Hebei, prohibieron las actividades religiosas porque ‘difunden el Covid’ (aunque no está demostrado)
de Wang Zhicheng

La orden proviene de la viceprimer ministra Sun Chunlan, al concluir una visita a la provincia. En Internet se multiplican las acusaciones contra las religiones y contra los católicos: su "difusión" pone en peligro el "sistema socialista". Hasta ayer, se han registrado más de 800 casos positivos en Hebei, de los cuales 771 en Shijiazhuang.

 


Beijing (AsiaNews) - La epidemia de Covid-19 ha registrado un nuevo brote en Hebei, la provincia que rodea a Beijing. Desde el 2 de enero hasta anoche se detectaron más de 800 casos positivos. Y aunque todavía no se comprende el origen de esta nueva ola, el Partido Comunista de China señaló con el dedo las actividades religiosas.

La serie de nuevos casos se produjo principalmente en el campo y las aldeas, donde  la prevención y los servicios médicos son escasos. Pero ahora se teme que la pandemia se extienda a la capital provincial, Shijiazhuang, que ya ha registrado 771 casos, y de allí a la capital del país, Beijing. Por eso las autoridades lanzaron una campaña de vacunación masiva (foto 1). En solo tres días, más de 10 millones de personas fueron vacunadas y se hizo el test a todos los habitantes de la ciudad (11,3 millones).

La viceprimer ministro Sun Chunlan (foto 2) visitó la provincia entre el 15 y el 18 de enero e instó urgentemente a las autoridades locales a implementar medidas de prevención: control de los desplazamientos hacia Beijing, dentro de la provincia y en las zonas clave, y sobre todo "suspender las reuniones religiosas" porque "realizar actividades religiosas durante la epidemia colabora en la propagación del virus".

Sin embargo, ella también admitió que "se desconoce el origen de la epidemia en Hebei" e invitó a "los departamentos de seguridad pública, industrias y oficinas de control tecnológico a realizar investigaciones epidemiológicas".

Ya en la última semana habían aparecido denuncias que vinculaban la nueva difusión del virus con las actividades religiosas. En la aldea de Xiaoguozhuang, cerca de Gaocheng (Shijiazhuang), se acusó a sacerdotes de Europa y Estados Unidos de predicar en la aldea y de haber vuelto a traer el virus a China.

En respuesta, el 9 de enero, la oficina de asuntos religiosos de Shijiazhuang negó que las reuniones religiosas fueran la causa de la nueva ola. Y afirmó que el rumor sobre sacerdotes europeos y estadounidenses en Gaocheng era falso.

Incluso la Asociación Patriótica de los católicos de Shijiazhuang declaró que las noticias sobre sacerdotes extranjeros son falsas y que la diócesis no está relacionada con la propagación del virus, especificando que hasta el momento "sólo hay un católico de Shijiazhuang que ha sido confirmado positivo para el COVID-19".

A pesar de todo, las autoridades de Beijing han decidido cerrar los 155 lugares religiosos y prohibir todas las reuniones de actividades religiosas en la ciudad y en la provincia.

Todo esto no detiene la campaña contra las actividades religiosas a las que se acusa de ser transmisoras del Covid-19. En las redes sociales siguen apareciendo acusaciones no solo contra las religiones en general, sino específicamente contra los católicos. Hay que decir que Hebei es la región con mayor número de católicos - más de un millón - que en su mayoría pertenecen a comunidades no oficiales.

Entre las diversas intervenciones, hay un largo post de un tal Song Yangbiao que, comenzando por la propagación del virus, acusa a los cristianos de poner en peligro "el sistema socialista". Es especialmente crítico con las comunidades no oficiales y las reuniones religiosas "que involucran a un gran número de niños". Y finalmente aconseja a la directora de la Oficina de Asuntos Religiosos, la Sra. Li Zhanzhi, que renuncie porque no es una "verdadera comunista", ya que no ha logrado impedir “la difusión de la religión".

 

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