06/03/2021, 18.25
IRAK - VATICANO
Enviar a un amigo

El Papa en Irak: para ser bienaventurados no hay que ser héroes de vez en cuando, sino testigos todos los días

Francisco celebró una misa en la catedral caldea de Bagdad. "Aquí, donde en la antigüedad surgió la sabiduría, en estos tiempos se han levantado muchos testigos, que la crónica suele pasar por alto, pero que son preciosos a los ojos de Dios; testigos que, viviendo las Bienaventuranzas, ayudan a Dios a realizar sus promesas de paz."

Bagdad (AsiaNews) - "Para llegar a ser bienaventurado no hay que ser un héroe de vez en cuando, sino un testigo cada día". Es lo que dijo el Papa Francisco a los cristianos iraquíes que tantas veces han sido llamados a dar testimonio en estos años de violencia. De vuelta a Bagdad, Francisco celebró una misa en la catedral caldea de San José (en la foto). Era la primera vez que celebraba según este antiguo rito.

Es un rito solemne y los cantos en árabe acompañan la celebración. El Evangelio es el de las Bienaventuranzas. Un discurso, subraya Francisco, que "da vuelta las perspectivas". “Para el mundo, los que tienen menos son descartados y los que tienen más son privilegiados. Para Dios, no: los que tienen más poder son sometidos a un riguroso escrutinio, mientras que los últimos son los privilegiados de Dios. Jesús, la Sabiduría misma, completa esta inversión en el Evangelio: no en cualquier momento, sino al principio del primer discurso, con las Bienaventuranzas. La inversión es total: a los pobres, a los que lloran, a los perseguidos se los llama bienaventurados. ¿Cómo es posible? ¡Para el mundo, los Bienaventurados son los ricos, los poderosos, los famosos! ¡Dignos son los que tienen, los que pueden, los que cuentan! Para Dios, no: no es mayor el que tiene, sino el que es pobre de espíritu; no el que puede hacer todo por los demás, sino el que es manso con todos; no el que es aclamado por las multitudes, sino el que es misericordioso con su hermano”.

La propuesta de Jesús, añade Francisco, puede parecer perdedora, pero no lo es. "La propuesta de Jesús es sabia porque el amor, que es el corazón de las Bienaventuranzas, aunque parezca débil a los ojos del mundo, en realidad gana. En la cruz demostró ser más fuerte que el pecado; en la tumba, venció a la muerte. Es el mismo amor que ha hecho que los mártires salgan victoriosos de sus pruebas, y ¡cuántos ha habido en el último siglo, más que en los anteriores! El amor -subrayó- es nuestra fuerza, la fuerza de tantos hermanos y hermanas que también aquí han sufrido prejuicios y ofensas, maltratos y persecuciones por el nombre de Jesús”.

"El testimonio es la manera de encarnar la sabiduría de Jesús. Así es como se cambia el mundo: no con el poder o la fuerza, sino con las Bienaventuranzas. Porque así lo hizo Jesús, viviendo hasta el final lo que dijo al principio". "Todo está en testimoniar el amor de Jesús", esa caridad que San Pablo define como "magnanimidad", una palabra que, en la Biblia, "habla de la paciencia de Dios", que espera al hombre que sigue cayendo en los mismos pecados "y el Señor, en lugar de cansarse y marcharse, cada vez permaneció fiel, perdonó, volvió a empezar". "La paciencia de volver a empezar cada vez es la primera cualidad del amor, porque el amor no se vuelve desdeñoso, sino que siempre vuelve a empezar. No se entristece, sino que se relanza; no se desanima, sino que sigue siendo creativo. Ante el mal, no se rinde, no se resigna. Quien ama no se encierra en sí mismo cuando las cosas van mal, sino que responde al mal con el bien, recordando la sabiduría victoriosa de la cruz. El testigo de Dios hace esto: no es pasivo, fatalista, no vive a merced de las circunstancias, del instinto y del momento, sino que está siempre esperanzado, porque está fundado en el amor que  «todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta»".

"La sabiduría de Jesús, que se encarna en las Bienaventuranzas, exige el testimonio y ofrece la recompensa contenida en las promesas divinas. De hecho, vemos que cada bienaventuranza va seguida de una promesa: quien las viva, tendrá el reino de los cielos, será consolado, saciado, verá a Dios... (cf. Mt 5,3-12). Las promesas de Dios aseguran una alegría sin igual y no defraudan. Pero, ¿cómo se cumplen? A través de nuestras debilidades. Dios hace bienaventurados a los que recorren el camino de su pobreza interior hasta el final. Este es el camino; no hay otro".

"A veces podemos sentirnos incapaces, inútiles. No hagamos caso a esto, porque Dios quiere hacer maravillas precisamente a través de nuestras debilidades". "Por supuesto, atravesamos pruebas, a menudo caemos, pero no debemos olvidar que, con Jesús, somos bendecidos. Lo que el mundo nos quita no es nada en comparación con el amor tierno y paciente con el que el Señor cumple sus promesas".

"Querida hermana, querido hermano, tal vez miras tus manos y te parece que están vacías, tal vez crece la desconfianza en tu corazón y no te sientes correspondido por la vida. Si es así, no temas: las Bienaventuranzas son para ti, para ti que estás afligido, hambriento y sediento de justicia, perseguido. El Señor te promete que tu nombre está escrito en su corazón, en el cielo. Y hoy le doy gracias con vosotros y por vosotros, porque aquí, donde en la antigüedad surgía la sabiduría, en estos tiempos han surgido tantos testigos que la crónica suele pasar por alto, pero que son preciosos a los ojos de Dios; testigos que, viviendo las Bienaventuranzas, ayudan a Dios a realizar sus promesas de paz."

Al agradecer a Francisco, el card. Louis Raphaël Sako, Patriarca de Babilonia de los Caldeos, dijo que la unidad de la familia humana debe empujarnos a "considerarnos como parte de la misma familia, cuidar de la casa común y la solidaridad, y ayudar a salir de crisis asfixiantes como la pandemia de coronavirus, la pobreza, la emigración, el extremismo, el terrorismo y los problemas medioambientales".

TAGs
Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
Papa: El hombre nos es dueño del tiempo, que pertenece a Dios
26/11/2013
Sacerdote iraquí: la ‘derrota militar’ de Isis no cancela la amenaza yihadista
03/11/2017 14:18
Papa: a los religiosos, Dios con su 'paciencia' nos orienta para que busquemos nuevos caminos
02/02/2021 19:17
Papa: a los nuevos cardenales, que sea testigos de caridad, de perdonar, de dar confianza
14/02/2015
Papa: la opción por los pobres, para los cristianos es una ‘elección prioritaria’
13/06/2019 16:11


Newsletter

Suscríbase a la newsletter de Asia News o cambie sus preferencias

Regístrese
“L’Asia: ecco il nostro comune compito per il terzo millennio!” - Giovanni Paolo II, da “Alzatevi, andiamo”