Minsk, llamamiento de los obispos católicos. La solidaridad de los sacerdotes y laicos ortodoxos rusos
de Vladimir Rozanskij

Los obispos bielorrusos citan el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia. Recuerdan al Papa Francisco y su llamamiento a los que están en el poder, para que escuchen a sus ciudadanos y garanticen el respeto de los derechos humanos y las libertades civiles. Sacerdotes y laicos rusos: la violencia contra la población recuerda la "barbarie de los ocupantes nazis y de los verdugos” soviéticos. Lukašenko es comparado con Herodes en la matanza de los inocentes. Entre los firmantes del llamamiento figuran cantantes, periodistas y académicos.

 


Moscú (AsiaNews) - Ante el agravamiento de la crisis política y social en curso en el país, ayer los obispos católicos bielorrusos hicieron un llamamiento “a los católicos y a todos los hombres de buena voluntad”. El texto de la petición destaca que Bielorrusia está sumida en un conflicto que ya lleva cuatro meses, y cuya magnitud y perspectivas no tienen precedentes en la historia del país. 

En la exhortación se lee: “La violencia no cesa, se sigue derramando sangre y la sociedad está dividida. Todo esto no anticipa ningún futuro luminoso, dado que, como Cristo dice, la  casa que se divide, no puede subsistir (véase Mt 12,25)”. La Iglesia católica, “apoyada en el Evangelio y en la Doctrina Social”, se dirige a todos procurando una solución pacífica de la crisis gracias al diálogo, “en un espíritu de amor a Dios y en la caridad hacia el prójimo, respetando las leyes divinas y humanas”. Los obispos invitan a unirse a las intenciones del papa Francisco quien, al dirigirse a los gobernantes de todos los países durante el Ángelus del 13 de septiembre pasado, pedía que los que ejercen el poder escuchen a sus ciudadanos y garanticen el respeto de los derechos humanos y las libertades civiles.  

“Además, queremos subrayar – continúa el documento - que el objetivo fundamental de la Iglesia es anunciar el Evangelio para la construcción del Reino de Dios, que no se rige por los principios de este mundo y no pretende ningún poder terrenal. Por esta razón, la Iglesia no desempeña funciones estatales y tampoco puede ser instrumentalizada para fines políticos”. Por tanto, los obispos invitan a prestarse mutuo apoyo y a la solidaridad, para construir una Bielorrusia unida y no dividida, mientras recuerda: “bienaventurados los que trabajan por la paz y los que sufren por la justicia, como Cristo nos enseña”. 

“Cuesta creer que todo esto esté sucediendo en un país pacífico como el nuestro, conocido por su tolerancia y armonía entre personas de distinta confesión y nacionalidad”, observan los obispos. “... pero el bien prevalecerá sobre el mal”, agregan. Al presentar la declaración frente a los periodistas, el obispo católico de Mogilev, Aleksandr Jashevskij (foto 1) señaló que “esta es justamente la posición que el presidente de la Conferencia Episcopal de Bielorrusia, el arzobispo Tadeusz Kondrusiewicz, ha mantenido desde que comenzó esta difícil crisis, indicando una solución pacífica para todos, pero desde el 31 de agosto se le impide regresar a la patria".

Jashevskij luego precisó que aunque las palabras del papa Francisco en el mes de septiembre no se dirigían a ningún país en particular, si uno las lee “pueden aplicarse plenamente a la situación actual en Bielorrusia, luego de un mes de protestas pacíficas ininterrumpidas, que congregan constantemente a cientos de miles de personas de nuestro país, frente a la violencia de la represión policial”.  

Otro llamamiento en apoyo de los cristianos de Bielorrusia fue difundido el 25 de noviembre. En este caso, lleva la firma de “sacerdotes y laicos católicos y ortodoxos rusos de distintas naciones”, “con palabras de solidaridad, apoyo y consolación”. Fue publicado por el sitio  Pravoslavie i Mir (“La Ortodoxia y el Mundo”, donde Mir también significa “Paz”). Entre los firmantes destaca el famosísimo compositor y cantante ruso Boris Grebenshikov (foto 2), el cantante del grupo DDT Jurij Shevchuk, la periodista Zoja Svetova y sacerdotes ortodoxos y católicos muy conocidos en Rusia, además de académicos y periodistas. 

En el documento se recuerda asimismo que el sínodo de la Iglesia ortodoxa bielorrusa había invitado a la autoridades a cesar la violencia contra las protestas pacíficas (cuando el exarca local era el metropolita Pavel, posteriormente sustituido por Venjamin). “Los testimonios de torturas, humillaciones y otras formas de violencia contra las personas detenidas se difundieron a través de muchos documentos fotográficos y videos, y traen a la memoria la barbarie de los ocupantes nazis y de los verdugos de la NKVD [la policía secreta soviética de la KGB] en nuestra tierra”, se lee en la misiva. Se mencionan varios casos de tortura y el reciente asesinato de Roman Bondarenko en Minsk. Los autores del texto equiparan las acciones de Aleksandr Lukašenko con las del “rey bíblico Herodes, que exterminó muchas vidas jóvenes, movido por el terror de perder el poder”. 

“Elevemos nuestras oraciones a Dios para pedir por Bielorrusia, con la esperanza de que nadie más sea humillado, maltratado, torturado o asesinado por sus convicciones. Rogamos también por los que, obedeciendo órdenes, tienen el poder de utilizar la fuerza y las armas contra aquellos que protestan”, concluyen los firmantes de la petición.

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