30/03/2016, 12.01
TAIWAN
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Pascua en Taiwan, descubrir a Cristo estudiando al Papa Francisco

de Xin Yage

Chou Yong-mei es una autora televisiva bien establecida. Al encargársele un formato televisivo para explicar la vida y el mensaje del pontífice, se acerca a una comunidad católica para entender mejor de qué se trata. Y luego de un viaje, tanto físico como espiritual, decide pedir el bautismo; “Cuando me encontré con personas reales, de carne y hueso, en  la comunidad católica, vi su dedicación y la fuerza de su fe.  Fui impresionada por la cantidad y la calidad de muchos miembros de la comunidad” .

Taipéi (AsiaNews) – Nuevamente este año, la Vigilia Pascual de Taiwán vio un nutrido grupo de catecúmenos que en las diferentes parroquias recibieron el bautismo. Con edades diversas –recién nacidos, jóvenes y personas ya adultas- y a través de los más variados caminos llegaron a la liturgia más importante del año para cumplir este paso tan importante. Entre las muchas “llamadas” una nos resultó muy particular, por cómo nació.

Se trata de Chou Yong-mei (仇擁梅), autora de numerosos programas para la pantalla televisiva, que en los últimos años ha trabajado ininterrumpidamente –siendo no creyente- en una investigación sobre la vida del Papa Francisco para la creación de una larga serie televisiva que será transmitida a partir del mes próximo.

Yong-mei, además de tener una familia y ser mamá, trabajó en una importante emisora televisiva taiwanesa por más de 20 años, luego fue contactada por el Kuangchi Program Service (KPS, 光啟社) para trabajar en una famosa campaña publicitaria sobre los valores de la sociedad y de la democracia taiwanesa a partir de enero de 2014. Luego de haber generado un producto exitoso  (como es habitual en ella, dada su experiencia y talento) le fue solicitado comenzara a pensar en un denso programa sobre el Papa Francisco, para ser transmitido en otro canal nacional.

¿Cómo comenzó esta experiencia” Al principio fui contactada para presentar un proyecto para una serie de videos de siete minutos de duración sobre el Papa Francisco. Comencé a leer sus mensajes, su biografía y a escuchar a algunos contenidos. Enseguida entendí que no se podía hacer algo resumido, por eso pedí al presidente poder proyectar un programa serio con capítulos que tuvieran media hora de duración cada uno. Los contenidos del Papa Francisco eran demasiado importantes y debían ser presentados integralmente, con ejemplos vividos por personas reales en la vida real”.

Por otro lado, agrega. “yo debía informarme y actualizarme, no soy católica. Decidí inscribirme en el catecismo para entender cómo funciona todo. Cuando encontré a personas reales, de carne y hueso, en la comunidad católica, vi su dedicación y la fuerza de su fe. Quedé muy impresionada por la cantidad y la calidad del servicio prestado por muchos miembros de la comunidad y por muchas instituciones que ni siquiera sabía que fueran católicas”.

¿Luego comenzaste a grabar los primeros capítulos?“Sí, decidí filmar el trabajo de las comunidades católicas, sobre todo lo referente a la atención de los necesitados, o el compromiso de muchos fieles y religiosos que son “desconocidos” para los medios. Nos concentramos en las realidades más periféricas, en las aldeas y en las zonas rurales de Taiwán, en los lugares que no aparecen en primera plana. Más los filmamos, más nos apasionamos por este programa. El director y todo el equipo están muy atentos, tienen una gran paciencia, todos nos hemos sentido a gusto desde el principio”. ,

¿Cuál ha sido la idea, el motivo inspirador? "Desde el comienzo, desde el guión del primer capítulo siempre he pensado: '¿a qué me recuerda esta frase el Papa? ¿a qué personas se refiere esta homilía suya? ¿o este mensaje suyo? Quizás a un estudiante en dificultades, o tal vez a una joven madre soltera, o tal vez a una pareja de ancianos?' Y así he ido haciendo mis investigaciones en diferentes comunidades parroquiales y he hecho elecciones precisas”.

Al principio "había un mensaje de alegría para las personas marginadas: fuimos a filmar una comunidad de monjas que trabajan en el área de los aborígenes y hacen espectáculos musicales muy atractivos: son monjas que tocan grandes tambores en el escenario, todo lleno de energía, nos dimos cuenta de que era lo correcto para grabar en la televisión y para transmitir al comienzo de la serie. No sólo filmamos el espectáculo, también registramos los beneficiarios de su trabajo entre los más desfavorecidos. Encontrar esta energía entre los que trabajan por los marginados me impresionó mucho".

Del mismo modo ha golpeado "ver el testimonio de muchos católicos que caminan juntos para resolver los problemas reales de la vida cotidiana, el trabajo y la familia. Desde entonces, el hecho de participar en el catecismo no sólo está ligado con el fin de encontrar información, se ha convertido en una forma de vida. Y así durante un viaje con el equipo entiendo la razón del programa de televisión y las clases de catecismo: "Quiero ofrecer mi energía en beneficio de la sociedad". He acabado de ver esta fuerza que viene de la elección de la fe, y que es la base de la misión, en mi caso en los medios de comunicación".

A partir de ese momento "me convencí de que tenía que pedir el bautismo. Lo decido de inmediato, y me di cuenta de que los cristianos saben acompañar en la vida real, que entienden las dificultades de las personas. Para esta región los contenidos del programa están representados por el gran trabajo que los católicos hacen por la sociedad, no sólo dentro de la Iglesia. Queremos llegar al público joven, así que elegimos dos conductores jóvenes que saben reír y alegrarse de manera natural presentando contenidos profundos".

Cuando se elige el elenco, de hecho, "me he centrado en cómo sabían mostrar la alegría interior y exterior. No ponemos en el aire al Papa Francisco para venerarlo, así como no seguimos fieles, monjas o sacerdotes para convertirlos en héroes, sino que se presenta la obra de toda una comunidad con el apoyo de grandes ideales de la vida común, atentos a los problemas de todos los días. Me parece que es el espíritu del Papa Francisco. Incluso el título ‘¡Oh, Dios mío!’ fue elegido en este clima de cercanía a la realidad usando una frase informal que repetimos a menudo en contextos diferentes: o bien cuando estamos cansados ​​de algo o mordidos por algo especial en la vida ordinaria. Estoy seguro de que los que van a ver el programa (durará un año, con pautas semanales) serán tocados por el contenido, como he sido tocado yo".


El programa sobre el papa y Taiwán, titulado '¡Oh Dios mío!’ es producido por KPS, comenzará a ser transmitido por el canal Dong Feng (東風, Azio TV) la noche del sábado 16 de abril.

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