09/01/2015, 00.00
IRAK
Enviar a un amigo

El sueño kurdo de poder convivir entre cristianos y musulmanes

de Bernardo Cervellera
El islam kurdo fue siempre moderado y vivió en paz con los cristianos, yazidíes, zoroastrianos... Pero las presiones fundamentalistas están removiendo la convivencia. "Entre nosotros no había mujeres convelo; ahora se ven una que otra: son pagadas por Arabia saudita para que lleven el velo. El fundamentalismo es hijo de la pobreza". La guerra está agotando las reservas de Kurdistán y enriquece a Turquía.

Komane (AsiaNews)- El atentado terrorista en París, está desencadenado en Europa el rechazo de la convivencia con los musulmanes. Aquí en Irak- más precisamente en Kurdistán- se ven las cosas con más matices: existe la condena de la violencia sectaria, pero también hay espirales de amistad.

Hacia la noche, mons. Rabban al-Qas, obispo de Duhoc, nos acompaña a presentar el pésame a una familia musulmana, a la cual falleció un pariente. El obispo conoce esta familia desde los años 70, desde cuando estos musulmanes kurdos, perseguidos por Saddam Hussein, fueron expulsados de Bagdad. Algunos de ellos pasaron largos períodos en la cárcel. Mons. Rabban los acogió y ayudó a instalarse en el pueblo, donde todavía viven, construyéndoles también las casas. La gratitud hacia el obispo es grande y los consideran como un miembro de la familia. Los más jóvenes los llaman "mi tío obispo".

Llegando saludamos al jefe de la familia y a los parientes más cercanos del difunto, un hombre anciano. Saludamos también a algunas mujeres, que- a diferencia de lo que se puede esperar en el mundo musulmán- nos dan la mano como signo de saludo.

Luego entramos en la sala de los pésames: un salón amplio con almohadones alrededor; los huéspedes sentados en posición de loto, hay una estufa en el centro. Algunos de ellos son los jefes del pueblo y llevan el turbante típico kurdo, una kefiah blanca y negra envuelta alrededor de la cabeza. Se habla un poco de todo, de la amistad con mons. Rabban con ellos y de la nuestra con el obispo; se recuerdan viejos tiempos y luego la conversación cae en el presente: sobre los prófugos, sobre la miseria, sobre la inseguridad de la guerra, sobre el Estado islámico (EI).

El más viejo, Hassan, el jefe de la familia, dice que tiene "vergüenza de ser musulmán", porque el SI (ellos continúa llamándolo "Daesh", el acrónimo árabe de "Isis", Estado islámico de Irak y del Levante) realiza todas estas violencias en nombre del islam.

Uno de los hijos de Hassan, que habla también inglés, miembro del Partido kurdo de Barzani, dice cortante. "Nosotros no queremos vivir con el Isis, no queremos vivr con los árabes: de parte de ellos siempre hemos tenido problemas". La referencia no es sólo por el Isis, sino también por Saddam Hussein que después de la primera guerra del Golfo, para mantenerse en el poder, se decía ser musulmán, si bien era ateo, y favorecía políticas de tipo fundamentalista.

"Nuestro islam no es violento, es amigo de los cristianos: mire como nos amamos con el obispo y con su comunidad. Entre  las personas que vinieron hoy a darnos el pésame, al menos la mitad son cristianos".

Mons. Rabban me explica que el islam kurdo fue siempre moderado y ha vivido en paz con los cristianos, yazidíes y zoroastrianos... Pero las presiones de los fundamentalistas están haciendo sacudir la convivencia. Los hombres que están sentados alrededor de la habitación hablan de la influencia de Irán, de Turquía, pero sobre todo de Arabia saudita. "Entre nosotros, por ejemplo, no habían mujeres con el velo; ahora se ven unas que otras: están pagadas por Arabia saudita para ponerse el velo. El fundamentalismo es hijo de la pobreza". Naturalmente ellos acusan a Arabia saudita el financiamiento del islam radical del Isis, que es similar por crueldad y fanatismo.

