Dusambé, dictan una serie de condenas contra activistas islámicos

El gobierno intenta poner freno al crecimiento del Partido del Renacimiento islámico, que fue declarado “terrorista” en 2015. A los 87 años, Donier Nabiev fue condenado a 5 años de prisión; Dzhaloliddin Mahmud, a 6 años y medio. Los procesos judiciales se desarrollan a puertas cerradas y no se comentan.


Dusambé (AsiaNews) - El tribunal del distrito de Ismoili Somoni, en la capital tayika, condenó a cinco años de prisión a Donier Nabiev, de 87 años de edad (foto 1), ex activista del Partido del Renacimiento Islámico (PRI), actualmente proscrito por las autoridades. Recién en los últimos días salieron a la luz las noticias sobre el proceso judicial, que se desarrolló a puertas cerradas. Los jueces se negaron a comentar la sentencia. Los familiares del imputado declararon que “Donier fue hallado culpable por llevar ayuda humanitaria a sus parientes reclusos por el solo hecho de pertenecer al PRI”. 

Saidiskhok Boboev, uno de los familiares, contó en una entrevista con Radio Ozodi que se emitió la condena el 28 de diciembre pasado, pero no hubo ninguna comunicación al respecto, tal como sucedía en la época de los tribunales estalinistas. Los funcionarios del tribunal luego confirmaron la condena pero no brindaron declaraciones, alegando que se trata de información clasificada. 

Por su parte, uno de los líderes del PRI, Makhmadi Teshaev, comunicó que el anciano activista, más conocido como Boboj Dona, “el abuelo Dona”, fue arrestado en su domicilio en septiembre del año pasado en el kishlak (aldea) de Gulbuta, sin dar ningún tipo de explicaciones. Según Teshaev, “Boboj Dona llevaba carne y fruta a sus parientes en la cárcel, y este es el único motivo por el que está en prisión”.

En los últimos meses, en Dusambé y sus alrededores hubo varios procesos judiciales contra exponentes del PRI, el principal partido opositor al presidente eterno Emomali Rakhmon (en funciones desde 1994, ex secretario local del Partido Comunista). El PRI es el único partido abiertamente islámico en los países que solían formar parte de la URSS. La agrupación política fue fundada en 1991, tras la caída de la Unión Soviética. En el 2015, la Corte Suprema de Tayikistán disolvió oficialmente el partido, al que definió como una “organización terrorista”, y desde entonces sus exponentes se mueven en la  semi-clandestinidad. Uno de sus dirigentes, Dzhaloliddin Mahmud (foto 2), fue arrestado en 2015, luego de la disolución del PRI. Tras recibir un indulto en 2019, hace poco fue nuevamente condenado a seis años y medio de cárcel por desarrollar actividades terroristas. 

A Mahmud se lo acusa de intentar “cambiar por la fuerza el Estado constitucional” cuando en realidad intentó restablecer la legalidad de las actividades del PRI. Tras permanecer un tiempo en régimen de aislamiento, en la actualidad cumple una condena en el lager de Bakhdat, un “campo correccional” instituido especialmente para los miembros del PRI. Fue precisamente en Bakhdat donde, en septiembre del 2015, se produjo la “revuelta” encabezada por el general Abdulahim Nazarzod, el viceministro de Defensa que intentó apoderarse del cuartel que hoy funciona como campo de concentración. 

La dirigencia del PRI siempre desmintió las acusaciones de connivencia con el general Nazarzod. Los líderes de la agrupación sostienen que el único objetivo de las autoridades tayikas es excluir a una fuerza política influyente como es su partido. Los exponentes del partido disuelto cuestionan asimismo el elevado número de arrestos “sin fundamento” entre sus camaradas y exigen su liberación, comenzando por Boboj Dona. El ex ministro de Justicia de Tayikistán,  Rustam Shohmurod, declaró que “todos los detenidos están bajo custodia por los delitos que cometieron”.

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