20/11/2020, 16.09
VATICANO
Enviar a un amigo

El Vaticano pide a los estados que protejan más a los pescadores

En un mensaje con motivo de la Jornada Mundial de la Pesca, que se celebra mañana 21 de noviembre, se recuerda que el sector emplea a unos 59,5 millones de personas. “Sorprendentemente, uno de cada dos trabajadores es mujer. Asia tiene el mayor número de trabajadores en este sector, con aproximadamente el 85% de la fuerza laboral mundial".

Ciudad del Vaticano (AsiaNews) - Los gobiernos deberían aprobar legislaciones "para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los pescadores y sus familias y redoblar su  lucha contra el trabajo forzoso y la trata de personas". La exhortación del Prefecto del Dicasterio vaticano para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, forma parte del mensaje en ocasión del Día Mundial de la Pesca que se celebra mañana 21 de noviembre.

La pesca, dice el cardenal, emplea a unos 59,5 millones de personas. Sorprendentemente, “uno de cada dos trabajadores es mujer, siendo Asia el continente que cuenta con el mayor número de trabajadores en este sector, con alrededor del 85% de la fuerza laboral mundial, y dispone de 3,1 millones de embarcaciones, que representan el 68% de la flota pesquera global”.

"La celebración de este año coincide con un momento particularmente excepcional, dado que los efectos de la pandemia del Covid-19 se han propagado rápidamente por todo el mundo, con consecuencias dramáticas para las economías de muchos países y un grave impacto en sectores tan vulnerables como el de la pesca”, que se ha visto particularmente afectada por factores como la reducción de la clientela en hoteles y restaurantes.

"Además de los efectos de la pandemia, el sector de la pesca tiene que afrontar problemas crónicos que la atormentan y ante los cuales, los retos planteados por el COVID-19 palidecen”. El mensaje habla de la pesca intensiva y la pesca “ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), prácticas que todavía se llevan a cabo en distintos lugares del mundo, bajo cualquier pabellón, y que son perpetradas, con frecuencia, por grupos que cuentan con poderosas flotas y mejores recursos. Violan las leyes y las normativas internacionales y nacionales. Esto penaliza a los verdaderos pescadores y a las comunidades pesqueras, que tienen que hacer frente a una competencia desleal y ver como se agotan las poblaciones de peces a un ritmo que provoca que éstas no tengan tiempo de regenerarse. Se trata de una práctica que no es sostenible y que implica una disminución de las reservas pesqueras y una reducción de la capacidad de producción en el futuro”.

“Las condiciones de trabajo y de seguridad de los pescadores embarcados se han visto afectadas por el cierre de los puertos pesqueros debido a la pandemia y a la imposibilidad de realizar cambios en las tripulaciones. Además, la falta de equipos de protección personal ha aumentado el riesgo de transmisión del virus, puesto que los pescadores trabajan en espacios reducidos y ambientes cerrados. Como consecuencia directa, varios miembros de tripulaciones pesqueras contrajeron el virus a bordo de un cierto número de pesqueros y, al no poder recibir asistencia médica inmediata, fallecieron y fueron rápidamente sepultados en el mar por sus compañeros preocupados. A menudo, sin que las familias conocieran el destino de sus seres queridos.”.

Otros pescadores migrantes - explica a continuación - se ven privados de la oportunidad de trabajar. Sin la posibilidad de generar ingresos para mantener a sus familias y pagar sus deudas, están cada vez más expuestos al riesgo de convertirse en víctimas de la trata de personas o del trabajo forzoso. Además, pueden también permanecer largos períodos de tiempo varados en un país extranjero y obligados a vivir en campamentos de refugiados/migrantes, en una situación de hacinamiento y en condiciones higiénicas deplorables”.

“En este tiempo de pandemia, quisiera hacer un llamamiento a una mayor solidaridad con las personas más marginadas, como se explica en Fratelli Tutti del Papa Francisco: “La solidaridad se expresa concretamente en el servicio, que puede asumir formas muy diversas de hacerse cargo de los demás. El servicio es «en gran parte, cuidar la fragilidad. Servir significa cuidar a los frágiles de nuestras familias, de nuestra sociedad, de nuestro pueblo»” (#115). El camino hacia la plena protección de los derechos humanos y laborales de todas las categorías de pescadores sigue siendo un camino largo y sinuoso. Una vez más, alzamos nuestra voz para pedir que las organizaciones internacionales y los gobiernos redoblen sus esfuerzos por aplicar la legislación, para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los pescadores y de sus familias y endurezcan su lucha contra el trabajo forzoso y la trata de personas. Ya pasó el momento de hablar. ¡Ha llegado el de actuar! “Cuando se respeta la dignidad del hombre, y sus derechos son reconocidos y tutelados, florece también la creatividad y el ingenio, y la personalidad humana puede desplegar sus múltiples iniciativas en favor del bien común” (Papa Francisco, Discurso a las autoridades civiles, Tirana, Albania, 21 de septiembre de 2014). Por último, en este Día Mundial de la Pesca, mis pensamientos están con todos los pescadores del mundo que sufren y atraviesan una situación difícil. ".

 

Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
Lee Ming-cheh, el activista taiwanés arrestado en China, es llevado a juicio
07/09/2017 15:00
Encuentro Xi-Trump: la promesa de un mayor diálogo y una visita a China
08/04/2017 12:26
Colombo, los pequeños pescadores están cada vez más amenazados por la pandemia
23/11/2020 13:41
Corte suprema de Moscú: Los Testigos de Jehová están fuera de la ley
21/04/2017 12:09
Yeda, la Corte obliga a un padre a pedir el pasaporte para su hija mayor de edad
22/09/2018 10:46