También Turquí tiene su peso. Aquí en la zona de Duhoc se ven mezquitas grandes y pequeñas que copian el modelo de la Mezquita Azul de Estambul, con una gran cúpula central y al menos dos minaretes delgados como lápices en ambos lados.

Turquí quiere aniquilar Irak, porque de este modo resulta aún más difícil un Estado kurdo, autónomo o quizás independiente, que daría fuerza a la minoría kurda presente en Turquía (unos 16 millones). En el temor de verse quitar parte del sur del país, Turquía ayuda al Isis: permite que ellos encuentren refugio en la frontera; deja que haya campos de adiestramiento; les compra a ellos el petróleo...

Al mismo tiempo, dado que la guerra está reduciendo los recursos de Kurdistán, Turquía se enriquece de todo lo que Kurdistán puede vender. Con un Irak dividido en dos por el Estado islámico (el norte kurdo, el sur chií y en el medio Daesh), el comercio kurdo puede sólo tomar el camino de Irán y de Turquía, los dos países fronterizos. Estaría también Siria, pero esta está ahogada en la guerra. Cada día de Erbil parten enormes filas de camiones que transportan petróleo, querosén, benzina, productos agrícolas hacia Diyarbakir, en la zona kurda al sudeste de Turquía. El gobierno kurdo está construyendo una amplia autopista que de Erbil llega hasta Zakkho, el último puesto kurdo en la frontera que a causa de la guerra se está convirtiendo en una gran ciudad de establecimientos, negocios, bancos.

El mimbro del Partido kurdo me suplica: "Diga a Italia que nos ayude para que podamos ser autónomos u ojalá independientes. Con estos vecinos la paz es imposible. Italia fue una de las primeras en ayudarnos en tiempos de Saddam Hussein Hagan también hoy algo por nosotros".

El fundamentalismo es también hijo de la ignorancia. Por esto el verdadero modo de combatirlo es la educación. Mons. Rabban sigue este camino desde hace 10 años. En el año 2003 involucró a la Iglesia y al gobierno en un proyecto para construir una escuela, la International School of Duhoc (en la foto), donde hay casi 550 estudiantes, varones y mujeres juntos, de todas las religiones, cristianos y musulmanes, donde se aprende a no tener temor el uno del otro. La escuela cubre el recorrido desde la escuela media hasta el secundario. Los cursos, muy calificados, se realizan en inglés y francés. Esto permite a los jóvenes que egresan de esta escuela el poder concurrir para becas en el extranjero. Muchos ex estudiantes están ahora en universidades de Gran Bretañan, Francia, Alemania y EEUU.

En la escuela se enseña también la lengua kurda, el árabe y hasta el antiguo arameo. Todas las familias hacen de todo para que sus hijos puedan ingresar a esta escuela, pues tienen una prospectiva para su futuro. Pero también el presente de ellos tiene sus frutos: los jóvenes son desinhibidos, las mujeres con el velo no se avergüenzan de maquillarse, estar junto a sus compañeros varones, cristianos y musulmanes  respetan sus propias fiestas y costumbres.

Una situación muy diversa de cuánto sucede en Mosul. Me cuentan que un joven cristiano jugaba siempre con su amigo coetáneo musulmán. A un cierto momento el musulmán le dice al otro: "No juego más contigo, mi tío me dijo que no debo jugar con los cristianos". Y la amistad terminó. Al menos por ahora.

Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
Musulmana, ex radical: Riad y el salafismo (wahabí) un peligro para el islam y para el mundo
17/12/2016 13:14
Centenares de parientes de las víctimas del 11/9 inician acciones legales contra Riad
22/03/2017 13:04
Fiscalía saudita: el cuerpo de Khashoggi fue ‘segmentado’. Quedó absuelto el heredero al trono
16/11/2018 17:18
Homicidio de Khashoggi: el hijo del disidente está en Washington
26/10/2018 16:35
Erdogan: la muerte de Khashoggi, un homicidio ‘político’ y ‘premeditado’
23/10/2018 14:38