Papúa, ONG y activistas: detengan las operaciones militares contra los rebeldes
de Mathias Hariyadi

SOS Papúa y otras 20 organizaciones apelan al presidente Widodo. La persecución del ejército y la policía contra los grupos rebeldes ha dejado un saldo de decenas de miles de desplazados, incluyendo católicos. Se debe respetar la Constitución y proteger los derechos de las poblaciones locales. Es prioritario poner fin a las hostilidades.


Yakarta (AsiaNews) - Los activistas de SOS Papúa dieron a conocer una carta, firmada por 20 ONG y asociaciones humanitarias, al presidente indonesio Joko "Jokowi" Widodo, en la cual piden que se ponga fin a las "operaciones de seguridad" de militares y policías en el interior del país. En el documento que se envió ayer al jefe de Estado, también piden que se proteja a los desplazados y sus derechos, tal como establecen la misma Constitución y las convenciones internacionales firmadas por Yakarta.

El problema más grave es lo que está ocurriendo en cuatro distritos de Papúa: Nduga, Puncak Jaya, Intan Jaya y Mimika. La lucha contra los grupos armados y los movimientos separatistas que lanzó el gobierno central en la región oriental del archipiélago, ha provocado decenas de miles de desplazados y víctimas, incluso entre la población civil.

"Desde finales de 2018 hasta 2020 - dice el comunicado - sobre todo en el interior de Papúa, en las regencias de Nduga, Intan Jaya, Mimika y Puncak Jaya, la irrupción del ejército y la policía (TNI-Polri) condujo a un violento enfrentamiento armado” con el National Liberation Army of West Papua (TPNPB, Ejército de Liberación Nacional de Papúa Occidental). El despliegue masivo de tropas, advierten los activistas, nunca estuvo respaldado por un decreto presidencial con la correspondiente aprobación del Parlamento, como establece el procedimiento institucional en los casos de uso de la fuerza. Por otro lado, se ha desatado una verdadera cacería humana que ha alimentado la tensión y la violencia.

El número de desplazados en las distintas regencias supera las 40 mil personas, de las cuales 37 mil sólo en la regencia de Nduga, y decenas de víctimas inocentes de los enfrentamientos, incluso en la comunidad católica local. Por esa razón, los activistas de SOS Papúa piden "el fin inmediato de las operaciones militares" y el uso de la fuerza, y que se garantice el respeto de los derechos de la población. También se le pide al presidente que ordene el retiro de los militares y las fuerzas del orden de los distritos de Nduga, Intan Jaya, Mimika y Puncak Jaya, los más afectados por la violencia.

Una vez que hayan cesado las hostilidades, concluye la carta, será necesario en primer lugar constituir un equipo de especialistas y operadores para que visiten la zona y lleven ayuda a la población, investigando las violaciones de derechos humanos y los posibles casos de tortura, reducción a la esclavitud y violación de la libertad religiosa.

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