Moscú: condenan a la navalnista Ljubov Sobol por el ‘asunto sanitario’
de Vladimir Rozanskij

Tendrá que permanecer bajo arresto domiciliario durante un año. Las normas para prevenir el Covid se utilizan para reprimir a los partidarios de Alexey Navalny. Se usan sistemas de reconocimiento facial para detectar a los transgresores en las manifestaciones. Vistos como "extremistas", los navalnistas quedan excluidos de las próximas elecciones.


Moscú (AsiaNews) - El Tribunal Preobraženskij de Moscú condenó ayer a Ljubov Sobol a un año y medio de privación de la libertad. La abogada fue dirigente del Fondo de Lucha contra la Corrupción (FBK), el movimiento creado por Alexey Navalny. El gobierno clausuró el Fondo hace unos meses, por considerarlo "una organización extremista". Sobol permanecerá bajo arresto domiciliario parcial: no podrá salir de su domicilio entre las 10 de la noche y las 6 de la mañana, tendrá prohibido participar en manifestaciones públicas y tampoco podrá salir de la capital.

Tal como sucedió con ocho partidarios de Navalny, en el caso de Sobol, las autoridades se ampararon en el artículo sobre las normas sanitario-epidemiológicas. En Rusia, esto se conoce como el "asunto sanitario": un mecanismo ideado para bloquear las actividades de los principales partidarios del bloguero encarcelado en el lager de Vladimir. La medida se refiere principalmente a las protestas de enero pasado en apoyo de Navalny.

Además de Sobol, en el asunto sanitario estarían implicados el hermano del opositor, Oleg Navalny, y otros líderes del FBK: Kira Jarmiš, Nikolaj Ljaskin, Anastasia Vasileva y Oleg Stepanov. Los legisladores  municipales Dmitry Baranovsky y Liusja Stein también fueron blanco de ataques, así como Maria Alekhina, del grupo musical Pussy Riot. Anteriormente, el diputado municipal Konstantin Jankauskas había sido acusado de los mismos delitos. Su publicación en Twitter, con el lema "¡Uno para todos y todos para uno!", fue vista como una incitación a participar en concentraciones no autorizadas.

Otra víctima del asunto sanitario es el moscovita Dani Akel Tammam, de 22 años.  “A pesar de que estaba enfermo de coronavirus”, el joven participó en acciones de protesta porque "estaba siendo influenciado por los llamamientos sociales". El joven asegura que salió a la calle con un certificado médico en el que consta el resultado negativo de un hisopado realizado después de infectarse. Y asevera que decidió manifestarse por convicción propia, no por influencias externas. "En su caso, el tribunal redujo la condena a una multa de 100.000 rublos (unos 1.160 euros)”.

El llamado ‘asunto sanitario’ se basa justamente en la presencia de personas presuntamente infectadas de coronavirus durante las manifestaciones del 23 y 31 de enero. Los investigadores analizaron con gran detenimiento las imágenes de las manifestaciones, hasta identificar a las personas contagiadas de Covid-19 mediante sistemas de reconocimiento facial, tal como se hizo con Akel Tammam. El tribunal encargó a la subdirectora de la Oficina de Vigilancia Epidemiológica, Daria Vasilevskaya, que identificara a los manifestantes que no acataban las normas contra la pandemia.

Las investigaciones duraron meses y todas las audiencias se llevaron a cabo a puertas cerradas, sin permitir el ingreso de representantes de la prensa. Posteriormente, las noticias se difundieron en los sitios web de los miembros del FBK, actualmente proscrito. En el ínterin, Sobol y otros acusados intentaron candidatearse para las elecciones parlamentarias de la Duma de Estado, que se celebrarán el próximo 19 de septiembre. Más tarde, Sobol decidió retirar su candidatura porque era imposible “garantizar la seguridad de los voluntarios, colaboradores y financiadores” que apoyaron su campaña. Todos sus datos personales estaban siendo utilizados por los órganos estatales.

Algunos, como Oleg Stepanov, llevaron adelante su campaña electoral mientras se encontraban bajo arresto domiciliario. El comité electoral en un primer momento aceptó los documentos presentados por Stepanov, para luego excluirlo por su “participación en movimientos extremistas”, como a otros candidatos que apoyan a Navalny. Stepanov y otros candidatos han apelado la medida, y el rechazo definitivo debería oficializarse hoy, 4 de agosto.

Los navalnistas basan su estrategia en el “voto útil”: tratan de apoyar a los candidatos de los partidos “ajenos a Putin”, ya sean comunistas, liberales-nacionalistas o de otras listas menores. Para confundir a los electores, la máquina de propaganda del régimen intenta hacer frente a los opositores promoviendo las candidaturas de exponentes de listas alternativas o “cívicas”, cuya oposición al poder es mera apariencia.

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