30/03/2015, 00.00
INDIA
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La conversión de Rupali, una semilla que traerá sus frutos en Pascua

de Rupali Belose
Nacida en una familia hindú la joven siempre tuvo dentro suyo “muchas preguntas sobre Dios, pero nadie le daba respuestas”. Su interés por el cristianismo crece con el encuentro con un colega católico, que le inicia a hablar de Cristo y a hacer leer la Biblia. Hos son novios y después de un camino de catecumenado está lista para recibir el bautismo y la primera comunión. “Aprendí que todos debemos llevar la propia cruz, pero nunca hay que sentirse perdidos, porque Dios nos da el coraje y la fuerza para enfrentarla”.

Mumbai (AsiaNews)- Me llamo Rupali y nací el 22 de mayo de 1986. Soy la más pequeña de 4 hermanos, en una familia marathi de religión hindú, donde existen muchas divinidades. Siendo una persona racional, siempre he tenido dentro de mí, muchs preguntas sobre Dios, pero ninguno me daba ninguna respuesta. Mi camino hacia Jesús inició durante mi infancia, cuando lo conocí como el Dios de los cristianos. Iba a la iglesia junto a una vecina mía que era católica, pero no sabía nada de Él. Sin embrago, deseaba saber más sobre Él y sobre los cristianos y aquel deseo estaba plantando una semilla, la de Cristo en mi vida.

Creciendo e iniciando a trabajar, hice amistad con un colega que era católico. Tenía una fe muy fuerte y era muy humilde, honesto y justo y por todo esto lo admiraba. Un día, cuando le pregunté por qué era así, me respondió que era por Jesucristo. Esto estaba regando la semilla plantada en mi infancia. Inició a hablarme de Jesucristo, quien era, qué había hecho por los pecadores como nosotros. Me contaba también las parábolas, explicándome su significado, que lograba reconducir a mi propia vida.

Aquí es dónde la planta de cristo creció en mi vida. Inicié a leer la Biblia cada tanto. Mi amigo me guiaba, indicándome de dónde debía partir. En la oficina, normalmente nos encontrábamos para leer algunos pasajes por la mañana temprano, antes que los otros llegasen y discutíamos juntos. Mi comprensión de la fe y del amor por Cristo crecía con estos momentos y también comencé a amar a este amigo católico. A este punto, inicié a leer la Biblia más a menudo y a rezar al Señor.

A un cierto punto, mi amigo se tuvo que someter a una operación quirúrgica importante, en la cual corría peligro de muerte. Fue el momento en el cual me sentí más cercana a Cristo, mi Señor. Inicié a rezar a Jesús por su salvación e ir a la iglesia muy a menudo. No sabía cómo rezar, entonces hablaba con Él y le contaba todos mis sentimientos y mis pensamientos delante de Cristo. Después de este incidente, decidimos casarnos. Nuestras familias no hicieron tantas preguntas, pero yo tenía un enorme fe en Jesús y las cosas lentamente se fueron resolviendo.

Hemos decidido casarnos delante del Señor y por esto decidí cambiarme de religión. Su párroco nos sugirió que iniciase el Rito de iniciación para adultos (Rica), explicándome que eso me habría ayudado. El primo de mi novio era uno de los animadores. Antes de ir pensaba cómo sería eso y cómo habría aprendido el cristianismo. Pero me equivocaba. Allí aprendí muchas más cosas sobre Cristo y sobre la Iglesia católica. Sé más yo, que muchos otros católicos de nacimiento. Esto me ayudó a estar más cerca del Señor.

Se me llenaron los ojos de lágrimas cuando supe que Dios mandó a su Hijo Unigénito, Jesucristo a esta Tierra para sufrir por nosotros, que somos pecadores, tan grandes pecadores. Comprendí lo muchos errores que hice en mi vida y que Él vino por mi bien y por mi salvación. Él fue crucificado. Nadie podría hacer una cosa de este tipo. Él está lleno de amor y con este amor me ha llamado a estar más cerca de Él y me perdonó todos mis pecados.

Sucedieron algunos episodios, después del inicio de mi curso, que me han demostrado la presencia del señor. En los primeros días, me sentía siempre la más grande de las pecadoras y que por mi culpa Cristo había sufrido. Un día salí de la oficina y me fui hacia una calle que costea a la iglesia. Entré con mucha humildad y participé de la misa. Sentí que Cristo me hablaba de perdón, a través de las elcturas y de los salmos. Me confesé y pedí al Señor que me perdonara. Sentí una maravilla y que el señor me había liberado de mis pecados, dándome una segunda posibilidad para iniciar una nueva vida.

Cuando estoy con alguna dificultad, hablo siempre con Jesús a través de la Biblia, la Palabra de Dios que me donó y a través de la cual nos habla. Siempre he encontrado una respuesta a mis preguntas y a mis problemas, que son las que me llevan más cerca de Cristo. También aprendí que todos debemos llevar la propia cruz, que hay situaciones difíciles y adversas en la vida. Pero que no hay que sentirse perdidos, porque Dios nos da el coraje y la fuerza para enfrentarlas. Debemos sólo rezarle por todo lo que Él es.

Siempre sentí que era una elegida por el Señor, tuve la oportunidad de entrar en su Reino y ahora Él es el centro de mi vida, Ahora estoy esperando la noche de Pascua, cuando seré bautizada y me convertiré en un todo uno con mi Señor. La comunión que recibiré, el cuerpo y la sangre del Señor, me purificarán, me nutrirán y me llenarán con Su Santo Espíritu, para que pueda difundir y proclamar Su palabra en todo modo posible.

Para hacer una analogía, la semilla fue plantada hace mucho tiempo, en mi infancia, fue regado por mi amigo que ahora es mi novio y bajo la guía de Rica y de los animadores se convirtió en un gran árbol, que traerá sus frutos en esta Pascua.

(Colaboró Nirmala Carvalho).

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