28/09/2020, 15.40
MONGOLIA
Enviar a un amigo

Darjan, Krzysztof Gniazdowski, salesiano desde hace 25 años

Desde 2007 es misionero en Mongolia. Primero trabajó en la escuela técnica de la capital y ahora desarrolla su actividad en el centro juvenil de Darkhan. La parroquia tiene 250 fieles, todos nativos. La pobreza de la población y los jóvenes.

 

Ulán Bator (AsiaNews / Bosco Link) - El hermano Krzysztof Gniazdowski, el único salesiano polaco en Mongolia, celebró recientemente sus 25 años de consagración como misionero laico. Hizo sus votos el 22 de agosto de 1995 y fue enviado a Mongolia en 2007. Aquí, con sus hermanos salesianos, se dedica a la educación de los jóvenes. Al principio trabajó en la escuela técnica que los Salesianos abrieron en la capital; actualmente el hermano Krzysztof trabaja en Darjan, en el extremo norte del país, en el centro juvenil de la parroquia María Auxiliadora. “Esta - dice en una entrevista con un periódico polaco - es la única parroquia de Mongolia donde los 250 fieles son nativos. En la capital también se pueden encontrar coreanos, filipinos y católicos de otros países”.

La Iglesia en Mongolia celebró el 25 aniversario de su renacimiento en 2017, con cerca de mil fieles sobre una población de más de tres millones de habitantes.

El hermano Krzysztof explica su compromiso, que es sobre todo hacer amistad y compañía a los ancianos, los jóvenes y los niños. El fin de semana hay enseñanza para los catecúmenos y celebraciones litúrgicas. El carácter inicial de esta evangelización se puede ver en el hecho de que en el país no hay familias donde todos los miembros sean cristianos: los conversos se distribuyen aquí y allá, uno por familia.

Mongolia, el "país del cielo azul", resulta fascinante por sus paisajes y sus tradiciones culturales y religiosas. La mayoría de los mongoles tienen un credo chamánico con influencia budista (tibetana); menos del 0,3% son católicos.

El hermano Krzysztof está impresionado por la profunda pobreza de la población. “Algunas familias en Mongolia - explica - son extremadamente pobres y viven en las afueras de la ciudad, cerca de los vertederos de basura. Sus vidas dependen de cuánto puedan recuperar de la basura. Un día estaba a punto de tirar unas zapatillas Adidas muy gastadas. En ese momento se acercó un chico y me pidió que le diera las zapatillas rotas. Ese mismo día lo vi en el oratorio jugando alegremente con las zapatillas. Mi pensamiento es muy sencillo: yo hice profesión de pobreza, ¡pero estos jóvenes la viven! La sencillez y humildad de los mongoles me llega al corazón. Estoy aprendiendo mucho de los jóvenes mongoles y sus familias”.

 

Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
Misionero: Mons. Padilla ‘una semilla plantada para dar frutos’ en Mongolia
27/09/2018 14:59
Murió Mons. Wenceslao Padilla, primer obispo de Mongolia
26/09/2018 13:38
Navidad en Mongolia, rodeados de símbolos del consumismo y recordando a Mons. Padilla (Fotos)
27/12/2018 13:14
Jubileo en Mongolia, la misericordia de Dios “cambia la vida”
16/12/2015
Seúl, el "gracias" de la Iglesia mongol a los hermanos coreanos
30/10/2013