20/12/2017, 12.57
CHINA
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Navidad en Beijing: una manzana por la paz, El pesebre "en el corazón"

Dos sacerdotes, el p. George de la comunidad clandestina y el padre Luigi, de la comunidad oficial, cuentan cómo China se está preparando la fiesta cristiana. Aunque aquí y allá hay prohibiciones y restricciones, el ambiente navideño, incluso comercial, invade las ciudades. Pero el verdadero significado de la fiesta se encuentra en las iglesias. Las iglesias en Beijing se llenan de miles de personas.

Beijing (AsiaNews) - Regalar una manzana en Navidad se ha convertido en una práctica generalizada entre los cristianos de Beijing, tanto que las parroquias dan una a todos los que llegan a la misa de medianoche. ¿Por qué? Por la homofonía entre "manzana" y "paz", que en chino se dice "ping".

Las calles, las tiendas y los centros comerciales están llenos de letreros navideños. En la iglesia la solemnidad se prepara con canciones, decoraciones, pesebres, pero sobre todo construyendo "el pesebre en el corazón".

Estas son algunas notas que dos sacerdotes, el p. George, de la comunidad clandestina, y el padre Aloysius, de la comunidad oficial, han enviado a AsiaNews. Esto es lo que nos escribieron.

 

P. George

Nuestra gente celebra de diferentes maneras el nacimiento de Jesús: preparamos el pesebre, decoramos la iglesia, organizamos momentos musicales y de entretenimiento. Durante este período también llevamos a cabo actividades caritativas y benéficas, con una cena en Nochebuena y muchas otras cosas.

La vida de fe se concentra sobre todo en la celebración litúrgica. Al comienzo de Adviento, el sacerdote debe preparar bien cada paso para que los corazones de los fieles lleguen al nacimiento de Jesús.

Para el aspecto litúrgico, se prepara el pesebre que representa de cerca el nacimiento de Jesús; se proporciona más información litúrgica a los fieles para que todos estén listos para caminar en el nuevo año litúrgico junto con la Santa Iglesia.

Hacemos mucho hincapié en la meditación diaria; la palabra de Dios nos ayuda a seguir mejor el camino del Señor. Es importante subrayar la importancia del tiempo de Adviento, preparando cuidadosamente la homilía y predicando fielmente a todos los fieles. Sin la vida espiritual y la apertura del corazón, todas las demás actividades navideñas parecen vacías y superficiales.

Debemos tener en cuenta la importancia del sacramento de la reconciliación y los sacerdotes deben poder ofrecer a los laicos el tiempo suficiente para recibirlo. En estos casos, es aconsejable invitar a algunos sacerdotes de otras parroquias vecinas para satisfacer las necesidades de los fieles.

La preparación del pesebre no es obra exclusiva del párroco o las monjas. Creo que es una buena oportunidad para invitar a los laicos a colaborar. Además, el pesebre debe ser simple teniendo en cuenta la pobreza y la humildad de Nuestro Señor. A través del arrepentimiento humilde, el sacrificio duro, la oración y la dedicación, podemos construir nuestro pesebre en el corazón.

El amor no se limita sólo a las palabras, sino que se manifiesta a través de acciones. En Navidad, prestamos más atención a los últimos y a los pobres, reservando para ellos los mejores lugares en las celebraciones, para que sientan más el amor del Señor cerca del pesebre y el altar. Para los enfermos, creo que el mejor regalo es visitarlos y traerles el Sacramento de la Reconciliación y la Eucaristía.

Con mucha anticipación preparamos el grupo de ceremonieros y el coro. Una liturgia ordenada y solemne, acompañada de música y canciones, ayuda a los fieles a entrar más en un ambiente de acción de gracias y en el misterio de la fe en la Nochebuena.

Después de recibir el Mensaje del Papa [el Mensaje Urbi et Orbi el día de Navidad], lo compartimos con los líderes laicos. Pero es importante que el sacerdote lo saboree primero, de una manera personal.

En el tiempo de Jesús, había muchos albergues en Jerusalén, pero no hubo un lugar para el Niño. Recientemente leí que la Navidad es boicoteada en algunos lugares de China. Después de 2,000 años, todavía hay tanta hostilidad hacia Jesús en muchas partes del mundo. Recuerdo que hace algunos años preparamos todo para la Navidad, pero nos prohibieron celebrarla justamente la tarde del día anterior. Al no poder celebrar la misa de Nochebuena, solo quedamos 30 personas esa noche. La Navidad se acerca nuevamente. ¿Será una Navidad de paz? El Niño Jesús sonríe desde el comedero de los animales y abraza a todos los pueblos del mundo. Él es el Rey de la Paz.

 

P. Luigi

En el mes de diciembre en Beijing, en negocios, restaurantes, panaderías y centros comerciales encontramos siempre muchas decoraciones navideñas. No hay solamente carteles publicitarios: a partir de la mitad de diciembre, también los empleados tienen puesto el gorro rojo de Papá Noel. Ayer a la noche, pasé por un negocio de venta de ropas y había un reno de peluche, pequeño pero muy lindo. Para festejar la Navidad, por todos lados hay lamparitas y árboles de Navidad, en las plazas, delante de los edificios y a veces en los barrios residenciales. Poco a poco, me di cuenta que la Navidad no representa una fiesta exclusivamente para los cristianos, sino que se convierte paulatinamente siempre más popular y comercial. Junto a este creciente fenómeno, no faltan voces contradictorias. Por ejemplo, diversas escuelas y universidades han prohibido todo tipo de festejo natalicio.

La ciudad está sumergida en una atmósfera navideña: árboles de Navidad, la figura de Papá Noel, músicas natalicias, etc. Pero para los cristianos, la verdadera Navidad se encuentra solamente en la Iglesia. Cada año en la misa de Navidad en Beijing hay centenares de personas y participantes. Las iglesias locales tratan de celebrar la mayor cantidad de misas posibles y distribuyen anticipadamente el billete de ingreso gratuitamente. Lamentablemente, a causa de la multitud y de la limitada dimensión de las iglesias, a veces es imposible satisfacer las exigencias de todos los fieles. En particular este año, después de algunos incendios en la ciudad, las iglesias serán controladas aún con más rigor.

Hacer un regalo en Navidad forma parte de los símbolos de esta fiesta. ¿Hay algún regalo especial en China?

Sí, se regala una manzana. En la lengua china, la homofonía es usada a menudo para comunicar. En la vigilia de Navidad se regala una manzana porque la pronunciación de manzana (“ping guo”) tiene el mismo sentido de la palabra paz (“he ping”). Preparada en una cajita colorada, con un billete de augurio, la manzana ya se convirtió en un regalo característico del cristianismo en China. Todos aquellos que van a las iglesias la podrán recibir.

La alegría de los católicos chinos se manifiesta también en las dos misas de la Vigilia de Navidad: una se celebra al final de la tarde; la otra hacia las 23,30. Durante 3 o 4 horas de intervalo entre las dos misas, a menudo se organizan diversas actividades: una vigilia con la oración de Taizé o un concierto de Navidad. Gracias a las danzas, canciones y tantos otros espectáculos, la fiesta llega a su culmen.

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