakarta. Los grupos islámicos radicales se ven obligados a encontrar soluciones virtuales para encuentros de oración y reuniones.

 


Yakarta (AsiaNews) - Con 252,923 casos y 9,837 muertes, según los datos actuales de la Universidad John Hopkins, Indonesia es el décimo país asiático por número de casos de Covid. Resulta especialmente preocupante el gran número de pacientes asintomáticos y el empeoramiento repentino de algunos de ellos, que mueren de manera imprevista. Un ejemplo es el caso del Secretario General de la Provincia Especial de Gran Yakarta, Selain Saefullah, quien falleció el pasado 16 de septiembre sin haber mostrado síntomas hasta pocos momentos antes.

Saefullah es solo uno de los muchos miembros del gobierno afectados por la pandemia, que ha golpeado duramente a una gran parte de la administración. Debido al Covid-19, fallecieron: Ir Aptripel Tumimomor, gobernador de la provincia de Sulawesi del Sur; el diputado Edward Anthony, de Way Kanan Regency y muchos alcaldes y funcionarios locales. En los últimos días, resultaron positivos el ex general Fachrul Razi, ministro de Asuntos Religiosos y el profesor Arif Satria, rector de la Universidad de Bogor.

A pesar de la preocupante propagación del virus, el gobernador de Yakarta Anies Baswedan hizo llevar el cuerpo de Saefullah a la alcaldía de la capital para rendirle un último homenaje solemne. Esta decisión despertó las protestas de la sociedad civil, que denunció en esa oportunidad una violación voluntaria del distanciamiento social.

Baswedan ha sido acusado de desconocimiento total y voluntario del nuevo protocolo sanitario, que él mismo impuso en la provincia el 14 de septiembre. En efecto, el texto establece una estricta regulación en materia de funerales, así como la prohibición de las reuniones y la obligación, para bares y cafeterías, de ofrecer servicios de comida para llevar. Para los restaurantes que se opongan a esta medida, se ha previsto una multa de 50 millones de rupias indonesias (aproximadamente 2882 euros) en el primer aviso y un doble castigo en el segundo. Sin embargo, en la red circulan videos de ciudadanos que se oponen a esta última disposición, aumentando el clima de tensión y preocupación entre los ciudadanos y trabajadores de la capital.

Al respecto, el padre Samuel Pangestu, vicario de la arquidiócesis de Yakarta, subraya la necesidad de cumplir las normas de seguridad, a fin de evitar nuevamente el cierre no solo de las actividades comerciales sino también de las iglesias.

Siguiendo el nuevo protocolo, las comunidades islámicas radicales también se vieron obligadas a replantearse los momentos de reunión. La proyección pública de la película “La traición del Movimiento 30 de septiembre - Partido Comunista de Indonesia”, programada para estos días, se ha transformado en un encuentro virtual, con proyección en los teléfonos celulares.

Para el 30 de septiembre, el Frente de Defensores Islámicos (FPI) había decidido realizar un gran evento con la oración del khataman [lectura completa del Corán] y luego un munajat [oración a Dios pidiendo bendición y perdón, ayuda y guía]. Pero el gobernador de Yakarta excluyó la posibilidad de llevar a cabo ese encuentro, dado el alto potencial de difusión del coronavirus.

 

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