11/09/2019, 14.11
VATICANO
Enviar a un amigo

Papa: un viaje para llevar la fraternidad, la justicia y la libertad de Jesús

En la audiencia general, Francisco recorrió los escenarios de Mozambique, Madagascar y Mauricio. Antes de partir y al regresar, visitó a la Virgen, Salus populi romani "para que me acompañe". "Con la Virgen voy seguro".

 

Ciudad del Vaticano (AsiaNews) - En Mozambique, para " “esparcir semillas de esperanza, paz y reconciliación en una tierra que ha sufrido un largo conflicto”, en Madagascar para llevar la esperanza de que "el pueblo malgache pueda superar la adversidad y construir un futuro de desarrollo combinando el respeto al medio ambiente y la justicia social" y en Mauricio "Expresé mi aprecio por el compromiso por armonizar las diferencias en favor de un proyecto común, animándolos a seguir con ese mismo espíritu de acogida y favoreciendo la vida democrática". El Papa Francisco resumió así, en la audiencia general de hoy, el viaje a África que finalizó ayer por la tarde.

A las 20.000 personas presentes en la Plaza de San Pedro, el Papa recordó también su costumbre de ir, antes de partir y regresar de cada viaje de Nuestra Señora, al Salus populi romani, conservado en Santa Maria Maggiore, "para que me acompañe". "Con Nuestra Señora voy seguro".

"La esperanza del mundo - dijo Francisco, comenzando su discurso- es Cristo, y su Evangelio es la levadura más poderosa de fraternidad, de libertad, de justicia y de paz para todos los pueblos. Con mi visita, siguiendo las huellas de los santos evangelizadores, traté de llevar esta levadura a los pueblos de Mozambique, Madagascar y Mauricio.

"En Mozambique fui a esparcir semillas de esperanza, paz y reconciliación en una tierra que tanto ha sufrido en el pasado reciente a causa de un largo conflicto armado, y que la primavera pasada fue golpeada por dos ciclones que causaron daños muy graves. La Iglesia sigue acompañando el proceso de paz, que también dio un paso adelante el 1 de agosto con un nuevo acuerdo entre las partes. Y aquí me gustaría detenerme para agradecer a la Comunidad de San Egidio que ha trabajado tan duro en este proceso".

"Mi visita a Mozambique culminó con una Misa celebrada bajo la lluvia. Pero todos estaban contentos: las canciones, los bailes religiosos, pero todos estaban felices. Allí resonó la llamada del Señor Jesús: "Amad a vuestros enemigos" (Lc 6,27), semilla de la verdadera revolución, la del amor, que extingue la violencia y genera fraternidad".

"De Maputo nos mudamos a Antananarivo, la capital de Madagascar. Un país rico en belleza y recursos naturales, pero marcado por mucha pobreza. Esperaba que, animados por su tradicional espíritu de solidaridad, el pueblo malgache pudiera superar la adversidad y construir un futuro de desarrollo combinando el respeto por el medio ambiente y la justicia social. Como signo profético en esta dirección, visité la "Ciudad de la Amistad" - Akamasoa, fundada por un misionero, el Padre Pedro Opeka: allí tratamos de combinar el trabajo, la dignidad, el cuidado de los más pobres, la educación de los niños. Todo animado por el Evangelio. En Akamasoa, en la cantera de granito, elevé a Dios la Oración por los obreros”.

"El lunes pasado estuve dedicado a visitar la República de Mauricio, un destino turístico muy conocido, pero que elegí como lugar de integración entre diferentes grupos étnicos y culturas. De hecho, durante los últimos dos siglos, diferentes poblaciones han desembarcado en ese archipiélago, especialmente de la India; y después de la independencia ha experimentado un fuerte desarrollo económico y social. Hay un fuerte diálogo interreligioso y también amistad entre los jefes de las religiones".

La Santa Misa se celebró en el Monumento a María Reina de la Paz, en memoria del Beato Jacques-Désiré Laval, conocido como el "Apóstol de la Unidad Mauriciana". El Evangelio de las Bienaventuranzas, tarjeta de identidad de los discípulos de Cristo, en este contexto es un antídoto contra la tentación del bienestar egoísta y discriminatorio, y un fermento de la verdadera felicidad, impregnado de misericordia, justicia y paz. Me impresionó el trabajo que los obispos hacen por la evangelización y por los pobres. Más tarde, en mi reunión con las autoridades de Mauricio, expresé mi reconocimiento por el compromiso de armonizar las diferencias en un proyecto común, y los alenté a continuar hoy en su capacidad de acogida, así como en sus esfuerzos por mantener y desarrollar la vida democrática".

 

Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
El Papa en Mozambique: construir la paz, una ‘frágil flor’ que requiere un arduo trabajo
05/09/2019 13:30
El Papa en Mauricio: una conversión ecológica integral, que salve a las personas y el ambiente
09/09/2019 20:06
Papa: Dios consolide la reconciliación en Mozambique y en toda África
30/08/2019 11:09
Papa: ‘Fihavanana’, el espíritu que busca compartir, para el desarrollo humano integral
07/09/2019 13:26
El Papa en Mauricio: la misión de invitar a los jóvenes a hallar su felicidad en Jesús
09/09/2019 14:59